Préstamos sin nómina: ¿es posible?

En el momento en que vayas a demandar alguna clase de préstamos no tengan ninguna duda de que lo primero que te demandaran desde el banco será tu nómina. O al menos los ingresos regulares derivados de tu actividad profesional o empresarial. Pues bien, si no cuentas con este importante documento de deberás esperar la peor de las reacciones. Es decir, que te denieguen la solicitud de cualquier línea de crédito personal. No obstante, no los tienes todo perdido porque dispones de alguna que otra estrategia para conseguir liquidez sin la aportación de una nómina.

Por otra parte, la nómina es una forma para conseguir el crédito bajo unas condiciones de contratación más benévolas. O lo que es lo mismo, con una reducción en los tipos de interés que te aplican desde las entidades bancarias, al igual que la exención de comisiones y otros gastos en su gestión y mantenimiento. Pero centrándonos en lo que son los préstamos sin nómina. Para que de esta manera, puedas demandarlo a partir de estos precisos momentos. Porque tendrás más de una alternativa para satisfacer esta demanda que tienen en estos momentos buena parte de los usuarios en España.

Porque los préstamos sin nómina pueden ser formalizados a través de las propias entidades bancarias. Pero también a través de otros canales de comercialización. Como por ejemplo, desde las entidades de crédito a particulares o incluso en las plataformas digitales. En cualquier caso, dispondrás de una respuesta a tus necesidades puntuales de liquidez. Aunque es conveniente que conozcas que generarán unas condiciones de formalización, en algunos de los casos muy exigentes o incluso desde planteamientos realmente exigentes. ¿Estás dispuesto a conocer de dónde proceden estas líneas de financiación tan especial, pero a la vez habituales entre los usuarios?

Préstamos sin nómina en los bancos

Puedes recurrir a tu banco de siempre para requerir alguno de los préstamos sin nómina que comercializan en estos precisos momentos. Porque en efecto, en algunas de las demandas que puedes presentar puedes formalizarlo sin ningún problema. Aunque con toda seguridad que te impondrán otra clase de condiciones. ¿Deseas saber algunas de las más relevantes? Pues bien, una de ellas consistirá en tener contratados otros productos con la entidad. Como por ejemplo, planes de pensión, fondos de inversión o seguros personales, entre algunos de los más importantes.

Estas líneas de créditos están habilitadas para la financiación de menor cuantía. Generalmente para importes por debajo de 10.000 euros y con un plazo de amortización máximo de diez años. No obstante, deberán cumplirse con otra serie de requisitos. Entre los que destacan que el demandante no esté incluido en una lista de morosos, como RAI o ASNEF, contar con un excelente expediente bancario y en algunos casos incluso contar con un aval personal o de bienes materiales. Porque en efecto, una de las claves para obtener esta clase de préstamo reside en la presencia de un avalista.

Condiciones del préstamo

Si vas a solicitar uno de estos productos bancarios deberás conocer que no habrá ninguna bonificación con respecto a los tipos de interés que te aplicarán desde la entidad bancaria. Si no que por el contrario, se mueven bajos los márgenes comerciales más habituales en estos momentos. Es decir, entre el 7 % y 10 %, en función de la línea de crédito demandada. Otro aspecto que necesitarás valorar es que con toda seguridad contarán con alguna comisión, principalmente las de estudio o apretura que podrán alcanzar hasta un 2 % sobre el total del importe. Algo de lo que carecen los préstamos sin nómina.

Concedidos por entidades financieras

Si al final no te conceden esta financiación, siempre tendrás el recurso de optar por los prestamistas. Las facilidades para su concesión son más sencillas, aunque a cambio endurecerán las condiciones en su contratación. Esto es de esta manera porque no te demandarán el respaldo de una nómina o ingresos regulares. Pero con unos intereses mucho más elevados, siempre por encima del 10 % y en algunos casos bastante más. Así, el coste final de su concesión será más exigente para tus intereses como usuario. Con la ventaja que no te pedirán a donde lo vas a destinar y lo tendrás en un espacio de tiempo mucho más breve con respecto a los créditos bancarios.

Desde este escenario que se te presenta, los importes que te concederán serán mucho más limitados. Desde 500 a 10.000 euros aproximadamente y eso sí, sin ninguna clase de comisiones y otros gastos en su gestión. Los plazos para su devolución, por otra parte, son más dilatados en el tiempo y  contarán con importantes penalizaciones si no cumples con los periodos de pago en las cuotas mensuales. Este es uno de los grandes inconvenientes de acudir a una financiación tan atípica como es realmente esta.

