¿Cuáles son las diferencias entre un rebote y cambio de tendencia?

Desde luego que en bolsa, uno de los mayores errores que pueden cometerse en no distinguir en lo que es realmente un rebote y lo que es un cambio de tendencia. Tanto que te puede inducir a una pérdidas de mucho dinero en las operaciones realizadas en los mercados financieros. Hasta el punto que es completamente necesario que sepas diferenciar estos movimientos tan básicos en las operaciones en bolsa. Es uno de los principales deberes por parte de los pequeños y medianos inversores y que en este sentido podemos ayudarte a subsanar esta incidencia que puedes presentar en tu perfil como ahorrador.

En primer lugar, el rebote en las operaciones bursátiles consiste básicamente en un movimiento pasajero y sobre todo muy puntual que es muy peligroso para rentabilizar los ahorros. Porque en efecto, se entiende por rebote al comportamiento en el que los mercados de renta variable, tras una caída importante, experimentan una subida en un determinado momento de tiempo. Sin embargo, esta subida se hace de una forma poco sostenible y, por tango, las caídas se suceden de nuevo. Con el consiguiente riesgo su abres posicione en este periodo de falsas subidas.

No obstante, es muy complicado conocer si se trata realmente de un rebote o por el contrario es un cambio de tendencia, en este caso alcista. En donde será necesario que se ponga de manifiesto que hay una recuperación real en la cotización de los precios. Esta es una de las claves más relevantes para distinguir al menos con un poco de claridad estas dos importantes figuras bursátiles. Para que de esta manera, puedas tomar tus decisiones con mayores garantías de éxito e inclinarte por las compras o ventas, en función del escenario que presente la renta variable en  ese preciso momento.

Rebote: para operar a corto plazo

En cualquier caso, los rebotes están más indicados para realizar operaciones muy rápidas incluso en la misma sesión bursátil. No puedes destinarlo a operaciones de mayor intensidad en cuanto a su duración. Porque corres un excesivo riesgos en las posiciones abiertas que te harán perder mucho dinero a partir de estos momentos. No puedes olvidarlo si no deseas comerte más de un error del que podrás arrepentirte en algún que otro momento en tu vida.

Una de las características más relevantes de los se denomina como rebote es que buena parte de los pequeños y medianos inversores, tras una profunda bajada, consideran que el precio de las acciones ya ha caído mucho y consideran muy natural que se produzcan subidas en la conformación de los precios. Hasta el punto de considerar que es el momento oportuno para comprar las acciones bajo un precio más barato. Hasta el punto de rentabilizar las operaciones desde un punto de vista técnico.

Una amplia tradición histórica

En este sentido, el rebote en las operaciones bursátiles es algo tradicional que se desarrolle este movimiento tan característico. No en vano, se siguen aplicando desde hace décadas cuando se desarrollaba importantes caídas como consecuencia de los desplomes en la bolsa. Porque es rebote es una reacción, quizás muy violenta, para estos movimientos en los mercados financieros. Para que lo entiendas más claramente, es una estrategia muy peculiar para adecuar la oferta y la demanda. Porque de lo que se trata es de frenar momentáneamente una corriente vendedora de cierto calado.

Por otra parte, si por algo se distinguen los rebotes en bolsa es porque son movimientos muy violentos. Es decir, son reacciones muy exageras, con incrementos en la cotización que puede superar niveles del 2 %. En donde las diferencias entre sus precios máximos y mínimos es muy amplia. Pero teniendo en cuenta que estos movimientos durarán muy poco tiempo. Porque pueden durar unas pocas sesiones bursátiles, y en cualquier caso no más de un par de semanas como tope en su vencimiento. Periodo en el que puedes operar bajo una corriente fuertemente alcista y que te puede ayudar a rentabilizar las operaciones dirigidas al más corto plazo.

¿Cuál es el cambio de tendencia?

Por otra parte, está otra figura completamente contraria y que no es otra que el cambio de tendencia. Pues bien, este movimiento no tiene nada que ver con los rebotes en los mercados financieros. Porque es una variación de mucha más intensidad en relación a su duración. Hasta el punto que el cambio de tendencia puede durar hasta mucho años, tal y como conocerás por propia experiencia. Cuando se produce este escenario, es el momento de tomar posiciones en la bolsa, incluso desde planteamientos muy agresivos para rentabilizar las operaciones.

