¿Qué son las tarjetas virtuales y para qué sirven?

Las tarjetas no son un producto homogéneo, ni mucho menos. Hay diferentes formatos en el mercado para que puedas ser suscritas en cualquier momento por los usuarios. En todos los casos se conforman con un medio de pago que sirven para afrontar pagos de cualquier clase. En este sentido, las entidades bancarias han decidido adecuar este producto a las necesidades reales de sus clientes. En donde la aparición de los nuevos elementos tecnológicos está propiciando que su renovación sea constante. Porque las tarjetas ya no son como las que se utilizaban tan solo hace unos años. Están evolucionando y una muestra de esta tendencia está representada por las denominadas tarjetas virtuales.

Las tarjetas se han convertido en un medio de pago completamente universal. Ya es raro la persona que no dispone de una de ellas, sea cual fuese si modelo: a crédito, débito, virtuales o incluso otros formatos más modernos o innovadores. Siempre están presentes en tu cartera hasta llegar a sustituir al dinero físico. No en vano, su acceso se ha hecho muy sencillo y con muy pocos requisitos podrás tener una de ellas en tus manos. Aunque en algunos de los casos será completamente necesario que asumes unas comisiones o gastos por su gestión o mantenimiento, en función de la tarjeta contratada.

Tanto es así que según los últimos datos difundidos por Mastercard ponen de manifiesto que ya el 82 % de los usuarios españoles disponen de una tarjeta de crédito, débito o prepago. Estas cifras suponen un incremento de algo más del 8 % con respecto a la situación de hace un año. En cualquier caso, las tarjetas de débito siguen siendo el método preferido de pago con casi el 75 5 de las preferencias. Seguido a continuación por las tarjetas de crédito que acaparan el 23 % del mercado. Mientras que por el contrario, las denominadas como prepago son todavía minoritarias entre la población española al no representar más del 2 % de la demanda global en el último ejercicio.

Última tendencia: tarjetas virtuales

De todas forma, una moda que ha subiendo en las preferencias de los consumidores es la conformada por las tarjetas virtuales. ¿Pero sabes realmente que son y en qué consisten? Porque básicamente implica una renovación en esta clase producto y hasta el punto de ser muy aceptadas por los usuarios más jóvenes que las usan con cierta frecuencia en detrimento de otros modelos más tradicionales. Además, las entidades de crédito han sabido dar una respuesta a esta demanda tan especial y prácticamente todos los bancos tienen un plástico de estas característica. ¿Es este tu propio caso?

Porque las tarjetas virtuales no es un plástico al uso sino que por el contrario mantiene sus propias señas de identidad, tal y como vas a comprobar a continuación. Se puede decir que las tarjetas virtuales son un producto de pago que no posee las condiciones físicas de las tarjetas de crédito o débito. Esta es una de sus principales características generales ya que si bien si poseen un cuerpo físico, no tienen las mismas prestaciones que las restantes tarjetas bancarias. No en vano, son utilizadas fundamentalmente para realizar pagos de compras por Internet. De ahí la enorme proyección que tienen entre los nuevos usuarios.

Mecanismo en estos plásticos

Por otra parte, es conveniente mencionar que en estas tarjetas se va a incluir un número con su fecha de caducidad tal y como si fuese una tarjeta de crédito o débito. En este aspecto no hay prácticamente diferencias. En donde si las hay es que están confeccionadas con otras medidas complementarias, como por ejemplo la confirmación de la operación a través de un PIN y en otros casos por medio de una confirmación a través de un código recibido por SMS. Es decir, disponen de una alta seguridad para realizar las operaciones. Más allá de los servicios que te presta este medio de pago tan original e innovador.

Desde luego que una de sus grandes aportaciones reside en el hecho de que permiten mantener un control más rígido de tus finanzas personales. Entre otras razones porque no te endeudas en las operaciones al no dirigirse movimientos a plazos. Por otra parte, las virtuales son muy proclives a desarrollar cualquier clase de compras online. Desde la adquisición del último modelo de teléfono móvil a una reserva vacacional. Están adaptadas a las últimas tendencias en el sector del consumo. Este factor las hace ser muy útiles para toda clase de usuarios, siempre y cuando tengan una relación activa con las nuevas tecnologías.

