Desde luego que los derivados financieros es uno de los productos más sofisticados que los inversores pueden suscribir en estos momentos. No en vano, se caracterizan por un riesgo en las operaciones que es suprior al resto de los productos financieros. Por este motivo, no está indicado para todos los perfiles de pequeños y medianos inversores. Si no por el contrario, a los que cuentan con mayor conocimiento y aprendizaje en sus operaciones. Para que de esta manera, se reduzcan los riesgos de perder una buena parte del patrimonio invertido. Puede considerarse a los derivados financieros como uno de los grandes desconocidos en el sector de la inversión.

Desde este escenario general, nada mejor que conocer su verdadero significado para poner de manifiesto si te conviene o no realizar esta clase de operaciones a partir de estos precisos momentos. Porque en efecto, un derivado financiero es un producto dirigido a la inversión y cuyo valor se basa en el precio de otro activo financiero al que se suele denominar como subyacente. Es decir, si se aplica por ejemplo sobre valor de futuro el petróleo al fin y al cabo nos estamos refiriendo al precio de oro negro.

Desde este verano los inversores están en disposición de seleccionar entre una amplia gama de canales informativos para conocer el estado de sus inversiones. En donde vienen adquiriendo una especial relevancia los nuevos servicios tecnológicos que proporcionan las entidades financieras a sus clientes. Para que de esta manera, esta tarea tan básica pueda ejecutarse desde cualquier lugar y en todo momento, incluso en los momentos en que estás de vacaciones en el lugar más remoto a tu destino habitual. Porque al fin y al cabo de lo que se trata es de hacerte la vida más fácil en tus relaciones con el mundo de la bolsa.

No puede ser que te desentiendas de las cotizaciones durante un período de tiempo más o menos prolongado, ya que esta actuación puede generarte sorpresas muy desagradables para tus intereses personales. Hasta el punto de que puedas perder una parte muy importante de tus posiciones abiertas en los mercados de renta variable. No te quedará más remedio que estar muy al tanto de lo que pueda pasar con tus inversiones en bolsa. Por su fuese necesario realizar ventas totales o parciales con las que puedas rentabilizar tus inversiones. Y desde luego que la mejor estrategia procede por un correcto seguimiento de las operaciones presentes hasta ese momento.

Si hay un término que está íntimamente unido a la contabilidad de un país o área geográfica ese es sin duda la balanza de pagos. No en vano, estamos hablando de uno de los indicadores macroeconómicos más importantes que ofrece la información necesaria sobre el escenario económico de una nación a modo general. A través de este dato, se tendrá las señales más objetivas sobre cuál es su situación y además sirve para tomar determinadas medidas económicas con el objetivo de conseguir una expansión de las mismas.

La balanza de datos es un indicar que muy objetivo ya que nos da la información necesaria para detectar cual es la evolución del país en cuestión o que es analizado por los informes económicos. Por otra parte, no puede olvidarse que recoge todos los ingresos procedentes del exterior. Es decir, de sus relaciones comerciales con otros países del mundo. En donde siempre están presentes las importaciones y exportaciones en cualquier clase de bienes, servicios, capital o transferencias en un período de tiempo determinado.

Los dividendos en la bolsa generan una rentabilidad media en torno al 5 % y en cualquier caso supone constituir una renta fija dentro de la variable. Por medio de un pago fijo y garantizado todos los años, pase lo que pase en los mercados de renta variable. Con un tipo de interés que supera ampliamente el generado por los principales productos bancarios (imposiciones a plazo fijo, pagarés corporativos o cuentas de alta remuneración). En todos ellos la retribución al cliente raramente supera niveles del 1 % y es uno de los motivos para decantarse por los dividendos que reparten algunas de las empresas cotizadas en bolsa.

De todas formas, hay otra forma alternativa para el cobro de los dividendos en los mercados de renta variable y se materializa a través de la reinversión de este cargo al accionista. Es cierto que no todas las compañías posibilitan esta actuación, pero es una opción que se les abren a los pequeños y medianos inversores que desean reforzar sus posiciones en bolsa. Para que de esta forma, su presencia en las cotizadas sean más amplias y potentes que hasta esos momentos. En cierta forma, es una manera de seguir optando por la bolsa como la mejor estrategia para rentabilizar los ahorros a partir de estos momentos.

