Valor refugio: el oro en sus máximos de siete años

Si hay un activo financiero que mantiene una tendencia claramente alcista durante la expansión del coronavirus no es otro que el oro. Ya que los futuros que cotizan sobre el metal precioso repuntan un 15 % desde el suelo anual que registraron el pasado 19 de marzo, en pleno crash de las bolsas. Con una tendencia claramente alcista que puede invitar a tomar posiciones a los pequeños y medianos inversores. En especial, ante la inestabilidad que presentan en estos días los mercados de renta variable en  todo el mundo. Hasta el punto de que de nuevo el metal amarillo se ha constituido en un valor refugio de gran relevancia. Atrayendo a una buena parte de los flujos de capital que mueven los fondos de inversión.

En estos precisos momentos no cabe duda de que la inversión en este metal precioso es la primera de las búsquedas de liquidez y al competir como refugio con la creciente oferta de deuda de Estados Unidos. Con una posibilidad muy alta de que se pueda rentabilizarse de forma satisfactoria, al menos durante el resto de lo que queda de esta año tan complejo para los pequeños y medianos inversores. A pesar de que puedan producirse ciertas correcciones en este periodo y que servirían para entrar en este mercado en el oro amarillo. Tal y como están estudiando los analistas de los mercados financieros.

Mientras que por otra parte, no puede olvidarse que dentro de los metales preciosos existe una amplia gama de productos, entre los que incluye una cuidada selección de semielaborados en aleaciones de oro, plata, platino y paladio, exclusivos para el sector joyero. Sin limitarse solo a lo que es la tradicional oferta en oro a través de este metal físico y por medio de fondos de inversión basados en este activo financieros por excelencia. Se trata de una estrategia de inversión que puede ser muy rentable en unos momentos en que las dudas se establecen en toda clase de perfiles de los usuarios.

El oro en 1600 dólares

La actual crisis económica y sanitaria por la que atraviesa todo el planeta ha generado que el precio del metal amarillo se haya disparado en estos días. Hasta el punto de alcanzar los niveles que tiene en los 1600 dólares por onza troy y que es el máximo en los últimos siete años. Con una previsión que se pueda dirigir hasta muy cerca de los 2000 dólares ya que se está haciendo presente una fuerte presión compradora frente a la vendedora. Como pocas veces se había visto en los últimos años y que es uno de los motivos para prever que esta tendencia todavía durará, al menos durante unos cuantos meses más. Mientras dure la inestabilidad por parte de los mercados de renta variable en todo el mundo.

En estos momentos, el precio del oro se ha revalorizado en estos primeros cuatro meses del año en torno al 30 %, siendo el activo financiero que mejor comportamiento ha desarrollado en la primera parte de este año. No en vano, se ha conformado en una de las mejores estrategias en la inversión que tienen los pequeños y medianos inversores para rentabilizar su capital disponible. Desde donde se puede conformar una cartera de valores muy equilibrada para afrontar esta crisis económica de gran intensidad. Algo que también  se está desarrollando en otros metales preciosos, como por ejemplo la plata y el paladio, entre algunos de los más relevantes. Como forma para afrontar nuestras relaciones con el siempre complicado mundo del dinero.

¿Cómo invertir en oro?

La forma más sencilla para tomar posiciones en este importante activo financieros es a través de los fondos de inversión basados en este activo financiero. Junto a otros modelos en la inversión y que ayudan a diversificarlas en unos momentos en es que esta estrategia es muy necesario para preservar los ahorros de una manera muy eficaz para los intereses de sus titulares. Además, cuentan con unas comisiones que son más benévolas para los intereses de los titulares de estos productos para la inversión de los particulares. Con unas mejores tarifas, que por ejemplo, en la compra y venta de acciones en bolsa ya  pesar de que pueden contar con más de una comisión en el mismo producto o fondo de inversión.

