Ya es un hecho de que si tienes contratada una hipoteca a vas a formalizarla en estos momentos ye va a costar un poco más cara a partir de estos momentos. Como consecuencia del incremento en el nivel de índice de referencia europeo, Euribor, que ya lleva cinco meses en una fase ascendente. Esto se ha producido desde el pasado mes de mayo, para que de esta forma se esté alejando de los mínimos históricos tras un arranque de año en el que permaneció completamente estancado. Desde luego que no es una buena noticia para los usuarios que están inmersos en este proceso.

La primera razón se debe a que será más cara su crédito hipotecario, con unas cuotas mensuales un poco más exigentes. Aunque serán muy pocos euros la diferencia que tendrás en este cargo, lo más preocupantes se deberá  a que será una tendencia que se irá intensificando a partir de estos momentos. En función de la evolución de los tipos de interés en los mercados financieros. En este sentido, es preciso recordar que las autoridades monetarias europeas lo van a sumir en los próximos meses. Después de estar inamovible en el 0 % desde el año 2014. En donde el precio del dinero era prácticamente nulo. Es decir, cero

Estos indicadores se caracterizan fundamentalmente porque casi nunca garantizan el éxito completo en las operaciones, pero sí al menos que las decisiones en bolsa estén tomadas bajo criterios más objetivos y fiables. Porque entre otras razones dan más pistas de las que pueden esperar los pequeños y medianos inversores desde un principio. Hasta el punto de que en algunos niveles de precios puede dar la entrada o salida en las posiciones de cualquier activo financieros y que sirven de gran ayuda para decisiones en los diferentes mercados financieros.

Desde este planteamiento general, no cabe duda de que estos indicadores de los que vamos a hablar a partir de estos momentos es algo más que una mera información. Si no que por el contrario, se trata de instrumentos en la inversión cuya principal aportación reside en detectar cambios de tendencia para entrar o salir de los mercados financieros. No en vano, este es su principal y hasta puede decirse que su único objetivo. Es el valor añadido que te puede proporcionar desde cualquier clase estrategia en la inversión.

Si lo que estás pensando es que los depósitos estructurados son como los tradicionales que habías contratado hasta estos precisos momentos desde luego que te has equivocado. No en vano, tienen unas sustanciales diferencias como que se constituyen en unos modelos de inversión completamente diferente. Hasta el punto de que tienen unas características muy definidas que los hacen pasar por unos productos con auténtica personalidad en la inversión. En cualquier caso, será otra de las alternativas que tengas para rentabilizar los ahorros a partir de estos momentos.

Si por algo se distinguen los depósitos estructurados es por no comprometes el capital invertido siempre que respetes los plazos a los que van dirigidos estos productos financieros. No en vano, cada uno de ellos tiene una fecha de vencimiento, sea el que fuese el activo financiero del que está compuesto. Con diferentes periodos para que se puedan adaptar a cualquier perfil de pequeño y mediano inversor. Desde los más agresivos a los de corte más defensivo, sin limitaciones de ninguna clase en este aspecto, más allá de las condiciones de los propios depósitos estructurados.

De todos es sabido que un depósito bancario a plazo es un producto financiero que en el que el cliente entrega una cantidad de dinero a una entidad de crédito durante un tiempo a cambio de un determinado tipo de interés. Está incluido dentro de los modelos basados en la renta fija y es muy popular porque garantiza los ahorros de sus demandantes, más una pequeña rentabilidad en estos momentos como consecuencia del abaratamiento en el precio del dinero. Por este motivo, su rentabilidad media en el último año fue del 0,10 % en periodos inferiores a 12 meses. Con la consiguiente insatisfacción por parte de los impositores.

Pero lo que desconoce algunos pequeños y medianos inversores es que las imposiciones a plazo pueden ligarse a la bolsa para mejorar los márgenes de intermediación. Sino de forma abrupta, si al menos para que tengan un mayor atractivo entre los usuarios bancarios. Además, esta estrategia puede realizarse con solo un valor o con una cesta de acciones o incluso vinculadas a los índices más relevantes del mundo. Como por ejemplo, el Dow Jones, FTSE 100 o el mismo Eurostoxx 50. No hay prácticamente restricciones en este sentido. Lo más complicado es que sean comercializados por las propias entidades bancarias.

Uno de los sectores en los mercados de renta variable que pueden poner en mayor aprieto a los pequeños y medianos inversores es el de las tecnologías. Esta actuación se debe a que ha sido uno de los segmentos que más se ha revalorizado en los meses que llevamos de 2018. Con una apreciación cercana al 25 % y que propicia que haya que ser mucho más cautos con estas propuestas bursátiles a partir de estos momentos. Entre otras razones porque va a ser mucho más complicado que mantengan estos excepcionales ratios en su rentabilidad.

Por otra parte, conviene recordar que en caso de que se produzca un cambio de tendencia en los mercados de renta variable internacionales serán precisamente los valores tecnológicos quienes lo pasen peor en la formación de sus precios. Un escenario, de tendencia alcista a bajista, que predicen buena parte de los analistas financieros. En especial en un entorno coyuntural como el que puede darse a partir del año que viene. Porque estos valores tan especiales se caracterizan porque suben mucho, pero también por ser lo que más euros se dejan por el camino. Algo que sin lugar a dudas puede pasar, aunque no se sabe a partir de qué fecha.