Uno de los valores más relevantes de la renta variable nacional como es DIA se ha desplomado en la bolsa y ha caída en algo más del 30 %. Un porcentaje muy fuerte y que ha provocado la espantada de buena parte de sus inversores, ante su temor de que la compañía pueda depreciarse aún más durante las próximas sesiones bursátiles. Se configura como una de las compañías cotizadas protagonista del mercado continuo en una semana muy complicada para los mercados de renta variable. Después de las fuertes caídas generada en las últimas sesiones y que ha llevado al Ibex 35 a cotizar en sus mínimos de los dos últimos años, por debajo del nivel de los 9.000 puntos.

DIA se ha desplomado con tanta intensidad como consecuencia de un profit warning en el que se anuncia que va a recortar sus previsiones durante este ejercicio en curso. En donde la cadena de distribución en la alimentación informa de que su resultado operativo (ebitda) para 2018 estará “en un rango entre 350 y 400 millones de euros”, frente a los 568 millones del año anterior. Es decir, en el mejor de los casos, supondrá una caída del 30 % sobre los resultados de este año. Como como es lógico, estos datos han sentado muy mal a los pequeños y medianos inversores que han salido en masa del valor ante lo que pueda pasar a partir de estos momentos,

No puede olvidarse que DIA hasta hace poco tiempo era uno de los valores más contratados en la renta variable nacional, con grandes movimientos todos los días. En donde llegó a situarse en su cotización en una banda entre los 5 y 7 euros la acción y hasta llegó a ser uno de los valores más alcistas del índice de referencia de la bolsa española. No obstante, todo esto se torció en el momento en que sus previsiones empresariales no se cumplieron y pasó de una clara tendencia alcista a la bajista en la que se encuentra en estos momentos.

DIA: informes negativos

La realidad es que todo viene desde que J P Morgan emitiese un informe negativo y recortase la valoración de la empresa desde un precio objetivo de 2,1 euros por acción a 1,7. Con la clara recomendación de infraponderar, o lo que es lo mismo, deshacer posiciones en este importante valor hasta hace unos pocos años. En este sentido, hay que recordar que la empresa de distribución se ha dejado en lo que llevamos de año nada menos que el 68 % de su valoración. La capitalización bursátil se queda por debajo de los 800 millones de euros y es una de las compañías con descensos más acusados en la renta variable española.

Todo ello con problemas en la dirección de la empresa ya que la presidenta ha anunciado que dejaría el cargo en 2019, aunque en una nota informativo adelanta esta medida con su dimisión “con efectos a día de hoy”. Este hecho corporativo ha generado más inestabilidad entre los inversores que han decidido vender sus títulos ante el temor de que las bajadas se puedan intensificar durante los próximos días. En donde la corriente vendedora se está imponiendo con una gran claridad sobre las intenciones compradoras que no son minoritarias.

Recorte drástico en el precio

Después de haber cotizado por encima de los 5 euros la acción, lo cierto es que en estos momentos su valoración se ha desplomado con gran intensidad. Porque en efecto, le ha llevado a cotizar en sus mínimos históricos, concretamente en niveles de 1,27 euros después de que la empresa enviara a la CNMV el hecho relevante anteriormente mencionado en el que la compañía expone su previsión de sus resultados para este ejercicio en curso. Por supuesto nada positivas y que ha generado que las acciones de DIA esté siendo una de las protagonistas de estas sesiones bursátiles, y por encima de otros valores de especial relevancia en el índice selectivo español.

La advertencia a la compañía incidía en dos aspectos que son muy importantes para todos los inversores y agentes financieros. Por una parte, al efecto de la divisa y por otra al apartado de sus datos fundamentales y que han generado que el valor no haya podido aguantar sus posiciones y haya caída por debajo del euro y medio después de muchos años. En que se movía por niveles mucho más satisfactorios para todos los particulares que estaban dentro de este valor ahora tan devaluado. Con uno de los peores comportamientos de la renta variable española y muy semejante a cómo actúan los valores denominados como especulativos.

