¿Es lo mismo invertir que ahorrar?

ahorrar o invertirCon cierta frecuencia que se habla del mundo del dinero se confunde lo que es invertir y lo que es ahorrar. Hasta puede que te haya pasado en más de una ocasión. Si bien son términos que tienen una cierta vinculación entre ellos, su significado no es el mismo. Será conveniente que lo tengas en cuenta para que puedas planificar mejor los ahorros y saber a qué productos te diriges. En especial para evitar cualquier tipo de confusión.

Además, te explicaremos cuales son los productos más convenientes para cada una de estas estrategias. Porque quizás no sepas, pero son totalmente diferentes. No solamente en cuanto a su estructura, sino también los objetivos que persiguen. De esta manera, empezaras a tener un conocimiento más amplio de lo que es realmente invertir y ahorrar.

Una primera consecuencia de estos conocimientos es que estarás en condiciones de obtener un mayor beneficio a tu patrimonio. Entre otras cosas porque tendrás más claro que es lo que deseas y a través de qué estrategias. Porque normalmente se tiende a asemejar ambos términos. Incluso desde los medios de comunicación especializados en el mundo del dinero y todo lo que conllevan los productos financieros.

¿Qué es invertir?

Invertir es tratar de sacar un beneficio a una operación financiera. A través de los productos habilitados para conseguir esta finalidad. No cuenta el tiempo, lo importe o los activos financieros a donde van dirigidos. Se trata fundamentalmente de una operación en los mercados financieros que puede tener una duración muy flexible o variable. De tan solo unas pocas horas o destinada para un plazo de permanencia excesivamente largo. Sin limitaciones en todos estos parámetros.

El objetivo principal que tienes cuando inviertes tu dinero es ir incrementando tu patrimonio. Cuanto más sea mejor será para tus intereses personales. Hasta el punto que una inversión puede obtener un rendimiento a las operaciones de más del 10% en algunos casos. Incluso bajo márgenes más beneficiosos, en función de los resultados que obtengas en los productos en dónde n los inversión.

No se trata normalmente de un hábito para ahorrar, sino de generar un rendimiento para elevar tu calidad de vida. Ya que habitualmente sus plusvalías no son destinadas a la creación de un fondo de ahorro. Ni en los jóvenes ni en los mayores. En buena parte de las ocasiones sirven para sufragar un gran viaje, disponer de mayor liquidez en la cuenta corriente o afrontar el pago de un pequeño capricho personal.

Productos destinados para la inversión

bolsaUna vez identificada lo que significa invertir, no te quedará más remedio que conocer a través de qué productos puedes canalizar tus ahorro. Como podrás comprobar son muchos y de diversa naturaleza. No solamente procedentes de la renta variable, como puedes creer en tus planteamientos originales. Sino también de la fija y hasta de otras alternativas en la inversión. No solamente se invierte por medio de un solo producto financiero.

Al hablar de inversión siempre hay que referirse a los activos financieros cuyos precios cotizan en los mercados. De esta forma, y como consecuencia de la ley de la oferta y la demanda, siempre variarán. Todos los días y en cualquiera de las circunstancias. En ningún momento el precio está pactado, como por otra parte ocurre son los modelos de ahorro. Ya solamente te quedará conocer a través de que fuentes puedes conseguirlo.

El modelo por excelencia para esta clase de operaciones es la renta variable. Y entre ella, la compra y venta de acciones en la bolsa. Se trata de un modelo con el que seguramente estás habituado a operar. Representa una oportunidad para generar beneficios a tus operaciones monetarias. Pero con el riesgo presente que también puedes perder, y hasta mucho dinero si las cosas no salen tan bien como te habías planteado desde un principio. Se caracteriza porque dispones alternativas para invertir. Índices, sectores o valores de los mercados bursátiles. Por medio de una mecánica que es conocida por prácticamente todos los usuarios.

La inversión también puedes canalizarla a través de otros productos financieros mucho más agresivos. En donde tus ganancias pueden ser sensiblemente mayores, pero también las pérdidas. Es este singular juego está el aliciente para buena parte de los pequeños y medianos inversores. En donde regularmente unas veces se gana y en otras se pierde. Se trata de admitir la oferta de la ley y la demanda en los mercados de renta variable.

La inversión puede realizarse igualmente en la renta fija a través de la compra de bonos, deuda pública y otros productos de similares características. No en vano, estos activos financieros cotizan también en los mercados financieros, al igual que la renta variable. Es cierto que te ofrecen mayor seguridad en las posiciones abiertas. Pero a cambio de rebajar los rendimientos de forma notable. En cualquier caso, esta parte de la inversión tiene una cierta vinculación con lo que el ahorro.