Mientras que por otra parte, también podremos optar por la compra física de los lingotes de oro y que se pueden adquirir bajo diferentes formatos en función de cada una de las necesidades por parte de los inversores. Desde unos precios muy módicos que suelen partir desde 100 o 200 euros por lingote y en adelante.  Sabiendo en todo momento que nunca de devaluarán y pase lo que pase en los mercados financieros. Con la obtención de un rendimiento que puede merecer mucho la pena y por encima de otras estrategias en la inversión consideradas como más tradicionales o convencionales. En lo que se conforma como una de las alternativas para superar esta crisis desde el punto de vista de la inversión.

El oro en la bolsa

De todas formas, la inversión de este metal precioso por excelencia tiene el gran inconveniente de que es complejo par su inversión a través de los mercados de renta variable. Es decir, son muy pocas las empresas que están vinculados a este activo financiero. Tan solo aquellas empresas que están ligadas a la extracción y producción de este metal amarillo y que sobre todo cotizan en los mercados de Londres y Nueva York. Pero en ningún caso se pueden encontrar empresas que se dediquen directamente a esta materia básica, tal y como ocurre con otros productos financieros. Por lo tanto, estarás mucho más limitado en las posiciones que puedes abrir a partir de estos momentos.

Por otro lado, también está disponibles en los fondos de cotizados o más conocidos como ETFs que es una mezcla entre los fondos de inversión y la compra y venta de acciones en la bolsa. Aunque con unas comisiones más competitivas para los intereses de los pequeños y medianos inversores que podrán ajustar mejor sus posiciones en este metal precioso. Al igual que en warrants, aunque en este caso de forma más minoritaria en su oferta y que pueden ser contratados a través de los bancos y gestoras de los fondos.

¿Por qué invertir en oro?

Muchas personas se preguntan por qué seguir invirtiendo en oro si este ya no sirve de respaldo para muchas de las divisas más importantes del mundo. Sin embargo, a pesar de ello, este metal sigue teniendo un importante valor en la economía mundial. Esto lo convierte en una alternativa más valiosa que otros instrumentos financieros.

Ahorrar mediante la inversión en oro es mucho más recomendable que hacerlo a través de divisas. Este no es susceptible a las consecuencias de la inflación, como sí los son el dólar, el euro y otras monedas. Ciertamente, en ocasiones su precio experimenta bajas, pero estas no son tan severas ni duran largos periodos de tiempo. Debido a ello, también se le considera una opción de poco riesgo.

Otro elemento que favorece a los inversionistas que ponen su mirada en el oro es que se trata de un activo cuya existencia es limitada. Nadie puede “inyectar” oro como hacen los gobiernos para aportar dinero a sus economías. La producción de este metal es muy lenta, por eso hay temporadas en las que la demanda sobrepasa notablemente la oferta y esto contribuye al aumento de su precio.

Su dependencia de los tipos de interés

Si bien es cierto que los Bancos Centrales son proclives a reducir sus ventas y se podrían replantear compras por la situación de tipos, también es importante decir que las reservas de EE.UU., Alemania y Francia siguen siendo muy grandes y esto limita el potencial alcista del oro como consecuencia de las compras de Bancos Centrales. Hay dos situaciones de tipos de interés que son delicadas. Unos tipos de interés altos y estables (porque potencian las ventas de forwards para maquillar los balances) y una tendencia bajista (no confundir con tipos bajos) por el coste de oportunidad que se pierde por no estar invertido en renta fija..

Existe la posibilidad de ver que la producción minera se incremente. No por explotaciones nuevas sino por mayor producción de las existentes. Este riesgo es limitado por los altos dividendos que han estado repartiendo las compañías mineras auríferas.  La política de reinversión ha sido mínima. Otro factor de riesgo es el fuerte peso que tienen los ETFs y demás instrumentos derivados sobre el precio del oro y sobre los flujos de entradas y salidas en este activo.

La apreciación de la divisa americana a  la vista de la correlación negativa que históricamente ha presentado con el oro. Es importante recordar que la volatilidad de los fondos de oro ronda el 15 %.  Mientras que por otra parte, los altos niveles que esperamos para el oro  es de 2000 $ a final de 2020 y 2200 para finales de 2021 tienen como contrapartida que son factores necesarios pero no suficientes. Si no viene acompañado de recortes de costes o al menos contención de los mismos en las compañías mineras podría verse limitado el recorrido alcista.


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