La regulación del sector penaliza a las compañías eléctricas en bolsa

Uno de los sectores bursátiles que peor comportamiento pueden experimentar en este ejercicio que acabamos de comenzar es el de las eléctricas. En donde están representadas compañías de la talla de Endesa, Gas Natural, Iberdrola, Red Eléctrica Española o incluso hasta Enagás. Todas ellas incluidas en el índice selectivo de la renta variable nacional, el Ibex 35. Con una ponderación muy importante frente a los restantes valores de esta fuente de referencia de una de las bolsas más importantes en el contexto europeo. Con un volumen de contratación todos los días muy elevado en donde se crucen numerosas operaciones de compra y venta de acciones.

Durante el año pasado, el sector eléctrico fue uno de los que mejor comportamiento tuvo en el selectivo español. Con valores que se preciaron por encima de los dos dígitos, como en los casos concretos de Endesa, Gas Natural e Iberdrola. Con el añadido de también son algunas de las empresas cotizadas que mejor dividendo han repartido entre sus accionistas. Con una rentabilidad por esta retribución por encima del 5 % uno de los más altos del Ibex 35. Aunque para este año va a ver una pequeña modificación en el reparto.

De todas formas, y tal como apuntan buena parte de los analistas financieros, los precios de las acciones del sector eléctrico están un poco caras después de la revalorización durante los últimos doces meses de cotización. Agotando en buena parte de los casos el potencial de revalorización que presentaban hasta hace unos pocos. Hasta el punto de que alguno de ellos incluso ya están por encima de ellos, con las actuales cotizaciones en los mercados de renta variable. Con este escenario, no de extrañar que una buena parte de los pequeños y medianos inversores no sientan tentación de entrar en sus posiciones actuales.

Eléctricas: correcciones a la vista

Ante su la revalorización de esta clase de empresas es casi seguro que las mismas tengan serios recortes en sus precios a partir de estos momentos. En donde la presión vendedora se puede imponer con cierta facilidad sobre las compradoras, tal y como se está poniendo de manifiesto en las primeras sesiones bursátiles de este nuevo año. Aunque ahora lo más importante será constatar hasta que niveles pueden descender sus posiciones en los mercados financieros. Después de que los valores de este sector eléctrico se encuentren en todos los casos en una clara y diáfana alcista, fomentada sobre todo en el último ejercicio bursátil.

Por otra parte, no puede olvidarse que buena parte de estos valores están cotizando con una clara sobre ponderación en sus precios. Este factor en la práctica quiere decir que a partir de estos momentos no les queda más remedio que bajar, bajar y seguir bajando. A no ser que se de una situación realmente excepcionalmente en los mercados de renta variable. No solo en los mercados nacionales, sino también en los procedentes de nuestras fronteras. Más allá de otras consideraciones de carácter técnico y hasta desde el punto de vista fundamental.

Bajada en los precios objetivos

Otro de los factores que incide en estos recortes por parte de los valores eléctricos es sin lugar a  dudas la revisión a la baja generada por parte de los principales agentes financieros. Algo que sin lugar afectará a estos valores de los que nos estamos ocupando en este artículo y que se refiere al importante sector eléctrico de la renta variable nacional. Por lo tanto, la prudencia y la precaución deberá ser uno de los denominadores comunes de las actuaciones por parte de los pequeños y medianos inversores. Algo que está tirando a la baja la ley de la oferta y la demanda de estas compañías analizadas.

Por otra parte, otro de los aspectos que irremediablemente habrá que valorar a partir de estos momentos es que el recorrido que tienen por delante en este año en curso, en el caso de que exista, es muy poco. Hasta el punto de que es más lo que tienen que perder que pagar los inversores en la renta variable española. Mientras que otra parte, también es reseñable el hecho de que

Regulación del sector eléctrico

Desde luego que es otro de los canales de información que deberás tener en cuenta a partir de estos precisos momentos es que el ejecutivo nacional baraja dar una nueva regulación al servicio eléctrico con el objetivo de abaratar las tarifas de esta prestación doméstica. En cualquier caso, los analistas financieros temen que esta medida no sea bien recibido por los valores del sector que pueden ajustar sus precios y de esta forma depreciarse en este nuevo ejercicio bursátil. En especial, ante el cambio regulatorio en el que se tenga en cuenta nuevas variables que desde luego no beneficien a estas empresas cotizadas.

