Telefónica se dispara en bolsa tras sus resultados trimestrales

  • Telefónica llegó a subir más de un 5% y cerró la sesión con avances de casi el 6%, liderando las alzas del Ibex 35.
  • La compañía redujo sus pérdidas netas un 68,4%, hasta 411 millones de euros, tras avanzar en su plan de desinversión en Latinoamérica.
  • El grupo mejoró ingresos, Ebitda y generación de caja, recortó en unos 1.500 millones su deuda neta y mantuvo la inversión dentro de los objetivos.
  • Telefónica confirma previsiones financieras y dividendo en efectivo y refuerza su posición en España, Brasil, Alemania y Reino Unido.

Acciones de Telefónica subiendo en bolsa

Las acciones de Telefónica vivieron una jornada especialmente intensa en el parqué madrileño tras la presentación de sus resultados del primer trimestre. El valor llegó a avanzar más de un 5% en los primeros compases y terminó el día con subidas cercanas al 6%, situándose entre los mejores desempeños del Ibex 35 y recuperando niveles de cotización no vistos desde hace meses.

El fuerte movimiento en bolsa llegó de la mano de unas cuentas en las que la operadora ha logrado reducir de forma drástica sus pérdidas, mantener el compromiso con el dividendo y confirmar sus previsiones financieras para los próximos ejercicios. A ello se suma un recorte relevante de la deuda y el avance de su plan de desinversión en Latinoamérica, factores que los inversores han acogido con claridad al alza.

Subida superior al 5% y vuelta a niveles previos en el Ibex 35

En la apertura, los títulos de la compañía presidida por Marc Murtra se situaban de inmediato entre los más alcistas del selectivo español, con un avance inicial en torno al 4,4% que impulsó el precio hasta los 3,985 euros por acción. Minutos después, el rebote se intensificó y el incremento llegó a superar el 5%, con los títulos moviéndose por encima de los 4 euros.

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A medida que avanzaba la sesión, el mercado consolidó ese tono positivo y Telefónica terminó cerrando con un alza de alrededor del 5,8%-6%, con un último cruce en el entorno de los 4,038 euros. Esta cota de cierre, según los datos aportados, supone regresar a precios que la operadora no veía desde noviembre de 2025, dejando atrás la zona de debilidad que había dominado en los últimos meses.

La reacción no se limitó al primer tramo de negociación, sino que se mantuvo durante toda la jornada, con Telefónica liderando en buena parte del día las revalorizaciones del Ibex 35. En algunas crónicas se la sitúa como el valor más alcista, con un repunte cercano al 6,9% intradía, marcando así uno de los mejores comportamientos anuales dentro del índice.

Este desempeño se produjo en un contexto general de tono positivo en la bolsa española, donde el Ibex 35 se movió con avances cercanos al 0,8% apoyado por el mejor ánimo de los inversores y por las buenas sensaciones en torno a los resultados empresariales. Dentro de ese marco, la respuesta a las cuentas de Telefónica destacó con claridad sobre el resto de valores del selectivo.

Cuentas del primer trimestre: fuerte reducción de pérdidas y mejora operativa

Detrás del tirón bursátil está la publicación de las cifras correspondientes al primer trimestre del ejercicio. Telefónica comunicó al mercado que sus pérdidas netas atribuidas se han reducido un 68,4%, hasta 411 millones de euros, frente a los 1.304 millones de números rojos registrados en el mismo periodo del año anterior.

La mejora del resultado se explica, en buena medida, por el avance en su estratégica salida de determinados mercados latinoamericanos. Durante estos meses, el grupo ha cerrado la desinversión en Colombia y Chile y ha firmado la venta de su negocio en México, operación que sigue pendiente de algunas autorizaciones regulatorias y otras condiciones de cierre. La salida de Venezuela, por su parte, continúa en proceso.

Si se analiza el negocio que permanece dentro del perímetro del grupo, el beneficio neto ajustado de las operaciones continuadas alcanzó los 482 millones de euros entre enero y marzo, reflejando el comportamiento recurrente de las actividades que consolidan en las cuentas. En términos no ajustados, el beneficio neto de estas operaciones se situó en 386 millones.

El resultado de las operaciones discontinuadas, donde se recoge el impacto de las ventas de activos en Chile, Colombia y México, supuso unas pérdidas de unos 798 millones de euros. Este efecto puntual explica que el grupo siga presentando un resultado global en negativo, aunque a mucha menor escala que un año antes.

En lo que respecta a la facturación, Telefónica ingresó 8.127 millones de euros en el trimestre, un 0,8% más en términos interanuales a tipos de cambio constantes y un 0,4% más en cifras reportadas. El avance es moderado, pero muestra cierta recuperación en un entorno todavía exigente para el sector.

Evolución por segmentos de negocio: residencial, empresas y mayorista

El análisis por líneas de actividad refleja que el negocio residencial sigue siendo el pilar principal del grupo. Los ingresos del segmento B2C crecieron un 1,5% en términos constantes, hasta 4.808 millones de euros, lo que supone alrededor del 59% de la facturación total. Este comportamiento se apoya en una base de clientes estable y en el peso de las ofertas convergentes.

