¿Cómo influye el IPC en las inversiones?

La inflación es un proceso económico provocado por el desequilibrio existente entre la producción y la demanda; causa una subida continuada de los precios de la mayor parte de los productos y servicios, y una pérdida del valor del dinero para poder adquirirlos o hacer uso de ellos. En sí no tiene mucha relación con la evolución de los mercados de renta variable. Pero sí en cambio a través de las políticas que se desarrollan en función de esta importante variable económica. Hasta el punto de que en ciertos momentos puede hacer subir o por el contrario bajar a los merados bursátiles.

En principio, una baja inflación ayuda a que las compañías cotizadas tengan un mejor comportamiento en los mercados de renta variable. Este hecho se debe a las implicaciones que tiene en la contratación de trabajadores, revisiones salariales y hasta en la financiación que adquieren para llevar a cabo sus líneas de negocio. Todo ello se traduce en un entono mucho más favorable para que las empresas puedan crecer. Y por tanto, en teoría, se debería trasladar a la su valoración en los mercados de renta variable. Pero de una forma mucho más sibilina que a través de otros parámetros económicos.

Mientras que por otra parte, no podemos olvidar en estos momentos que las bolsas internacionales han tenido su mejor comportamiento en los periodos en que la inflación estaba contenida o al menos era más baja de lo normal. Con revalorizaciones que han llegado a unos niveles muy importantes en todas las plazas internacionales. Este es un aspecto que debes tener en cuenta a partir de estos momentos cuando vayas a abrir posiciones en cualquiera de los índices bursátiles del mundo. Más allá de otra serie de consideraciones de carácter técnico y puede que también desde el punto de vista de sus fundamentales.

IPC más elevado

Por otra parte, un IPC alto puede crear tensiones muy relevantes en un país o espacio económico. Hasta el punto de que uno de los mercados más afectados son los monetarios, con un cruce con gran volatilidad en las monedas. En especial las que hacen referencia al dólar de EEUU y el euro. Con lo que este supone para diseñar una política económica por parte de los gobiernos de todo el mundo. Esto en la práctica quiere decir realmente que IPC más elevado no es bueno para los intereses de los pequeños y medianos inversores. Habitualmente las bolsas no se desenvuelven bien en este escenario inflacionario o de precios altos

Mientras que por otra parte, también hay que tener en cuenta que puede terminar afectando al salario de los trabajadores. Y en este sentido, al final se traslada al resultado de las empresas cotizadas que pueden llegar a perder su valoración en los mercados de renta variable. Aunque no de una forma tan visible como a través de otros importantes parámetros económicos y monetarios. Como por ejemplo, el PIB, datos del paro y sobre el déficit empresarial o estatal. Como catalizadores de la evolución de la bolsa, tal y como has podido comprobar en los últimos años.

Este es un aspecto que debes tener en cuenta a partir de estos momentos cuando vayas a abrir posiciones en cualquiera de los índices bursátiles del mundo. Más allá de otra serie de consideraciones de carácter técnico y puede que también desde el punto de vista de sus fundamentales.

¿Cómo actuar en estos escenarios?

Desde luego que no es muy sencillo operar en renta variable atendiendo a los datos del IPC. Si no que por el contrario, es muy difícil de llevar a cabo esta clase de actuaciones. En donde deben ir acompañadas de otros datos económicos de cierta relevancia para que puedas tomar una decisión en tus inversiones, en uno u otro sentido. Porque en efecto, la inflación en el más corto plazo desde luego que no cotiza en bolsa al menos a la escala de los pequeños y medianos inversores. En este sentido, es muy práctica llevar la estrategia en la inversión de que si baje la inflación puedes exponer más dinero en las operaciones en bolsa. Mientras que si sube puede crear más problemas en los índices bursátiles de todo el mundo.

Otro de los aspectos que son de especial importancia en lo que respecta  a la inflación es que puede estar vinculada a otros factores por lo que cotizan las empresas integradas en los mercados de renta variable. Hasta el punto que muy silenciosamente sus precios pueden oscilar en uno u otro sentido. En donde es muy frecuente que los propios pequeños y medianos inversores no se den cuenta de esta situación en el panorama empresarial. Esto es algo que siempre está presente en el sector de los mercados financieros.