Desde plataformas financieras

Una de las últimas oportunidades que tienes para acudir al mercado del dinero es a través de las plataformas de estas características. Son muy sencillas para realizar las operaciones y además tampoco te exigen que presentes la nómina u otros requerimientos habituales en las demandas realizadas ante las entidades bancarias. En pocos minutos dispondrá el dinero en tu cuenta corriente. Pero al igual que en el anterior modelo, los importes son de escasa cuantía. Para pequeñas demandas que tienen un límite en los 1.000 euros. Son cantidades que tan solo te sirven para salir de algún que otro apuro monetario.

Por otra parte, también te aplicarán un tipo de interés muy exigente y por encima del aplicado en los anteriores formatos de financiación. Desde estas plataformas no lo llaman interés, sino por el contrario son honorarios. Es una sutil diferencia que deberás tener en cuenta a partir de estos momentos. Pero su mayor valor es que es una línea de financiación que está habilitada para las personas que no pueden acceder a los productos desarrollados por los bancos. Como por ejemplo, jóvenes, estudiantes o rentistas. En donde también los trámites administrativos serán sensiblemente menores.

Créditos destinados a los jóvenes

Uno de los segmentos sociales que están presentes en los denominados préstamos sin nómina es el de los clientes más jóvenes. Porque en efecto, en la mayoría de los casos no se exige, por unos motivos lógicos, la aportación de ninguna clase de ingresos regulares. Si no que el peor de los casos tan solo se demandará la presencia de sus padres o tutores como avalistas. Es decir, serán las figuras que se responsabilizaran de la deuda contraída por parte de estos clientes. Aunque bien es cierto que estas líneas de crédito presentan por lo general unas mejores condiciones de contratación que a través de la restante oferta.

Los créditos para los jóvenes, sin la aportación de una nómina, están comercializados bajo unos tipos de interés más competitivos que los restantes. Aplicando un tipo de interés que oscila entre el 5 % y 7 % aproximadamente. No obstante, estas propuestas están dirigidas a necesidades muy concretas de este importante segmento social. Como por ejemplo, para financiar sus estudios, sus necesidades más próximas o incluso para crear su primera empresa. Además, es bastante habitual que estén exentos de comisiones y otros gastos en su gestión o mantenimiento. Pero van aún más lejos al incluir en alguna que otra ocasión un periodo de carencia que suele abarcar entre uno o dos años.

Características de estos préstamos

De cualquier forma, esta clase de financiación se caracteriza por una serie de particularidades que son muy fáciles de identificar. Con divergencias muy notables con respecto a los créditos que exigen la aportación de una nómina, pensión o ingresos regulares. Como por ejemplos en los siguientes casos:
  • No generarán ninguna clase de bonificación con respecto a los tipos de interés que se aplican a estos productos bancarios.
  • Es mucho más complicado contratarlos con exenciones de comisiones y otra clase de gastos en su gestión.
  • Esta deficiencia, como es la ausencia de unos ingresos derivados del trabajo, puede ser subsanada a través de otras estrategias: contratar otros productos, mayor vinculación con el banco, etc.
  • Si no presentas este documento será mucho más difícil que tengas un trato personalizado en el momento de firmar el contrato. Más allá de sus condiciones iniciales.
  • Estarán destinados a franjas en el importe concedido de pequeña cuantía, casi siempre por debajo de 10.000 euros. Y en cuyo caso, los problemas serán menores en el momento de la negociación.
  • Tienes que ser muy cuidadoso con su selección, ya que a veces es suficiente con que aportes unos ingresos fijos todos los meses. Aunque no seas titular de ninguna nómina ni tengas un trabajo fijo y estable.
  • En algunos casos, este impedimento te imposibilitará que puedas disponer de una cuota mensual más asequible. Es decir, que pagarás más dinero a partir de estos momentos.

De todas formas, no tendrás vetado bajo ningún concepto el acceso a las fuentes de financiación más o menos tradicionales. Sino que por el contrario, lo que et encontrarás es que tendrás más dificultades para elegir la línea de crédito que mejor se amolda a tus necesidades reales. Es al fin y al cabo el principal inconveniente de no reunir este importante requisito ante tu entidad bancaria.


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Soy un apasionado de la información, y especialmente de la economía y trasladar mis informaciones a la gente para que puedan gestionar mejor su dinero. Eso sí, con objetividad e independencia, faltaría más.

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