Pasa de 2 a 1 solo euro en un día

Por otra parte, tampoco puede olvidarse el hecho de que las acciones han perdido casi la mitad de su valoración en los mercados en una sola sesión bursátil. Este sucedió este pasado lunes, ya que DIA abrió con un precio muy cercano a los 2 euros para poco a poco ir perdiendo valor y al final cerrar a algo más de la unidad de euro. Es decir, una depreciación en torno al 40 %, en uno de los episodios más violentos, por la intensidad de las caídas, de los últimos años en el índice selectivo de la renta variable de España. En donde casi todos los titulares de las acciones querían salir de las posiciones ante la advertencia de que este nuevo informe.

Aunque lo cierto es que la compañía de distribución comercial sigue en beneficios, pero puede quedar muy lastrado por las ventas del comercio on line que está imponiendo su estrategia entre los consumidores españoles. Como consecuencia de esta tendencia nadie quiere estar en un negocio de estas características. Tal y como ha pasado recientemente en Estados Unidos, donde una empresa de distribución ha llegado a pasar de 130 dólares a tan solo un pocos centavos por su alto nivel de endeudamiento. Pero sobre todo por la gran competencia de las nuevas empresas de comercialización. También puede llegar a España, opinan algunos de los inversores.

Sin dividendo en 2019

Otro de los aspectos que han decidido a los inversores a tomar su posición de salida en el valor es el hecho de que la compañía ha anunciado también que sus accionistas no recibirán dividendo en 2019. Un factor que sin lugar a dudas hace mucho daño al valor ya que a estos momentos repartía una remuneración con una rentabilidad fija y anual de casi el 5 %. Como otro de los grandes alicientes como para entrar a realizar compras a través de sus acciones. Siendo, en cualquier caso, uno de los más altos de su sector y próximo al que reparten autopistas o las propias empresas de energía o electricidad.

Por otra parte, el grupo atribuye esta revisión a “una caída del volumen de ventas” y sobre todo a “un incremento de los gastos operativos”, dos de los factores que más le están penalizando desde hace varios meses. Desde los 5 o 6 euros con los que llegó a cotizar en los años 2015 y 2016, en donde era una de las apuestas bursátiles por parte de los más relevantes analistas financieros. En donde era muy habitual su recomendación de compra para conformar una cartera de gestión estable de cara al medio y largo plazo. Algo que se ha difuminado en muy pocas horas.

Presencia en Argentina

Sin lugar a dudas de que la situación por la que están atravesando los mercados emergentes en estos momentos es otro factor que ha jugado en su contra. Porque en efecto, dentro de su previsión anterior no tenía en cuenta la normativa contable referente a los mercados, afectados por la hiperinflación. Como por ejemplo, a través de su presencia cada vez más activa en el mercado argentino y que en estos instantes no está en el mejor de los momentos tras su grave crisis económica. En donde una de las partes más visibles es cómo le está afectando a su moneda, el peso argentino.

Más allá de otras consideraciones técnicas y puede que hasta desde el punto de vista fundamental las acciones de DIA se pueden ir más abajo en su cotización. No en vano, un buen número de analistas financieros consideran que su precio aún no ha tocado suelo. Este factor explicaría la salida masiva de inversores en muy pocas horas de cotización. Aunque también muchos de ellos aluden a que el castigo ha sido realmente desproporcionado en función de su situación empresarial. Por tanto, tampoco pueden descartarse rebotes puntuales en los próximos días, aunque pueda constituirse en una trampa para los inversores menos expertos en esta clase de operaciones en bolsa.

En todo caso, la precaución deberá ser el denominador común en todas las actuaciones de los pequeños y medianos inversores. Porque es un valor hoy en día con mucho riesgo, algo que era impensable tan solo hace un par de meses. Por el contrario, se podría convertir en una oportunidad de compra para los usuarios más especulativos o agresivos si dirigen sus operaciones al medio y largo plazo. Aunque ya sea complicado alcanzar precios de antaño, entre otras razones porque sus cuentas han cambiado sustancialmente.

En donde era muy habitual su recomendación de compra para conformar una cartera de gestión estable de cara al medio y largo plazo. Algo que se ha difuminado en muy pocas horas.