Préstamos para la inversión y evitar pésimas operaciones en bolsa

Una de las cosas que deseas evitar a toda costa son los malas operaciones en bolsa. Te harán perder dinero y hasta lleguen a plantearte dejar el complicado mundo de la inversión. Hasta el punto es importante evitar estos escenarios no deseados que en algunos ocasiones no tendrás más remedio que solicitar una clase de préstamos para disponer de liquidez. En especial cuando tus operaciones no se desarrollan como inicialmente deseabas y debes afrontar unos gastos con especial rapidez. Como por ejemplo, cumplir con tus obligaciones fiscales, sufragar tu viaje de vacaciones o comprar un equipo informativo de última tecnología.

En más de una ocasión te habrás encontrado que necesitas dinero pero no puedes vender tus acciones en los mercados financieros. Como consecuencia de que su precio actual está bastante alejado del de compra. Se trata de una situación muy poco deseada que puede invitarte a que demandes un crédito que cumpla con estas necesidades. Desde luego que no a través de un crédito personal en donde se habilitado con un tipo de interés que puede alcanzar el 10 %. A lo que hay que añadir las posibles comisiones y gastos de gestión que pueda incluir. No en vano, puede encarecer este producto financiero en hasta un 3 %.

Para solucionar este problema que presentan  algunos pequeños y medianos inversores se han diseñado los denominados préstamos para la inversión. Tienen unas funciones muy específicas que podrán ser de gran utilidad en algún que otro momento de tu vida financiera. Desde luego que no es una financiación blanda, es decir sin intereses. Pero en buena parte de la oferta se comercializan con mejores condiciones de contratación. Aunque bien es cierto que su oferta no es muy extensa por parte de las entidades financieras.

Préstamos para no malvender

Desde este escenario general, hay muchas modalidades de crédito en estos formatos. Una de las más relevantes consiste en adelantarte un dinero para que no tengas que malvender tus acciones. Por lo general conceden entre 5.000 y 20.000 euros que podrás destinar a esta finalidad. Con un tipos de interés que puede bajar al 6 % en función de la oferta que selecciones a partir de ahora. Por otra parte, dispondrás de un plazo de amortización que puede alcanzar los diez años. Aunque de los que se trata es que las plusvalías que puedas obtener en los mercados de renta variable superen a los intereses que te van a aplicar por la contratación de estos productos financieros.

Es una línea de crédito que solamente la debes utilizar en los momentos más peligrosos de tus operaciones en bolsa. No como una norma habitual en tus actuaciones. Ya que tendrán un coste real que no te quedará más remedio que cumplirlo. Uno de los escenarios en los que sí es necesaria esta financiación es cuando te has visto inmerso en una espiral bajista de la bolsa. Y no te quedará  otra solución que esperar un tiempo para vender las acciones. A ser posible una vez que haya recuperado el nivel de precios original.

Liquidez en los fondos de inversión

Otro de los formatos habilitados por los mercados son los que tienen como objetivo a los fondos de inversión. En esta ocasión, esta clase de préstamos están destinados a titulares de participaciones de fondos de inversión que deseen financiación para distintas finalidades (reforma de piso, adquisición de coche, inversión en mercados bursátiles…) y no quieran renunciar a las ventajas fiscales que les aporta su antigüedad como titulares de los fondos. Son muy pocos las líneas de crédito confeccionadas bajo estas características. Pero de cualquier manera, puede sacarte de más de apuro si has tomado posiciones en esta clase de productos para la inversión.

Una de sus aportaciones más relevantes se basa en que mantendrás en todo momento tu inversión en los fondos, pero con una diferencia sustancial y es que dispondrás de total liquidez para afrontar una serie de gastos. Su flexibilidad será otra de los denominadores comunes ya que conceden hasta 60.000 euros en un plazo de amortización de 8 años. Será una forma muy útil para preservar tus inversiones en los fondos ante cualquier escenario adverso a tus intereses. En donde además, te aplicarán un tipo de interés más competitivo que en los préstamos para el consumo o personales. No en vano, es su única finalidad y solamente puedes solicitarlos para asegurar las posiciones en este producto financiero tan popular entre los pequeños y medianos inversores.

¿Cómo evitar pésimas ventas en bolsa?

