La bolsa española negoció en enero 41.407 millones de euros, lo que representa un 6,8%  más que en el mes anterior y el mejor mes desde octubre, aunque un 18,6 % menos que en enero de 2018. Por otra parte, el número de negociaciones se situó en este periodo con 3,6 millones, un 15 % más que en el pasado mes. Son unos datos que demuestran la gran popularidad que tienen los mercados de renta variable entre los inversores. Más si cabe, cuando la renta fija está en estos momentos en mínimos históricos y con una rentabilidad que apenas rebasa el nivel del 0,75 %.

Pues bien, más allá de estos relevantes datos el volumen de contratación se puede constituir en una señal sobre la estrategia que deben emplear los pequeños y medianos inversores. Fundamentalmente para llevar a cabo las operaciones de compra o venta. Porque en efecto, el volumen de contratación es el número de operaciones de compraventa cerradas en un espacio temporal determinado. En este caso, llevadas a cabo en los mercados de renta variable y que al fin y al cabo determinan el estado real de estos mercados financieros. En uno u otro sentido.

La irrupción de las nuevas tecnologías está ofreciendo diferentes soluciones para los pagos por parte de los clientes bancarios. Desde donde pueden realizar sus abonos, pagos al consumo o incluso afrontar los pagos de las operaciones realizadas en los mercados de renta variable. El único requisito consiste en estar dotado de las herramientas necesarias para canalizar estos movimientos en la cuenta corriente de los usuarios. A través de toda clase de dispositivos tecnológicos y que van desde los teléfonos móviles a los aparatos de última generación.

Para conseguir estos anhelados objetivos, las entidades bancarias han dispuesto de una amplia gama de aplicaciones tecnológicas con unos sorprendentes resultados. En la mayoría de los casos, representadas por las aportaciones fintech de estos grupos financieros o desde modelos de negocio independientes. Con una finalidad en ambos casos, y que no es otra que reforzar por encima de todo las tecnologías en los servicios bancarios. Hasta el punto de que cada vez va a ser más difícil realizar los pagos con dinero físico, como pasa en estos momentos.

No todos los pequeños y medianos inversores asumen los riesgos de la misma manera. Así se pone de manifiesto en un reciente estudio denominado como Estudio Global de Inversión 2018 y que ha sido realizado por el bróker internacional Schroders. Se constata que hay unas claras diferencia entre los ahorradores nacionales que se clasifican entre los que son considerados como avanzados o expertos y por otro lado los restantes, es decir los principiantes. Con notables diferencias en la estrategia de uno y otros y en especial en la forma en que asumen los riesgos de las operaciones.

En este informe sobre la tendencia en las actuaciones de los pequeños y medianos inversores se pone el acento en que el primero de los grupos, los inversores más avanzados, adoptan un nivel de riesgo superior. Hasta el punto de que invierten un 23 % de su cartera en inversiones de alto riesgo en comparación con los que cuentan con conocimientos de nivel principiante o básico. En cuyo caso, su exposición a esta clase de operaciones bursátiles tan especiales es de tan solo el 9 %.

No cabe duda de que el índice selectivo de la renta variable española, el Ibex 35, se encuentra en una tendencia lateral de la que les cuesta salir en los últimos meses. Se mueve en unos niveles muy amplios, entre los 8200 y 9200 puntos aproximadamente. Con alzas y depreciaciones en función de las muchas variables por la que se desenvuelven los mercados financieros. Este hecho tiene como principal efecto que te sea mucho más complejo realizar una estrategia en la inversión. Tanto para realizar las compras como las ventas, y con operaciones, lo que abre las posibilidades en tus operaciones en bolsa.

Este es un proceso que desde luego que está cansando a buena parte de los pequeños y medianos inversores que no saben qué hacer con sus inversiones. Y ya son muchos los meses que está durando este escenario, sin que haya una ruptura en uno u otro sentido. Y lo que es mucho más importante, con poco recorrido en su potencial alcista, tal y como ha pasado durante este pasado mes de enero. En donde las subidas se han detenido justo en los niveles de 9200 puntos.

Uno de factores que más influyen en la cotización de los valores de la renta variable es el volumen de contratación. Hasta el punto de que es uno de los datos en que debes fijarte antes de abrir posiciones en los mercados financieros. No solo en los referentes a la renta variable, sino también a los de renta fija o incluso desde opciones alternativas. Por muchas razones que vamos a exponer en este artículo para que puedas comprenderlo con mucha claridad. No en vano, puede determinar que un valor suba o baje en función de su intensidad.

Para empezar, el volumen de contratación se refiere al número de valores contratados en un periodo de tiempo. Por otra parte, se calcula habitualmente como el agregado del volumen de títulos de todos los valores que se negocian en el mercado. No habrá ningún problema para conocerlo porque viene en todos los medios de comunicación especializados en todos los días de cotización. También afectan a que procedan de las grandes, medianas o pequeñas empresas cotizadas, tal y como puedes comprobar a partir de estos momentos.