Cuentas remuneradas: ¿en qué consisten?

Las cuentas remuneradas es un producto bancario que tiene como principal fomentar el ahorro entre los clientes. Se trata de un modelo que está instalado en el sector desde hace mucho y que está concebido como una estrategia para que estos puedan operar con su entidad financiera. Prácticamente todas dispones de un producto bajo estas características, aunque aportando sus propias señas de identidad. Las cuentas remuneradas están hoy en día presentes en BBVA, Banco Sabadell, Santander, Caixabank, Evobank y una larga lista de entidades de crédito que ofrecen este formato de ahorro.

Unas de las finalidades de las cuentas remuneradas es que los usuarios puedan conseguir una pequeña rentabilidad a sus ahorros. Para que poco a poco su capital se vaya incrementando desde este producto bancario. No obstante, en estos momentos su rendimiento estén en el nivel más bajo de los últimos años. Como consecuencia de la política de abaratamiento en el precio del dinero que ha llevado a cabo el Banco Central Europeo (BCE) para salir de la crisis económica generada en 2017. Hasta el punto que el precio del dinero a día de hoy no vale absolutamente nada. Es decir, está al 0 % con lo que el atractivo de las cuentas remuneradas se ha reducido considerablemente en los últimos años.

Las cuentas remuneradas no ofrecen en estos momentos más del 0,1 % como consecuencia de esta estrategia monetaria. En donde tan solo las cuentas de alta remuneración están pudiendo superar estos niveles tan bajos. Aunque a cambio de cumplir una serie de condiciones, tal y como vas a poder comprobar a continuación. En cualquier caso, no han llegado a niveles de los primeros años de este siglo en donde perfectamente podías formalizar una cuenta de ahorro con un interés superior al 1 %. O incluso desde las populares supercuentas que generan la mejor rentabilidad al ahorro de los usuarios.

Cuentas: ¿cuánto ofrecen?

Desde luego que las cuentas remuneradas ya no se conforman como un instrumento para incrementar el ahorro. Si no que por el contrario es un vehículo bancario que sirve para mantener los vínculos con nuestra entidad bancaria. Desde donde puedes domiciliar los recibos domésticos (gas, luz, agua, etc.), realizar transferencia o sencillamente recibir la nómina de tu trabaja. Por otra parte, desde esta clase de cuentas bancarias estarás en disposición de contratar otra serie de productos bancario, incluso de manera gratuita. Desde las tradicionales tarjetas de crédito o débito a imposiciones a plazo fijo o diferentes planes de ahorros.

Las cuentas remuneradas es en estos momentos un producto bancario indispensable, pero que apenas te aporta ninguna clase de intereses. Por lo menos hasta que siga la actual política monetaria por parte del órganos regulador europeo. Pero aun así, las cuentas remuneradas no son uniformes sino que puedes elegir entre diferentes modelos que cumplan con tu perfil como usuario bancario. No en vano, esta una de las grandes aportaciones que vienen desarrollando las cuentas remuneradas desde hace algunos años. Más allá de los servicios o prestaciones que te preste en cada momento.

Cuentas de alta remuneración

Se trata del formato de ahorro más favorable para tus intereses como cliente bancario. Entre otras razones porque es el producto que más intereses te da en estos momentos. Su rendimiento puede elevarse hasta cerca del 1 %, pero cumpliendo con una serie de requisitos básicos. Uno de los más habituales es que no tendrás más remedio que domiciliar tu nómina, pensión o ingresos regulares para mejor su rentabilidad. En otros casos, incluso te requerirán que vincules otros recibos del hogar o hasta la contratación de un seguro. En esta estrategia se basan las denominadas cuentas de alta remuneración.

La actual oferta de estas cuentas con estas características tan especiales ha decrecido en los últimos años. Hasta el punto de contar con un par de propuestas bancarias muy puntuales. En donde además pueden imponerte un saldo mínimo en la misma que será bastante exigente. Por otra parte, la vinculación de los clientes también esté presente en su comercialización. Por medio de la contratación de otros productos bancarios (fondos de inversión, planes de pensión o seguros). Pues bien, a medida que más te vincules con tu banco de siempre se incrementará el interés que genera esta clase de cuentas.

