¿Qué es una póliza de crédito?

póliza de crédito

Las pólizas de crédito son productos financieros que actualmente las empresas utilizan muy mal, ya que se piensa que son unas fórmulas de financiación que se pueden usar de forma constante cuando en realidad solo deberían usarse en momentos puntuales para el desahogo de la empresa y su capitalización puntual.

Qué es y de qué está compuesta la póliza de crédito

La póliza de crédito es un producto totalmente contrario a las cuentas corrientes que vulgarmente conocemos, usadas por personas físicas. Las pólizas, nos dan la opción de amortizar el crédito o disponer de él en función de lo que vayamos necesitando diariamente. Se puede usar pólizas de crédito sobre las cuentas corrientes pero estás siempre presentarían saldo negativo a favor del banco aunque esto último depende del tipo de cuenta que se tenga contratada.

Cuáles son los elementos principales de una póliza de crédito

  • El capital disponible o límite. Es el importe del cual podemos disponer en la póliza que a su vez es el importe máximo del crédito de la misma.
  • El vencimiento. Todas las pólizas de crédito se contratan por un tiempo determinado. En la mayoría de los casos, este tiempo no supera un año, aunque si la empresa presenta buenas condiciones se puede negociar un tiempo superior para que la póliza de crédito siga vigente, y en ese caso su renovación anual.
  • Las comisiones y los tipos de interés que se aplican en las pólizas. Dado que la póliza es un producto financiero en todos los casos se van a encontrar costes por comisiones e intereses. Aunque al ser un producto financiero enfocado a empresas y autónomos, sus comisiones e intereses suelen ser altos.
  • La póliza es un producto del que se puede disponer voluntariamente y con un límite variable superior. Recuerda que tienen un vencimiento que has pactado previamente.
    Cómo se calculan las comisiones en las pólizas

Cuando se trata de calcular las condiciones de las pólizas se cuenta con un amplio lote en el cual se dan diferentes tipos de comisión a pagar.

Las comisiones más comunes o fijas

póliza de crédito

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La comisión de apertura

Este tipo de comisión se cobra al principio de la contratación del producto financiero. El tipo de interés se da con base en el límite total del crédito del cual se pueda disponer; sin embargo, el tipo de interés no suele pasar el 2% del total, dependiendo del importe solicitado y las condiciones pactadas. Esto varía en función de la entidad en la que se solicite y también del límite de la póliza.

La comisión de disponibilidad

Esta comisión se cobra con base en la cantidad de dinero que podemos disponer cuando vamos a liquidar los intereses. Este tipo de comisión es menor, ya que normalmente no supera el 0,1% del capital del cual disponemos en nuestra póliza. La diferencia es que es una comisión de cobro mensual o trimestral por el capital dispuesto.

Interés por saldo dispuesto.

Este es el tipo de interés que se paga por el saldo del que se dispone. Para poder calcular este tipo de interés de la forma correcta, se debe hacer por el método hamburgués que es uno de los más usados ya que cada movimiento de la póliza se ve como una disposición o cancelación del mismo.

Interés por saldo no dispuesto.

Este tipo de interés se aplica en los tipos de póliza en los que no se han usado cantidades de dinero durante determinado tiempo en el que se deben liquidar intereses. El % es muy bajo.

Interés de excedido

Cuando tenemos una póliza de crédito pero nos excedemos de la cantidad acordada, debemos pagar un tipo de comisión por excedernos. Este tipo de comisión es uno de los más altos que se cobran en las pólizas de crédito, ya que además se le suman intereses por demoras. Aunque lo habitual es que la entidad no nos permita excedernos del límite pactado y nos congele las disposiciones superiores.

Qué quiere decir todo esto

El coste de una póliza de crédito es bastante importante que puede afectar a las empresas que no cuenten con la solvencia adecuada. Durante cada periodo, son muchas las cosas que se deben tener en cuenta para poder ir liquidando las operaciones.

Otros gatos que también nos pueden dar este tipo de pólizas son los gastos asociados. Estos gatos son los que se generan en cualquier tipo de proceso con los bancos y puedes ser gastos por avalistas, pólizas extra de seguros para la entidad o incluso los gastos notariales.

Entre todos estos gatos, se puede llegar a sumar un 5 o 6 % del total de la póliza que acabaremos pagando.

