Ventajas de ser pensionista por incapacidad permanente total

Ventajas de ser pensionista por incapacidad permanente total

Cuando una persona tiene una incapacidad permanente total, esta le impide realizar, bien por dolencia o por padecimiento, una función laboral habitual, con lo que recibe una pensión por este motivo. Sin embargo, cuando llega la hora de jubilarse, la pensión que recibe va acorde a su incapacidad. Pero, lo que quizá no sepas son las ventajas de ser pensionista por incapacidad permanente total.

Si ahora mismo estás recibiendo una pensión por incapacidad permanente total, si ya eres pensionista por incapacidad permanente total o conoces a alguien en esta situación, te interesará saber cuáles son los beneficios que conlleva.

Qué es una incapacidad permanente total

Qué es una incapacidad permanente total

Según la web de la Seguridad Social, la incapacidad permanente total es aquella que incapacita al trabajador para realizar el trabajo que venía desempeñando de manera habitual. Pero no le inhabilita para dedicarse a otro trabajo diferente.

En otras palabras, hablamos de que esa persona no puede seguir desempeñando su trabajo porque no puede realizar ciertas funciones del mismo. No obstante, sí que podría seguir trabajando en otro puesto de trabajo donde pueda realizar las funciones necesarias.

Por ejemplo, un conductor que tuviera problemas de visión. No podría seguir trabajando pero sí podría desempeñar otro tipo de trabajo donde su falta de visión completa (al 100%) no afectara.

Qué ventajas tiene ser pensionista por incapacidad permanente total

Qué ventajas tiene ser pensionista por incapacidad permanente total

Debes saber que, al contrario que con otros colectivos, un pensionista por incapacidad permanente total puede seguir trabajando en puestos de trabajo que sean distintos al que ocupó, con lo que además de su pensión, recibiría otro tipo de ingresos.

Sin embargo, no es la única ventaja o beneficio a los que puede acceder, hay muchos más.

Ayudas destinadas a la protección económica de la persona

Como pensionista por incapacidad permanente total tienes una serie de ayudas que puedes solicitar, entre ellas:

  • Ayudas para adquirir una vivienda. En concreto, serían las viviendas de protección oficial y lo que hacen es darte una ayuda para pagar la entrada del inmueble, así como una subvención de los intereses del préstamo que solicites.
  • Ayudas para familias numerosas.
  • Ayudas si tienes miembros discapacitados en tu unidad familiar.
  • Beneficios fiscales, que se reflejan tanto en la Declaración de la Renta como a la hora de pagar el IRPF.
  • Ayudas para autónomos, en el caso de que hubieras estado activo en este régimen.
  • Ayudas para vehículos. Si compras un vehículo nuevo, tienes una ayuda para la matriculación además de que te aplicarán el IVA súper reducido, es decir, el 4%.
  • Subsidios extraordinarios por desempleo.

La ventaja de la pensión de invalidez

Otro de los beneficios de ser pensionista por incapacidad permanente total es el cobro de la pensión, que suele ser mayor que la de una pensión normal.

Para que te hagas una idea, en la incapacidad permanente total (IPT) se obtiene una pensión del 55% de la base reguladora, incrementada entre un 20 y un 75% si en el momento de cumplir 55 años no se estaba trabajando (es la llamada incapacidad permanente total cualificada).

Acceso a becas

El saber no ocupa lugar, y además tampoco tiene una edad. Así que podrías querer estudiar algo nuevo y, para ello, muchos centros educativos públicos disponen de un tanto por ciento de becas que se destinan a personas con discapacidad.

Acceso a plazas reservadas para inserción laboral

Al igual que ocurre en los centros educativos, también en el ámbito laboral las empresas disponen de plazas que se reservan a personas con incapacidad o discapacitadas.

De hecho, cuando una empresa cuenta con más de 50 trabajadores, al menos un 7% de las plazas han de ser ocupadas por personas con discapacidad.

Ten en cuenta que el hecho de ser pensionista no limita el poder trabajar (siempre que no sea el mismo trabajo por el que se concedió la pensión).

Ayudas para adaptar la vivienda o los vehículos

Cuando tienes una incapacidad permanente total hay ciertas actividades o necesidades que una casa normal o un vehículo no puede satisfacer. Para solucionarlo, habría que invertir dinero en adaptar la vivienda o el vehículo a las necesidades de movilidad de esa persona. Y eso implica una gran cantidad de dinero que, en la mayoría de los casos, un pensionista no puede permitirse.

Por eso, uno de los beneficios que obtienes es solicitar una ayuda para adaptar viviendas y vehículos. Estas obras pueden ser subvencionadas, bien de forma completa, es decir, sin tener que pagar nada; o bien de forma parcial. ¿De qué depende? Pues del grado de renta que se tenga así como de la discapacidad.

Tarjeta de aparcamiento para discapacitados

Tarjeta de aparcamiento para discapacitados

Esta tarjeta permite que una persona con una incapacidad permanente total, o un pensionista con IPT, pueda aparcar en las plazas reservadas para discapacitados o, en caso de que no haya cerca de su zona de trabajo o de su vivienda habitual, solicitar que se instale una (a menudo con uso exclusivo para esa persona).

Ayudas para la adquisición de medicamentos

Según la Ley 13/1982, de integración social de las personas con discapacidad, los pensionistas con IPT tienen derecho a adquirir los medicamentos a un precio reducido.

De hecho, en la propia ley se establecen unos máximos a pagar en tratamientos de larga duración o crónicos, además de otra reducción según la renta y discapacidad de cada beneficiario.

Subvenciones para equipamiento médico

Cualquier pensionista por incapacidad permanente total puede necesitar equipamiento médico, como pueden ser sillas de ruedas, camas articuladas, prótesis, etc. Y a su vez pueden pedir una ayuda para el pago parcial o total de ese equipamiento.

Además, no es solo para los nuevos, sino que si hay que renovar los que ya tenía también pueden aplicar este beneficio.

Otro tipo de ayudas

Además de las ayudas que te hemos comentado, también hay otras a las que puedes acceder como pensionista de IPT, como son:

  • Para transporte público. Con diferentes abonos a precios más reducidos que los normales y que se fijan según la Comunidad Autónoma.
  • Eventos culturales. Hay descuentos para personas con discapacidad, por ejemplo entradas a precios más reducidos, o gratis, descuentos, beneficios, etc.

Como ves, hay muchas ventajas de ser pensionista por incapacidad permanente total. Nuestro mejor consejo es que te acerques a tu Ayuntamiento para que puedan informarte ya que puede haber más beneficios en la Comunidad Autónoma donde residas y ellos son los que mejor pueden informarte e incluso ayudarte a solicitar esas ayudas.


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