Por medio de fondos de inversión

La inversión en renta fija tiene un instrumento muy eficaz para que puedas participar en sus activos financieros. Son los fondos de inversión basados en la renta fija. No te garantizan ningún rendimiento fijo, y hasta puedes perder dinero con ellos. En especial si los escenarios en donde se mueven no son los más favorables para sus intereses. Pero en cualquier caso, también dependen de una cotización en los mercados financieros.

Hay una característica muy peculiar en estos productos que los hace decantar hacia la inversión. No es otra que la posibilidad que tienes de diversificarlo con otros activos financieros. De la forma que te parezca oportuna ya que cuentas con fondos de inversión para todos los gustos y para cualquier perfil de inversor: agresivo, moderado, defensivo o intermedio. Tampoco encontrarás limitaciones en este aspecto.

Porque en efecto, la finalidad principal de los fondos es la inversión, no el ahorro. No en vano, tratas de mejorar el saldo de tu cuenta corriente a través de estas operaciones. Tienes, por otra parte, la gran ventaja que dispones de una amplia gama de propuestas. De toda clase, y para cualquier momento en la economía internacional. Como consecuencia de esta estrategia, podrás alcanzar un retorno medio cada año de entre el 5% y 10%.

¿Qué es ahorrar?

ahorrarEsta operación es netamente diferente. Se trata de ir creando una bolsa de ahorro al medio y largo plazo. Bajo rendimientos mucho más modestos que estarán vinculados al precio del dinero. Y que incidirá en que tu capacidad adquisitiva no prospere como tú mismo deseases. Se formaliza por medio de planes de ahorro, cuentas de ahorro y depósitos a plazo, fundamentalmente.

Una diferencia muy notable con respecto a la inversión, es que en este caso siempre tendrás asegurada una rentabilidad mínima, por pequeña que sea. Te irá incrementando, de forma muy lenta, el capital guardado en tu cuenta. No en vano, es una operación a la que están habituados los clientes más jóvenes o los de mayor edad por medio de programas para estimular el ahorro entre los usuarios. Es uno de los modelos preferidos por los usuarios más conservadores, que prefieren la seguridad por encima de otros valores financieros.

El fin único del ahorro es proveerte de una capital de cara al futuro. Uno de los ejemplos más claros son los planes de pensiones. Sirven para que los mayores puedan gozar de un complemento salarial a sus pensiones públicas. Por medio del dinero ahorrado durante muchos años, y antes de que se produzca el momento de la jubilación. En esta singular propuesta verás más claro la diferencia de lo que es inversión y ahorrar.

Modelos para el ahorro

depósitosSon también numerosos, pero no tanto como en los destinados para la inversión. Uno de los más tradicionales son las imposiciones a plazo. Consigues un retorno pactado entre ambas partes que recibirás  de forma regular, cada año o a su vencimiento. No obstante, y debido al abaratamiento en el precio del dinero por parte de las autoridades monetarias de la Unión Europea, su rendimiento es mínimo. En todos los casos, por debajo de la importante barrera del 0,50%.

Otro de los productos que sirven para fomentar el ahorro son las cuentas remuneradas. Pero cuentan con el mismo problema que en el caso anterior. Su rendimiento es claramente insatisfactorio para tus intereses personales. Moviéndose bajo márgenes similares, o incluso más bajos todavía. Lo mismo puede decirse de los pagarés bancarios, otro de los modelos destinados para el ahorro.

Otra estrategia que tendrás a mano será suscribir un plan de ahorro que están comercializados por la mayoría de entidades financieras. Es una forma muy tradicional de ir confeccionando una bolsa de ahorro al medio plazo. Para con ella, satisfacer algunos de tus deseos más inmediatos. Entre estos, puede estar comprarte un coche o una moto, realizar un viaje junto a tus amigos, adquirir el último modelo de smartphone u otro deseo que puedas albergar en estos momentos.

Para terminar con este repaso a los modelos de ahorro que ofrecen los mercados, no puede olvidarse los planes que han diseñado las principales compañías de seguros. Incentivan el ahorro de los clientes con unos márgenes más potente. En ciertas propuestas pueden elevarse por encima del 3%. Dirigidas para captar el dinero de nuevos clientes por medio de nuevas fórmulas de comercialización. Convirtiéndose en una de las estrategias más agresivas que presente en estos momentos el sector del ahorro en España.

Después de analizadas las diferencias entre ahorro e inversión, estarás en disposición de encauzar mucho mejor tus relaciones con el mundo del dinero. Sabiendo en todo momento la clase de producto que debes suscribir. Propuestas, en cualquier caso, no te van a faltar.


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Jose recio

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