Desde luego que una de las peores situaciones es cuando tienes que vender tus posiciones en bolsa por cualquier incidencia en tu vida personal. Para eso están destinados esta clase de préstamos tan especiales. Por lo que puedes seguir con tus posiciones en los mercados financieros y a la vez disponer de la liquidez necesario como afrontar tus gastos más urgentes. En cualquier caso, tendrás que comprobar si los tipos de interés que te exigen estos productos te compensan las operaciones. Porque puede darse el caso que tengas que pagar más dinero por optar por esta estrategia tan especial.

En este sentido, los tipos que te aplican estos préstamos se mueven en una franja que va del 7 % y hasta el 10 %. A todo ello tienes que añadir las posibles comisiones y gastos de gestión que incorporan estas líneas de crédito tan bien definidas. Será el momento de tomar la calculadora y constatar que tu esfuerzo económico no será inferior a las posibles plusvalías que vayan a generar los movimientos que vayas a realizar en cualquiera de los mercados financieros en hayas abierto posiciones en ese momento preciso. Porque no siempre será una operación rentable para tus intereses. Hasta el punto que podrá variar en función de la operación que hayas realizado. En donde no siempre tendrás las mismas necesidades, tal y como es lógico entender.

¿Cuándo contratar estos créditos?

Siempre habrá unos escenarios más que en otros en donde será necesario contratar esta financiación tan especifica. No tendrás más remedio que demandar una punta de liquidez para no realizar una mala operación en bolsa (o en otros productos financieros? Como por ejemplo, en las siguientes situaciones que te exponemos a continuación.
  • Cuando crees que el valor en donde has abierto posiciones tiene un recorrido alcista de cierta intensidad y en que no en mucho tiempo puede alcanzar el objetivo deseado. Pero con el grave problema de que no tendrás dinero, o al menos muy poco, en tu cuenta corriente.
  • En los momentos en que esperar apurar las situaciones de los mercados financieros. Pero por cualquier circunstancia necesitas hacer frente a una serie de gastos que son inmediatos y que no requieren de esperas.
  • Para cuando se produzca un cambio de tendencia en tu cartera de valores pero tu economía doméstica no te permita seguir con las posiciones abiertas mucho más tiempo del deseado. Con el riesgo de vender tus acciones con altas minusvalías.
  • En movimientos corporativos que inducen que el valor de las acciones se van a disparar en los próximos día o semanas. En este sentido, no puedes perderte las oportunidades de negocio que se te presenten. Conviene recordar que no todos los días aparecen y conviene obtener provecho de estas situaciones tan excepcionales.
  • Pero sobre todo cuando estés perdiendo mucho dinero en la renta variable y pienses que a corto y medio plazo todo puede cambiar. No será cuestión de dejarte muchos euros por el camino. Y en este sentido, la concesión de un crédito puede solucionarte algún que otro problema a partir de estos momentos.

Riesgos de realizar estas operaciones

De todas formas, también debes mostrar cierta precaución en el momento de solicitar un crédito de estas características. Porque puedes agravar su capacidad financiera hasta niveles que incluso no puedas asimilar. Mucho cuidado por tanto, porque no puedes olvidar que al final deberás devolver el anticipo monetario y sus correspondientes intereses y hasta comisiones si diese lugar. No en vano, el principal peligro de formalizar esta demanda es que tu nivel de endeudamiento pueda elevarse sensiblemente. Con problemas para que puedas llegar a final de mes en las mejores condiciones posibles.

Por otra parte, también puede desajustarte el presupuesto del año porque a partir de ese momento no tendrás más remedio que asumir más gastos. Es entonces cuando tienes que plantearte si realmente te merece la pena pedir a tu banco un crédito para la inversión. La respuesta está en tu capacidad para hacer frente a esta operación tan especial. En donde será muy importante evaluar cuáles son las plusvalías que puedes generar en cada una de las operaciones afectadas o sensibles a la concesión de una línea de crédito para esta finalidad. No en todos los casos, la respuesta será la misma, ni mucho menos, tal y como de puedes imaginar.

A partir de estos momentos solamente serás tú mismo quien tenga que reflexionar sobre esta necesidad en la inversión. Para que de esta manera, tomes la decisión más acertada para defender tus intereses. Que no siempre coincidirán en todos los perfiles de los pequeños y medianos inversores. Con un tratamiento completamente diferente a partir de ahora.


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Bolsa

Soy un apasionado de la información, y especialmente de la economía y trasladar mis informaciones a la gente para que puedan gestionar mejor su dinero. Eso sí, con objetividad e independencia, faltaría más.

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