Interés por debajo de la inflación

Una característica de lo que son las cuentas remuneradas es que no te permiten recuperar la subida de precios. Porque están por debajo del encarecimiento de la vida. En este sentido, cabe recordar que el Índice de Precios de Consumo (IPC) ha aumentado un 0,1 % en marzo con respecto al mes anterior y alcanza ya su nivel más elevado desde el pasado mes de noviembre, con el 1,2, según los últimos datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esto en la práctica quiere decir que cuentas remuneradas no son rentables desde ningún punto de vista. No en vano, vas perdiendo dinero mes a mes como consecuencia de esta tendencia monetaria.

Si lo que realmente deseas es mejorar el saldo de tu patrimonio será mucho mejor que te dirijas a otro producto bancario que sea más rentable en estos momentos. Aunque tengas que asumir un mayor riesgo en la exposición de tus aportaciones económicas. Pero desde las cuentas remuneradas no conseguirás este objetivo. Para un saldo de 50.000 euros tan solo tendrás una pequeña recompensa de entre 10 y 15 euros. Hasta el punto de que te plantearás si realmente vale la pena suscribir este producto destinado al ahorro. O necesitas otra clase de vehículos bancarios parta satisfacer esta demanda que tienen todos los ahorradores españoles.

Son fáciles de contratar

A pesar de todo, esta clase de cuentas tienen a su favor que son muy sencillas de formalizar y no requieren de un profundo conocimiento de las mismas. Con diversos formatos en función del perfil de usuarios que presentes en cada momento. Cuentas para estudiantes, trabajadores por cuenta propia, jubilados o funcionarios son algunas de las más relevantes que disponen los bancos en estos momentos. Puedes suscribirlas desde un solo euro y su rentabilidad te empezará a contar desde el principio. Aunque como ya te hemos contando en este artículo con un tipo de interés bajo mínimos históricos.

Generalmente no incorporan comisiones ni otros gastos en su gestión o mantenimiento. Con lo cual no te costará nada su contratación y además puedes conseguir tarjetas de crédito o débito de manera gratuita. Por otra parte, las cuentas remuneradas no cuentan con ningún plazo de permanencia. Si no que por el contrario, puedes cancelarlas en el momento en que lo consideres oportuno. Esta estrategia es muy frecuente ante la gran pluralidad de propuestas que vienen desarrollando las entidades de crédito. En donde es bastante normal pasar de una cuenta remunerada a otra en poco espacio de tiempo.

El peligro de estar en números rojos

De todos modos, las cuentas remuneradas conllevan un peligro y es que puedas estar en situación de descubiertos. Porque en efecto, esta situación te generará unas serias penalizaciones que podrán perjudicarte en tus intereses personales. En este sentido, los números rojos en el saldo de la cuenta corriente te pueden llevar a pagar más dinero del inicialmente pensado. Porque no puedes olvidar que quedarse en número rojos te puede llegar a pagar muy caro. En donde por un descubierto de tan solo unos pocos euros durante unos pocos días puede acabar saliendo por más de 50 euros. Hay un motivo muy fácil de entender que lo explica: las comisiones son más altas que los intereses.

De todas formas, las cuentas remuneradas te ofrecen un mecanismo para no llegar a estas situaciones tan desagradables. Como por ejemplo, a través de la domiciliación de tú nómina. Algunas entidades te permiten que puedas tener un descubierto por el valor total de tus ingresos regulares. De esta forma, no te tendrás que abonar ninguna comisión si te excedes de estos plazos en el saldo de tu cuenta corriente. Bankinter a través de su Cuenta Nómina posibilita que puedas optar por esta solución a tus problemas. Incluso con la alternativa de contratar un depósito a plazo fijo con una rentabilidad de hasta el 5 %.

En cualquier caso, es muy conveniente tener suscrita una cuenta remunerada porque es un vehículo bancario para acceder a otras clases de productos financieros. Y si cumples con la condiciones del contrato, sin la necesidad de que tengas ningún desembolso monetario a partir de estos momentos. Con la gran ventaja que dispones de un amplia oferta en esta clase de productos bancarios. Como por parte te ocurre en otros modelos que te ofrecen desde las entidades financieras.

Porque para terminar, no puedes desenvolverte en estos días sin una cuenta de estas características. Podrás salir de más de un apuro e incluso te las demandarán desde algunos sitios para ejecutar operaciones de pago o abono. Como por ejemplo, para formalizar la próxima declaración de la renta o recibir las subvenciones por desempleo, ente algunas de las operaciones más relevantes. En cualquier caso, si hay un producto indispensable esa son sin duda las cuentas remuneradas. Aunque desde luego que no te rentará muchos euros como interés medio. Al menos en estos momentos en que estamos viviendo.


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