Una de las claves para detectar que estamos ante un cambio de tendencia es cuando se produce un giro más o menos violento en uno u otro sentido. Estos movimientos van acompañados de lo un importante incremento en lo que respecta al volumen de contratación. Hasta el punto de que es muy llamativo para los pequeños y medianos inversores. Otro de las formas para identificar estos cambios en la cotización se materializa por medio de las figuras que están presentes en el análisis técnico. Como por ejemplo, a través de las velas como una de las más representativas.

¿Qué es el cambio en la cotización?

Desde luego que sí es al alza es uno de los movimientos más favorables para tus intereses personales. Porque implica que está entrando dinero al valor o activo financiero implicado. Esto quiere decir que puedes entrar en sus posiciones sin excesivos riesgos y con un gran potencial en su revalorización. El caso extremo está representado por lo que se denomina como subida libre. Es decir, que no habrás más resistencias por delante y tiene todo el camino libre por delante. Se trata de un escenario poco menos que ideal para que inviertas en los mercados de renta variable.

Por lo que respecta a la duración de estos movimientos hay que advertir que no es siempre la misma. Sino que por el contrario, dependerá de otra serie de variables muy ligadas a la cotización de los activos financieros. Desde poco años hasta un largo periodo que puede alcanzar incluso casi una década en donde las posiciones de los compradores se imponen sobre la de los vendedores. Hay un especial interés por comprar sus acciones y esto se traslada en una progresiva subida en el precio de sus acciones. En primer lugar, de una forma violenta en cuanto a su  intensidad, para poco a poco ir moderando los avances. Incluso con alguna que otra corrección en los precios.

Momentos para entrar en los mercados

De cualquier manera, la estrategia de inversión será diferente en cada uno de estos dos sistemas de gestión bursátil. Porque en efecto, mientras que las operaciones generadas en los rebotes deben ser muy cortas, incluso realizadas en la misma sesión bursátil. Mientras que por el contrario, en los cambios de tendencia siempre es recomendable formalizar las operaciones a medio y largo plazo. Para que de esta forma, pueda recogerse buena parte de las alzas en los mercados financieros. Por encima de otras consideraciones técnicas y hasta desde el punto de vista fundamental.

Como consecuencia de estas actuaciones, no cabe duda que la gestión de la cartera de valores será sensiblemente diferente. Con un tratamiento diferenciado, tanto en el mantenimiento en la inversión como para resolver los plazos de entrada y salida en los activos financieros requeridos. Si cumples con estas normas, con toda seguridad que tendrás más éxito en las operaciones que vayas a realizar a partir de estos momentos. Se reflejará sobre todo en una optimización de las plusvalías que pueden obtener los pequeños y medianos inversores.

Gestión de los activos financieros

Por otra parte. Hay que valorar también no solamente afecta la duración a esta gestión tan especial en la cartera de valores. Debido que las estrategias son completamente diferentes, tanto en la forma como en el contenido. Porque en un rebote antes que nada debe primar la rentabilizar de la operación por encima de otras consideraciones. Mientras que por el contrario, en los cambios de tendencia es la seguridad el objetivo de los pequeños y medianos inversores. Hasta el punto de que pueden estar con las posiciones abiertas durante mucho tiempo. Es una de las claves para entender ambos movimientos.

Como habrás constatado en esta forma, estamos hablando de movimientos completamente diferentes y que en muchos aspectos no tienen nada que ver el uno con el otro. Aunque la finalidad será siempre será misma que no es otra que obtener el mejor rendimiento a las inversiones realizadas. Que es al fin y al cabo lo que estás esperando a través de estos singulares modelos de gestión. Para que de esta forma, estés en disposición de usar una u otra estrategia en la inversión. En la que se tenga en cuenta el vencimiento de las operaciones, el perfil de inversión que presentes en cada momento o el crecimiento que deseas para tus movimientos en los mercados de renta variable. Solo así podrás triunfar en el siempre complicado mundo del dinero. Algo que no siempre es muy fácil de llevar a cabo, tal y como tú mismo sabrás por tu experiencia en los mercados financieros.

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Soy un apasionado de la información, y especialmente de la economía y trasladar mis informaciones a la gente para que puedan gestionar mejor su dinero. Eso sí, con objetividad e independencia, faltaría más.

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