¿Vender o esperar en bolsa?

En las operaciones de bolsa no solo hay que contar con los beneficios que pueda deparar las operaciones. Si no que por el contrario es muy importante saber vender en el momento justo. De este movimiento dependerá en buena parte el éxito de las operaciones en los mercados de renta variable. Porque quizás cono conocerás que en función de una buena venta en bolsa puede depender una diferencia de muchos euros en la operación. En este sentido, no cabe duda de que las ventas cobran mucha más relevancia que las compras.

En el preciso  momento en que empiezan a aparecer las plusvalías en las inversiones realizadas es habitual que te plantees si es el escenario adecuado para vender o por el contrario es mejor esperar a que los beneficios sean más abultados. Para decantarte por una u otra estrategia será necesario que previamente hayas elaborado unos objetivos en las operaciones en bolsa. Pueden ir encaminados en función de los plazos de permanencia a los que van dirigidos y  hasta en dependencia del capital aportado. Ambos parámetros te darán una respuesta a estos planteamientos tan importantes en la inversión.

Desde luego que hay situaciones en donde lo más sensato es aguantar la inversión hasta conseguir mejores precios en su cotización. O por lo menos hasta que aparezcan señales que indiquen de que es el momento para deshacer las posiciones en los activos financieros invertidos. Porque se corre el serio riesgo de que los precios puedan caer en muy poco espacio de tiempo y de esta manera se evaporan todas las ganancias acumuladas hasta estos instantes. Con la consiguiente pérdida en tu cuenta de resultados.

¿Cuándo hay que vender?

Antes de dar respuesta a esta importante cuestión en la bolsa es lógico pensar que debes elegir una estrategia en la inversión que combine la seguridad con el riesgo. Sobre todo para preservar el capital, pero también para tratar de mejorar el resultados de tus operaciones en los mercados de renta variable. Porque puede darse el caso de que surja la disyuntiva de si mejor vender con minusvalías o profundizar aún más en ellas y que tus pérdidas sean más acusadas. Este es un escenario que tratan de evitar todos los pequeños y medianos inversores por encima de otras estrategias en las operaciones.

Por otra parte, el hecho de vender en bolsas no debe ser de ningún modo un hecho artificial, si no que por el contrario debe ser producto de una correcta planificación. A no ser que se produzcan unas subidas en los precios muy intensos, pero a la vez inesperadas. Entonces sí que puedes tomar esta decisión para preservar tus intereses personales. Aunque es un factor que deberás elaborar en función de otros planteamientos en la inversión y que puede que sea algo no tan sencillo como piensas hasta estos momentos. Por tanto, deberás reflexionar sobre este relevante aspecto en las operativas en bolsa.

Plantearse unos objetivos en bolsa

En primer lugar, es recomendable que te plantees unos objetivos que se puedan asumir perfectamente. En unos casos puede ser del 5 %, en otros del 7 % y hasta del 10 % o incluso con subidas aún más intensas. Desde esta perspectiva, es completamente erróneo el hecho de plantearse metas pocos objetivas o basados en informaciones poco fundamentadas o de nula credibilidad que sitúe las revalorizaciones en más del 30% o 40%. A excepción de que las inversiones vayan dirigidas al más largo plazo.

Por otra parte, cuando se ha entrado en ganancias, por pequeñas que éstas sean, siempre existe la tentación de cerrar posiciones para recoger las plusvalías. La decisión final dependerá fundamentalmente de los criterios por los que se dirijan tus inversiones en los mercados de renta variable. En situaciones de fuerte inestabilidad financiera o bursátil puede ser la mejor decisión a tomar. Aunque en escenarios neutros o alcistas pueda ser un error muy grande el cerrar posiciones tan pronto. En este caso es más aconsejable dejar que corran los beneficios hasta que se pueda alcanzar los objetivos marcados, si es que llegan.

Aplicación de órdenes limitadas

Otro de los aspectos más relevantes dentro de este aparatado es el referente es el impedir que realices unas ventas a su oportuno momento pueda crearte más de un problema. En este sentido, una de las medidas más eficaces proviene de lo que son las órdenes de stop loss, en función de las pérdidas que puedan asumir los inversores. No en vano, éstas te hacen que las minusvalías no puedan agravarse en tu cuenta de resultados. Hasta el punto de que hacer asumir tan solo las pérdidas que puedes asumir en una operación en los mercados financieros. Además, no te costarán un solo euro en su gestión ya que es completamente gratuita.