Ventajas de este medio de pago

Uno de los aspectos que debes plantearte a partir de estos momentos son los beneficios que te puede generar un plástico de estas características. Pues bien, son muchos y de diversa naturaleza, tal y como vas a comprobar a partir de estos instantes. Porque suponen otra de las diferencias más relevantes con respecto a lo que son las tarjetas bancaras más tradicionales. Estas son algunas de sus ventajas más notables que ofrece este producto financiero.
  • Su gran flexibilidad: porque eres tú mismo quien decide los importes de liquidez que debes dotar a tu plástico virtual. De esta forma, no se podrá alterar el balance ni el saldo de tus cuentas personales. En este sentido, guarda una gran similitud con las tarjetas de débito.
  • Seguridad en los pagos: conlleva un sistema que te protege de ciertas situaciones no deseadas, como por ejemplo la pérdida o robo de las mismas. Con la característica de virtualidad que se confiere a esta clase de tarjeta.
  • Costos muy asequibles: tampoco puedes olvidar que estos plásticos son los más económicos del mercado. No en vano, son gratuitos y no tendrás gastos por su gestión a mantenimiento. A diferencia de lo que son las tarjetas de crédito o débito que requiere de un desembolso fijo todos los años.
  • Acceso muy fácil: por otra parte, no tendrás muchos impedimentos para suscribirlas en los próximos días. Tan solo será necesario tu deseo de tenerla en cartera, sin que tengas que aportar una nómina o ingresos regulares. Las puedes formalizar de una manera muy sencilla y simplificada.

Desventajas de su contratación

Por el contrario, la tarjetas virtuales, y como no podía ser de otra manera, conlleva una serie de perjuicios en su uso y que conviene que los conozcas. Para que de esta manera, valores si es prudente o no su contratación desde estos precisos instantes. Porque no tendrás más remedio que asumir los siguientes escenarios que te exponemos a continuación.

  • Sus propias limitaciones: esta clase de tarjetas tan singulares solo son válidas para las compras por Internet. Si  estas no son tus intenciones, desde luego que no tendrás muchos beneficios con ellas.
  • Dependerás de las recargas: no tendrás un saldo estable para realizar las compras. Si no que por el contrario, dependerá de las recargas que puedas hacer en cada momento. En este sentido, puede asemejarse a los que son las tarjetas de precarga. En donde eres tú mismo quien decide los fondos que debe tener esta tarjeta.
  • No puedes utilizarla en los cajeros: las tarjetas de estas características no generan que puedas retirar efectivo desde los dispositivos automáticos. Ni tan siquiera ninguna clase de consultas desde los cajeros que disponen las entidades de crédito.

Oferta de los bancos

La contratación de tarjetas virtuales va asociada de manera directa a la relación del usuario con la entidad financiera. Bajo esta base general, las entidades de crédito han decidido incorporarlas a su habitual oferta de productos financieros. En este sentido, Banco Santander, Bankia, BBVA, La Caixa o Banco Sabadell contemplan un modelo de estas características. Son muy fáciles de contratar y van dirigidos a un perfil de usuarios muy bien definido. Persona joven, muy relacionadas con las nuevas tendencias en el consumo y muy habituado con los nuevos medios de las tecnologías son algunas de las más relevantes.

Si vas a contratar alguno de estos modelos debes pensar que no te supondrá ni un solo euro. Tan solo las recargas que desees realizar para afrontar los compras que necesitas afrontar. Por otra parte, tampoco puedes olvidar que los procesos de contratación suelen ser muy rápidos y similares a los de una tarjeta bancaria tradicional. Hasta el punto que las tarjetas virtuales las puedes complementar con tus plásticos de crédito o débito. Su uso es completamente diferente y por tanto puedes disponer cada una de estas tarjetas.

Tarjetas virtuales en el mercado

Uno de los ejemplos que clarifican esta demanda de los usuarios está representada por la denominada Cibertarjeta La Caixa que está comercializada por las siguientes características: se trata de una tarjeta virtual que no contempla una comisión de alta y unos gastos del 1 % por las recargas realizadas. En plena sintonía con los productos diseñados por otras entidades financieras.

Por último, otro de los aspectos que debes valorar es que esta clase de productos bancarios tienen que tener un tipo de relación con la entidad financiera. Como por ejemplo, asociada a una cuenta bancaria de la misma. A pesar de todo, también se están desarrollando a través de los establecimientos comerciales. Como estrategia para fidelizar al cliente con mucha mayor eficacia.


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Tarjetas de crédito

Soy un apasionado de la información, y especialmente de la economía y trasladar mis informaciones a la gente para que puedan gestionar mejor su dinero. Eso sí, con objetividad e independencia, faltaría más.

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