El área de empresas (B2B) mantuvo el dinamismo de trimestres anteriores, con un aumento de los ingresos del 5,7%, hasta 1.932 millones de euros, equivalente a casi una cuarta parte del total. Aquí, la demanda de servicios avanzados, soluciones en la nube, seguridad y conectividad para grandes y medianas compañías sigue siendo uno de los motores clave.

En el lado menos favorable se sitúa el negocio mayorista, que registró un descenso del 7,4% en su cifra de negocio, hasta 1.387 millones de euros, quedándose con el 17% restante de los ingresos del grupo. Se trata de un segmento más volátil, sujeto a la evolución de los acuerdos de capacidad y a la presión competitiva en ciertos mercados.

La rentabilidad también mostró signos de mejora. El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado alcanzó los 2.836 millones de euros, lo que representa un incremento del 1,8% a tipos de cambio constantes y del 1,3% en cifras reportadas respecto al mismo periodo del año anterior. Este avance, aunque moderado, respalda la idea de una evolución operativa más sólida.

Por otro lado, el flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos (OpCFaL) se elevó hasta 1.375 millones de euros, un 2,4% más en términos constantes y un 1,6% más en datos reportados. Esta partida es relevante porque refleja la capacidad recurrente de generación de efectivo del negocio tras descontar los compromisos de alquiler de infraestructuras y otros activos.

Deuda, inversión y disciplina financiera

Uno de los puntos más relevantes para el mercado ha sido el comportamiento de la deuda. Telefónica consiguió reducir su deuda financiera neta en torno a 1.500 millones de euros durante el trimestre, situándola en 25.342 millones al cierre de marzo. Esta evolución ha permitido rebajar la ratio de endeudamiento hasta 2,72 veces, un nivel que los analistas siguen de cerca.

En paralelo, la compañía mantuvo un perfil inversor alineado con sus objetivos. La inversión entre enero y marzo ascendió a 866 millones de euros, aproximadamente un 1% menos que en el mismo periodo del año anterior a tipos de cambio constantes. Con estas cifras, la ratio de inversión sobre ingresos se sitúa en torno al 10,7%, dentro del rango previsto para el conjunto del ejercicio.

El flujo de caja libre procedente de las operaciones continuadas alcanzó los 333 millones de euros en el trimestre, una cifra condicionada por la estacionalidad típica del arranque del año, cuando el peso de determinados pagos y la estructura de inversión suelen presionar algo más la caja.

Desde la dirección del grupo se ha insistido en que esta combinación de disciplina financiera, control de la deuda y mantenimiento de un nivel de inversión significativo en redes e infraestructuras es uno de los pilares de la estrategia actual. La gestión del balance continúa siendo un elemento clave para sostener el perfil de solvencia de la compañía y su política de retribución al accionista.

Plan estratégico y desinversión en Latinoamérica

Todos estos movimientos se enmarcan dentro del plan estratégico denominado “Transform & Grow”, con el que Telefónica pretende acelerar su transformación y consolidarse como una vía de acceso de referencia a las tecnologías digitales para ciudadanos, empresas y administraciones públicas.

Un componente central de este plan es la reorganización geográfica del grupo, que pasa por concentrar recursos en mercados considerados clave y reducir exposición en aquellos con menor encaje estratégico o con entornos regulatorios más complejos. En este sentido, la desinversión en distintos países de Hispanoamérica avanza con pasos firmes.

Durante el primer trimestre se consumaron las salidas de Colombia y Chile, y a comienzos de abril se firmó la venta de Telefónica México, todavía sujeta a las autorizaciones pertinentes y otras condiciones. La desinversión en Venezuela sigue sobre la mesa, pendiente de que se den las circunstancias adecuadas para culminarla.

La compañía enmarca estos movimientos como parte de un proceso destinado a reforzar su perfil de riesgo, concentrar la inversión en mercados con mayor contribución a largo plazo y simplificar la estructura del grupo. Aunque estas operaciones generan impactos contables relevantes en el corto plazo, como se ha visto en las pérdidas por operaciones discontinuadas, la expectativa es que a medio plazo contribuyan a mejorar la estabilidad financiera.

Desempeño en los mercados clave: España, Brasil, Alemania y Reino Unido

Telefónica destaca el comportamiento de sus cuatro mercados considerados ‘core’: España, Brasil, Alemania y Reino Unido, donde la compañía asegura haber registrado un desempeño “fuerte y consistente” en este arranque de ejercicio.

En España, el grupo ha acelerado su crecimiento con unos ingresos trimestrales de 3.233 millones de euros, un 2% más que un año antes, y un Ebitda ajustado de 1.150 millones, también con un aumento del 2%. Estas cifras se apoyan en un sólido momento comercial y en una base de clientes fidelizada en los paquetes convergentes y de alto valor.

El ingreso medio por cliente (ARPU) en el mercado español alcanzó los 91,5 euros, mientras que la tasa de abandono (churn) cayó hasta el mínimo histórico del 0,7%. La base de accesos con contrato móvil superó por primera vez los 16 millones de líneas, y los accesos IoT (Internet de las Cosas) rebasaron los 25 millones, multiplicando por cuatro el nivel que se registraba un año antes.