Mientras que por otra parte, la inflación puede decirse que no es tan influyente para elaborar una cartera de inversión de cara a los próximos años. Pero por ejemplo, es un factor que en estos momentos no ha tenido nada que ver con el hecho de la rotura del soporte de los 9.000 puntos en el índice de referencia de la renta variable española y que ha propiciado que hayan saltado todas las alarmas en el Ibex 35. Hasta el punto de que no puede destacarse que en los próximos meses pueda dirigirse hasta niveles muy cercanos a los 8.300 puntos.

El IPC en estos momentos

Repunte del IPC general La tasa anual del Índice de Precios de Consumo (IPC) general en el mes de junio es del 0,4 %, cuatro décimas inferior a la registrada el mes anterior, según los últimos datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En donde se pone de manifiesto que los grupos con mayor influencia en la disminución de la tasa anual son: Transporte, que presenta una variación anual del 0,0 %, casi dos puntos inferior a la del mes pasado. Esto se debe a la disminución de los precios de los carburantes y lubricantes este mes, frente al aumento registrado en junio de 2018.

Otro es la vivienda, cuya tasa desciende más de un punto, situándose en el –1,5 %, a causa de las bajadas de los precios de la electricidad y de los combustibles líquidos, que aumentaron en 2018. Por su parte, el grupo que destaca por su influencia positiva en la tasa anual: Ocio y cultura, que sitúa su tasa en el –0,4 %, ocho décimas por encima de la de mayo, a consecuencia, principalmente, del aumento de los precios de los paquetes turísticos, mayor que en 2018.

Inflación subyacente

Mientras que por otra parte, la tasa de variación anual de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) aumenta dos décimas, hasta el 0,9 %, con lo que se sitúa cinco décimas por encima de la del IPC general. La tasa anual de la inflación subyacente no era mayor que la del IPC general desde el mes de enero de 2018. Por otra parte, los grupos con mayor repercusión negativa en la tasa mensual del IPC son: transporte, cuya variación del –1,4 % repercute –0,222, debido a la disminución de los precios de los carburantes.

Vestido y calzado, con una tasa del –1,3 %, que recoge el comportamiento de los precios del inicio del periodo de rebajas de primavera y verano. La repercusión de este grupo en el IPC general es –0,083. Vivienda, que sitúa su variación en el –0,6 % y tiene una repercusión de –0,080, a consecuencia de la bajada de los precios de la electricidad y, en menor medida, del gas.

Incremento en el ocio y alimentos

Por su parte, los grupos con mayor repercusión positiva en el índice general son: Ocio y cultura, con una tasa del 1,7 % y una repercusión de 0,140, explicadas casi en su totalidad por el aumento de los precios de los paquetes turísticos. Alimentos y bebidas no alcohólicas, que presenta una tasa del 0,4 % y una repercusión de 0,074, motivadas por el incremento de los precios de las frutas y, en menor medida, la carne. Cabe reseñar también, aunque en sentido contrario, las bajadas de los precios del pescado y marisco, las legumbres y hortalizas y los aceites y grasas.

La tasa anual del IPC disminuye en todas las comunidades autónomas en junio respecto a mayo. Los mayores descensos se producen en Cantabria y Castilla y León, con bajadas de seis décimas. Por su parte, Canarias y País Vasco son las comunidades cuya tasa anual registra el menor descenso, de dos décimas respecto al mes anterior. Mientras que por otra parte, hay que incidir en que la tasa de variación anual del IPCA se sitúa en el 0,6 %, tres décimas por debajo de la registrada el mes anterior. Mientras que por otra parte, la variación mensual del IPCA es del –0,1 %.

Índices de Precios Constantes

En el periodo analizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) se pone de manifiesto que la tasa de variación anual del IPC a Impuestos Constantes (IPC-IC) se sitúa en el 0,4 %, la misma que la registrada por el IPC general. La tasa de variación mensual del IPC-IC es del –0,1 %. Por su parte, el IPCA a Impuestos Constantes (IPCA-IC) presenta una tasa anual del 0,6 %, la misma que la del IPCA. Mientras que por último, la tasa de variación mensual del IPCA-IC es del –0,1 %, según apuntan los datos facilitados por el INE.

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