En este sentido, las perspectivas para las compañías eléctricas no son nada halagüeñas en estos próximos meses. Con la posibilidad de que pueda llegar serios recortes al sector y que les puede llevar a sus acciones a perder en torno al 10 % o incluso más de su valoración actual. Este escenario, claro está, está divisado al más corto plazo. Otra cosa bien distinta es lo que pueda ocurrir al medio y largo plazo en donde las perspectivas de crecimiento son más estables, en especial en aquellas empresas el sector que cuentan con un menor nivel de endeudamiento.

Ejercen como valor refugio

Tampoco debes olvidar a partir de estos momentos que, como punto positivo, esta clase de valores ejercen tradicionalmente el papel de valores de refugio en momentos de gran inestabilidad en los mercados de renta variable. Pues bien, si este fuese en realidad el escenario que presente la bolsa en el año 2019, puede que al final su evolución no sea del todo negativo tal y como indican buena parte de los analistas financieros. Por una razón tan simple como que estos valores tienen un mejor comportamiento que los restantes en estos periodos de bajadas en la bolsa.

Durante los últimos días del año pasado, habrás podido comprobar cómo era realmente frecuente que cuando el índice selectivo de la bolsa española bajaba, estos valores eléctricos subían en su valoración y viceversa. En movimientos completamente proporcionales a la intensidad de las subidas o bajadas. No en vano, han ido un poco a contra corriente de lo que marcaban los principales índices de la renta variable. Por encima de otras consideraciones técnicas y puede que también desde el punto de vista fundamental. Como una de sus señales de identidad ante las que son muy reconocibles por parte de los pequeños y medianos inversores.

Alta rentabilidad por dividendo

Otra de las características que presentan los denominados valores del sector eléctrico es que ofrecen un dividendo muy elevado a sus accionistas y por encima del generado por otros sectores de la renta variable española. Con un interés que oscila en una horquilla que va del 4 % y hasta el 7 % que es el que ofrece en estos momentos la empresa Endesa. No obstante, otra mala noticia para los pequeños y medianos inversores en este año en curso es que los dividendos se reducirán como consecuencia de las estrategas empleadas por las empresas. Este importante factor puede ahuyentar la entrada de nuevos inversores a las compañías.

Uno de estos ejemplos está materializado por la empresa Endesa que han anunciado hace pocos meses que tan solo destinará el 80 % de sus beneficios a esta retribución al accionistas. Cuando hasta ahora venía siendo en su totalidad, es decir el 100 %. Esto sin duda puede lastrar su valoración durante este año y es previsible que acuse esta medida en mayor o menor intensidad y en función de otras variables exógenas a los mercados financieros. En similar magnitud con otras empresas del sector como por ejemplo Red Eléctrica.

Menos dividendos desde el 2021

Endesa ha anunciado una contención de su política de dividendo de la compañía a partir del año 2021 para reforzar su política de crecimiento y aprovechar las oportunidades que abre la transición energética para la compañía. La eléctrica ha anunciado en Milán una reducción del pay out -la parte del beneficio anual que reparte entre sus accionistas- desde el 100% actual al 80% en 2021, si bien repartirá todo su beneficio en los dos próximos ejercicios y un total de 5.900 millones en los próximos cuatro ejercicios.

La primera eléctrica española por número de clientes ajustará de esta forma su política de dividendos a los registros de empresas comparables como Iberdrola o Naturgy, con un ‘pay out’ próximos al 70% en 2017. Las acciones de la compañía cotizan con un retroceso superior al 2% con respecto al martes. “Debo enfatizar que la política de dividendos de Endesa continúa siendo una de las más atractivas del sector”, ha señalado su consejero delegado, José Bogas, en un encuentro con analistas.

Endesa espera que su beneficio neto crezca un 7% de media anual en el periodo 2018-2021, hasta alcanzar los 1.800 millones de euros en ese último año, según la actualización de su plan estratégico. Sin embargo, para 2021 contempla recortar el beneficio destinado a dividendo del 100% al 80%, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La eléctrica justifica la nueva política en un mayor respaldo al “nuevo perfil de crecimiento de la compañía”.


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