En Brasil, la filial Telefónica Brasil mantuvo una trayectoria de crecimiento por encima de la inflación, con un incremento de los ingresos del 7,4% y una subida del Ebitda ajustado del 8,7%. El número total de accesos alcanzó un récord de 117,5 millones, impulsado, entre otros factores, por el desarrollo de su oferta convergente Vivo Total, que llegó a 3,6 millones de accesos, un 33% más en términos interanuales.

El negocio en Alemania se vio afectado por el impacto de la migración de clientes de “1&1”, lo que provocó descensos en ingresos y Ebitda ajustado. Aun así, la filial alemana registró una ganancia neta de 48.000 contratos móviles y mantuvo el churn de la marca O2 en niveles reducidos, alrededor del 1,1%, apoyándose en una estrategia comercial centrada en el crecimiento rentable y en la calidad de la red.

En Reino Unido, la ‘joint venture’ VMO2 continuó realizando inversiones selectivas en infraestructura para reforzar su propuesta de valor, tanto en fijo como en móvil. Los resultados financieros del país se sitúan, según la empresa, en línea con el cumplimiento de las previsiones contempladas para este ejercicio, contribuyendo así al conjunto del grupo.

Crecimiento de accesos, fibra y 5G en Europa y Latinoamérica

La evolución comercial se refleja también en el aumento del número de accesos. Telefónica cerró el trimestre con un total de 297,9 millones de accesos, un 5,3% más que un año antes. Dentro de esta cifra, los accesos de fibra hasta el hogar crecieron un 8,6%, hasta situarse alrededor de los 14 millones.

El grupo mantiene una posición de referencia mundial en redes de nueva generación. En concreto, dispone de 162,7 millones de unidades inmobiliarias pasadas con banda ancha ultrarrápida, un 1% más en términos interanuales. De ese total, 74,9 millones corresponden a FTTH, lo que supone un incremento del 6% respecto al mismo periodo del año pasado.

En el ámbito móvil, la compañía ha seguido extendiendo su cobertura 5G. Telefónica ofrece una red de quinta generación que alcanza aproximadamente el 95% de la población en España, el 98% en Alemania, el 70% en Brasil y el 87% en Reino Unido, lo que arroja una cobertura media cercana al 81% en sus cuatro mercados clave.

Detrás de estas cifras se encuentra un esfuerzo continuado de inversión en infraestructura, tanto en la modernización de la red móvil como en la expansión de la fibra hasta el hogar y la mejora de las capacidades de transporte y core. La compañía considera que esta red diferencial y de alta calidad es uno de los elementos que explican la fidelidad de sus clientes y la mejora de los indicadores operativos.

La apuesta por la tecnología de nueva generación y los servicios digitales de valor añadido se inscribe en la estrategia de posicionarse como una plataforma transversal para hogares, empresas y administraciones, con especial foco en Europa y en aquellos países donde cuenta con escalas relevantes.

Previsiones, dividendo y visión de la compañía

Con el apoyo de las cifras del primer trimestre, Telefónica ha ratificado sus objetivos financieros para el conjunto del ejercicio. En términos constantes, la empresa espera un crecimiento de los ingresos y del Ebitda ajustado de entre el 1,5% y el 2,5% interanual, así como un aumento del flujo de caja operativo después de arrendamientos por encima del 2%.

El grupo mantiene como referencia una ratio de inversión sobre ingresos en torno al 12% para el año, un flujo de caja libre cercano a los 3.000 millones de euros y una senda de reducción del apalancamiento que mira ya a los objetivos fijados para 2028. La dirección considera que los resultados de este arranque de año son coherentes con esa hoja de ruta.

En el capítulo de retribución al accionista, la compañía ha confirmado el dividendo en efectivo de 0,15 euros por acción con cargo al ejercicio en curso, cuyo pago está previsto para junio del próximo año. Además, mantiene el calendario ya aprobado para el segundo tramo del dividendo correspondiente al ejercicio previo, también de 0,15 euros brutos por acción, que se abonará a mediados de junio.

Desde la cúpula ejecutiva, el consejero delegado Emilio Gayo ha subrayado que las cifras de este primer trimestre reflejan una ejecución “consistente y continua”, apoyada en los fundamentos de los distintos negocios, el nivel de inversión y la calidad de la red, así como en una experiencia de cliente que consideran diferencial. Según ha trasladado a los analistas, la compañía espera mantener tendencias similares en los próximos meses y confía en que la segunda parte del año sea incluso mejor que la primera.

El mensaje que lanza la operadora al mercado es que, pese a la presión competitiva y regulatoria propia del sector, se encuentra en una posición más sólida que hace un año, con una estructura de deuda algo más ligera, una red más avanzada y un negocio concentrado en geografías con mayor peso estratégico. Todo ello se traduce en una reacción positiva en bolsa y en una mayor confianza por parte de los inversores, al menos por ahora.