Los problemas económicos de Francia y François Hollande

Hollande

El presidente de Francia, François Hollande, se encuentra inmerso en un grave problema. Su popularidad se ha derrumbado a medida que ha llevado a la economía de su país al estancamiento (segundo trimestre consecutivo de crecimiento cero). Pero además Francia se está convirtiendo poco a poco en el eslabón más débil de la zona euro junto a Italia, sin que haya posibilidades significativas de que ambos países puedan salir por sí mismos de esta situación.

Hubo un tiempo en el que los principales economistas pensaban que España, Grecia o incluso Portugal desencadenarían la crisis definitiva que pusiera en peligro el euro y que condujera a la desintegración de todo el bloque. Sin embargo, es ahora Francia el que va tomando poco a poco el papel de mayor amenaza a la moneda única europea. Lo que sí es cierto es que la crisis de la eurozona ha entrado en una segunda fase.

Posiblemente los síntomas no sean tan graves como hace unos años, pero sí resultan cuanto menos bastante llamativos. El crecimiento económico cero o la recesión de países como Italia son indicativos de que los balances de los bancos europeos comenzarán a tener pérdidas de nuevo. Sin ir más lejos, el Banco Central Europeo no está pudiendo establecer una política monetaria adecuada debido al retroceso de economías como Alemania, Francia o Italia.

Si salimos de la eurozona, Gran Bretaña, por ejemplo, crecerá un 3,4% este año y un 3% en el 2015, según datos emitidos por el Banco de Inglaterra. En el segundo trimestre del 2014 la economía británica ha crecido un 0,8%, mientras que la alemana ha sufrido una contracción del 0,2%, antes incluso del impacto que supondrán las sanciones de Europa y Estados Unidos a Rusia. Se espera, por tanto, un tercer trimestre muy complicado para los países embarcados en el euro.

Francia, precisamente, no ha crecido nada en lo que llevamos de 2014. De esta manera las autoridades francesas, con Hollande a la cabeza, se han visto obligadas a recortar sus previsiones de crecimiento de un 1% a un 0,5% para este año (unos números que realmente manejan solo los más optimistas). Los pronósticos para el 2015 se han reducido a un crecimiento del 1%. Francia aún no ha disfrutado desde el inicio del 2012 de dos trimestres consecutivos de crecimiento positivo.

La ausencia de crecimiento ha desbaratado por completo los planes fiscales de Hollande. El presidente francés tenía la esperanza de reducir el déficit presupuestario a un 3,8% este año, pero en los últimos días se ha visto obligado a admitir que a lo máximo que se podrá llegar será a un 4% del PIB. Sin duda alguna, está metido en un grave problema…

 

Te puede interesar

Escribe un comentario