¿Por qué el verano es una mala época para invertir en bolsa?

veranoSon muchos los datos que acreditan que el verano no se conforma como el mejor escenario para desarrollar tus inversiones en la renta variable. Históricamente no es la mejor época del año para impulsar tus operaciones. Son muchos los motivos que llevan a esta conclusión. Hasta el punto que la idea más eficaz para defender tus intereses consiste en mantener la liquidez de tu cuenta corriente y esperar a la vuelta de las vacaciones para tomar la decisión más correcta desde cualquier clase de estrategia en la inversión.

Los meses del verano, desde junio a septiembre, no son los más adecuados para abras posiciones en los mercados financieros. Si no lo has hecho todavía, será mejor que esperes unos cuantos meses más para volver a la renta variable. Porque en efecto, no te compensa que tomes posiciones en este periodo tan tranquilo del año. Al menos en lo que se refiere a la inversión en bolsa. Serán muchos los argumentos que te darán razones para seguir este planteamiento en tus relaciones con el siempre complicado mundo del dinero.

Diferentes estudios realizados por importantes firmas financieras apuntan a que durante estos meses los mercados financieros son más proclives para bajar que para subir. Aunque como de lo que se trata es de bolsa, puede suceder de todo. Porque cualquier hecho o acontecimiento no esperado puede dar al traste con las expectativas creadas desde un principio. De todas formas, no te quedará más remedio que estar al tanto de cómo evolucionan los diferentes mercados de renta variable.

Verano: menor negociación

Una de las características que mejor definen a este periodo tan esperado del año es que el menor intereses por parte de los inversores. Porque en efecto, la negociación de los títulos decrece notablemente en estos meses. Hasta el punto que sus movimientos no son muy significativos. Tanto en lo que se refiere a los compradores como a los vendedores. Se intercambian muy pocos títulos entre ellos. En los niveles más bajos de todo el año. No es de extrañar ya que buena parte de ellos aprovechan estos días para darse un merecido descanso en sus inversiones. Al menos en los meses centrales del verano, como son julio y septiembre.

Como consecuencia de esta particularidad, es muy frecuente que la lateralidad se imponga en la tendencia de los mercados financieros. Con alzas y bajadas de no mucha intensidad y hasta sin que supongan una clara tendencia como para que tomes una decisión en un sentido u otro. Debes ser mucho más receloso en cuanto a los movimientos que se generan en la renta variable. Incluso no son tan válidos para darte las pautas para comprar y vender acciones en las diferentes plazas internacionales. No es un momento propicio, no solamente para vender tus posiciones en la bolsa. Si no también para abandonar los mercados financieros. Ya vendrán mejores momentos para ejercer estos mandatos.

Desarrollo de movimientos erráticos

tradingTambién debes valorar que durante estos meses estivales se producen movimientos realmente extraños. Porque en efecto, el precio de las acciones pueden subir o bajar con muy pocos títulos. Que en el caso de los valores con menor liquidez en los mercados financieros puede llevar a que se manipule su valoración. Con el grave riesgos que puedes importar si decides estar con las posiciones abiertas. No en vano, tienes mucho más que perder que ganar en buena parte de las ocasiones. Hasta arrastrarte a posiciones en negativo. No lo olvides a partir de estos momentos.

Otro de los escenarios frecuentes que se pueden desarrollar en este periodo del año es que la atonía en sus cotizaciones te lleve a un cierto aburrimiento. Porque te impide realizar cualquier estrategia en la inversión. Hasta el punto de que puedas desesperarte en un algún que otro momento. No en vano, debes asumir que es algo normal que puede pasar a muchos de los valores que cotizan en los índices de la renta variable nacional. Por este motivo, el verano no es una buena época del año para defender tus intereses. Si no más bien todo lo contrario, tal y como puedes contrastar en los gráficos históricos de los valores.

Descanso en los inversores

Otro de los motivos que apuntalan este escenario tan particular es que los intermediarios financieros se dan un pequeño y momentáneo descanso. Quizás para entrar con más fuerza en los mercados financieros en los meses posteriores. Desde este punto de vista no podrás fiarte lo más mínimo sobre los movimientos que se generen en la bolsa. En cualquiera de los índices, tanto nacionales como fuera de nuestras fronteras. En definitiva, es mucho más difícil operar en esta parte del año.

Como es lógico, en los meses centrales del verano hay una estampida de los pequeños y medianos inversores. Hasta el punto que se reflejará en el precio de las acciones o al menos en buena parte de ellos. Aunque este hecho no significa necesariamente que no puedas rentabilizar tus ahorros. Sino que por el contrario, lo que deberás hacer es ser mucho más selectivo en la conformación de tu cartera de inversión. No valen cualquiera, sino aquellos que pueden mostrar un mayor dinamismo en la evolución de sus precios. Esto es algo que debes tener en cuenta para desarrollar cualquier clase de estrategias para impulsar tus movimientos.