Como debe utilizarse una póliza de crédito

póliza de crédito

No debes usar una póliza de crédito para:

Como te hemos dicho al principio, este tipo de pólizas son muy mal usadas por muchas empresas, ya que no se deben usar siempre, sino en momentos puntuales en los que realmente se necesitan, sin embargo, lo complicado es conocer cuándo las vamos a necesitarla realmente. Cuándo se dispone de liquido y la economía de la empresa es holgada, si usamos una póliza de crédito se está haciendo un mal uso de este tipo de productos ya que no es necesario capitalizar más la empresa y solo generamos gastos.

Este tipo de pólizas jamás se deben usar para adquirir productos fijos o capital mobiliario. Es decir, no se debe usar para comprar un coche y tampoco para comprar una máquina para la empresa, ya que en estos casos, lo que se recomienda es un tipo de crédito directo que son los que dan los mejores beneficios en este caso.

No se deben pedir para financiar las necesidades que se puedan tener a nivel de tesorería. Jamás se deben usar para flujos de cajas negativos. Los flujos de caja negativos se dan cuando una empresa cobra sus ventas mucho tiempo después de pagar a los proveedores y los demás gastos.

Cuando la empresa es nueva o está creciendo, los flujos de caja siempre serán negativos y en muchos casos de forma indefinida, por lo que se deben solventar con fondos propios y jamás acudir a los productos financieros que solo nos endeudarían más.

Tampoco se deben usar este tipo de pólizas para solventar los impagos de los clientes. Lo mismo pasa con el caso anterior, no es salir de una deuda sino meternos en otra.

Debes usar una póliza de crédito para:

Este tipo de pólizas deben usarse en la tesorería solamente cuando se tienen necesidades puntuales. Cuando notamos que una venta está atrasada pero se estima que se hará efectiva. Evidentemente, hasta que se termine el pago se van a tener que liquidar IVA e impuestos. Aquí, se podría usar la póliza para mejorar el desfase temporal de dinero.

Necesidades puntuales de tesorería, siempre y cuando sea puntual. Por ejemplo, realizo una venta aplazada a un año de gran importe y la voy a cobrar mensualmente. Hasta que finalice el cobro, voy a tener que liquidar IVA e impuesto de sociedades, por lo que voy a tener una necesidad parcial de tesorería por dicha venta. En este caso, sí se podría utilizar la póliza pero sólo para afrontar este desfase de tesorería temporal.

La razón por la cual este producto se usa en los últimos años casi sin control es porque se ha usado mucho durante la época de la expansión en la cual muchas empresas entraron en crisis.

¿Es la póliza de crédito la mejor opción?

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Estas pólizas cuentan con varias ventajas:

  • Una de las primeras es que puede cubrir cualquier tipo de necesidad puntual a un costo no tal alto que cuando pedimos un crédito personal o dejamos en negativo la cuenta.
  • En las pólizas de crédito no se tienen problemas de endeudamiento, ya que no tienes un límite máximo de dinero para usar.
  • Antes de concedernos una póliza de crédito, el banco estudiará nuestra empresa para ver cuál es el tipo de comisión que nos conceden y si tenemos garantía suficiente para ella.
  • Hay otra opción que se maneja como un “crédito sin intereses” sin embargo solo pagas por el capital del que dispones y algunas comisiones muy pequeñas.
  • Las operaciones que se hacen con este tipo de créditos, se llevan a cabo con el mismo funcionamiento que una cuenta corriente que permite que ingresemos o saquemos dinero según nos convenga.

La parte negativa de este tipo de productos es el elevado interés que tiene cuándo hacemos un mal uso de él. Recuerda que este tipo de pólizas están pensadas para disfrutarlas a corto plazo y dejar de usarlo en cuanto se pueda.

En caso de que la empresa no cuente con solvencia, la entidad puede pedirle una garantía o incluso un aval para considerarla apta para disponer de una póliza.

Solamente se pagan intereses por el capital que se usa, pero existen una serie de gastos extra que hacen que tengas que pagar un poco más de lo que esperabas. Todos los intereses se liquidan de forma trimestral o mensual dependiendo de lo pactado con la entidad y se cargan a tu cuenta con un crédito o producto financiero normal.

La buena noticia, es que este tipo de pólizas se contratan a interés fijo, dado su corto periodo de vigencia; sin embargo, en un momento determinado y con base en el Euribor, el banco puede modificarlo.

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Un comentario

  1.   dezabaleta dijo

    Excelente explicación…

    Saludos

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