En otro niveles de las operaciones se desarrollan las situaciones en donde por excesivo temor al riesgo puedes cancelar operaciones que tienen un fuerte potencial de revalorización. De esta manera, tan solo estarás rentabilizando las operaciones en bolsa en unos niveles muy bajos. Conociendo que podrías sacar mucho más provecho de los movimientos. Este es uno de los errores más habituales que cometen los inversores con menos aprendizaje en los mercados de renta variable y que por tanto debes evitarlo realizar a partir de estos momentos.

Pautas de actuación en la inversión

En cualquier caso, nunca te vendrá mal seguir unos sencillos consejos para rentabilizar tu patrimonio y saber vender en el momento justo. En muchos de los casos te lo dará la propia evolución de los mercados financieros, pero en otros deberás basarte en los conocimientos asumidos en operaciones precedentes. Con el paso de los años no dudes que irás depurando esta técnica hasta alcanzar unas cotas de perfección que sin duda te sorprenderán desde ahora. Con los siguientes consejos que te exponemos a continuación.
  • No vender, ni parcial ni totalmente, en escenarios claramente alcistas de los mercados de renta variable. No en vano, te estarás perdiendo un potencial de crecimiento muy alto y que no debes desaprovechar bajo ninguna circunstancia. Entre otras razones, porque las revalorizaciones pueden continuar durante las próximas sesiones.
  • Ir analizando cuando los máximos en sus precios van decreciendo ya que es una señal muy fiable de que sus alzas se están agotando. Y por tanto ya puedes ir pensado en vender las acciones para disfrutar de las ganancias obtenidas hasta estos momentos.
  • Plantearse unos objetivos lógicos es una excelente estrategia para conseguir los fines en tu inversión. Porque de esta manera, tendrás mucho más fácil conocer cuál es el nivel de precios en donde debes deshacer posiciones en los mercados de renta variable. Además, a través de una estrategia muy fácil de llevar a cabo a partir de ahora.
  • Si deseas conocer cuál es uno de los momentos más adecuados para vender las acciones dispones de uno que pocas veces falla. Se trata de detectar del momento en que la presión vendedora sea superior a la compradora. Será una señal muy eficaz para alejarte de las posiciones que has abierto previamente.
  • Otra de las claves para el éxito en la bolsa reside en el hecho de no ser excesivamente avaricioso. Por supuesto que no ya que es preferible ganar una pequeña cantidad que quedarte con un resultado muy negativo en las operaciones. En bolsa hay un dicho que alude a “que el último euro se lo lleve otro inversor”. Puedes aplicar esta estrategia para saber vender las acciones en el momento correcto.
  • Por otro parte, también te será muy útil que cuantifiques el gasto de las operaciones. Tanto en lo que se refiere a las compras como a las ventas. Para que de esta manera tengas a mano el beneficio neto de las operaciones en bolsa y no tan solo el bruto. Incluso aprovechándote de las muchas ofertas que te proporcionan las entidades financieras para operar en bolsa.

Tratamiento fiscal de las operaciones

Por último, no deberás olvidarte del dinero que se te irá para pagar tus obligaciones fiscales y que son olvidados por buena parte de los pequeños y medianos inversores. En este sentido, estará el importe que deberás declarar en tu próxima declaración de la renta y que se unirá a las comisiones de totas las operaciones en los mercados de renta variable. Pueden llegar a presentar un desembolso de entre el 0,25 % y 1,00 % sobre el capital invertido y que desde luego que te encarecerán todos los movimientos que ejecutes en los mercados financieros. Con su resta no cabe duda de que conseguirá detectar la verdadera rentabilidad de la inversión.

En función del precio de la venta de las acciones, las diferencias en una misma operación pueden ser muy elevadas. Con divergencias de hasta el 20 % o incluso con una intensidad mucho más acusada. No te quedará más remedio que ajustar al máximo el precio de las ventas y mejorar la rentabilidad de cada una de las operaciones. Es la clave para conseguir tus objetivos y por encima de otros planteamientos técnicos. No obstante, este movimiento requiere un cierto aprendizaje para llevarlo a cabo con cierto éxito. En cualquier caso, nunca debes vender tus acciones a precio de mercado.



Soy un apasionado de la información, y especialmente de la economía y trasladar mis informaciones a la gente para que puedan gestionar mejor su dinero. Eso sí, con objetividad e independencia, faltaría más.

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