Mayor volatilidad en los precios

Otra diferencia que presenta el verano con respecto a otros meses del año. No es otra que la mayor diferencia en los precios finales de las acciones. En donde la volatilidad se incrementa notablemente durante estos meses. Con una mayor diferencia entre sus precios máximos y mínimos y que pueden incluso llegar a superar niveles del 3 %. Muy adecuado para desarrollar operaciones en la misma sesión bursátil. Las más conocidas como intradia. Siendo una de las operaciones que están más presentes en estos meses tan especiales del año.

Aunque la volatilidad es más alta en esta parte del año, esto no significa que las depreciaciones o revalorizaciones de los valores sean más relevantes que en otra parte del año. Porque en efecto, el saldo final durante este periodo vacacional suele estar muy ajustado. Con pocas variaciones al regreso de las vacaciones. Solamente los inversores con mayor experiencia puede rentabilizar sus operaciones. No sin grandes esfuerzo y con un poco de suerte de que transcurra tal y como desean desde un principio.

Mejor unos valores que otros

valoresDe todas formas, siempre habrá unos valores bursátiles más sensibles como para ser objeto de las operaciones de compra y venta. Pues bien, desde este escenario tan especial, se encuentran alguna que otra oportunidad para hacer negocio con tus ahorros. Se trata de los valores más dinámicos, que son más eficaces para sacar alguna que otra rentabilidad en estos días. Se trata de los valores procedentes del sector de las nuevas tecnologías los más favorables para llevar esta clase de operaciones. En especial, los pertenecientes a los índices bursátiles secundarios.

También algunas constructoras son útiles para desarrollar estos movimientos. Hasta el punto que puede mostrar mayor flexibilidad para impulsar una u otra tendencia con mayor intensidad. Como en cierta forma, han desarrollado en algunos de los últimos años. Desde este escenario, estarás en mejor disposición para mejorar el rendimiento de tus ahorros a partir de este momento y más precisamente en este próximo verano. Aunque las propuestas estarán seriamente limitadas en lo referente a su oferta.

¿Qué puedes hacer este verano?

estrategiasDespués de haber explicado cómo puede afectarte el verano a tu dinero, llega el momento clave y que no es otro que es lo que debes realizar en estas situaciones tan especiales. Pues bien, lo más aconsejable será que esperes a la vuelta de las vacaciones para determinar tus operaciones. Hasta puedes aprovechar estos días de merecido descanso para analizar cuál es la situación real de los mercados financieros y sobre todo los valores. Para que tus decisiones estén más fundamentadas. Con mayores posibilidades de éxito gracias a esta estrategia que puedes llevar a cabo.

Además, también es una oportunidad que tienes para estar relajado a través de un alejamiento de los mercados de renta variable. No tienes por qué estar siempre invertido en bolsa, ni mucho menos. Porque un pequeño descanso te vendrá muy bien para cargar las pilas y volver con más fuerza al siempre complicado mundo de la bolsa. Ya tendrás más oportunidades para rentabilizar tu patrimonio personal. Incluso desde diferentes estrategias en función del perfil que presentes como pequeño y mediano inversor.

Una de ellas procede por tomar posiciones en la renta variable a partir del mes de octubre. Periodo en el que los grandes inversores o las manos fuertes volverán a los parqués nacionales. En donde es muy probable que se vuelva a retomar la senda alcista que ha sido abandonada durante las últimas semanas. Con un incremento en el volumen de contratación de las bolsas internacionales que beneficiará a tus movimientos.

No en vano, los trimestres intermedios – segundo y tercero – son los menos favorables para una mayor contratación de títulos. Tal y como se ha producido en los últimos años, como puedes poner de manifiesto por medio de las cotizaciones históricas que vienen reflejado en los gráficos. En cualquier caso, el verano te servirá para ser más prudentes en tus operaciones.


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Jose recio

Soy un apasionado de la información, y especialmente de la economía y trasladar mis informaciones a la gente para que puedan gestionar mejor su... Ver perfil ›

Un comentario

  1. Me parece que el verano es mal tiempo para invertir, porque la cabeza de la mayoría esta puesta en lo que harán en sus vacaciones. Nadie quiere estar despierto viendo ello o aquello de todo lo que es las cuentas de la bolsa por ejemplo.

    Vacaciones son vacaciones y es hora de dedicarle tiempo a la pareja o a la familia completa.

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