Las tarjetas de crédito se han convertido en uno de los medios de pago más utilizados en España. Según datos del Banco de España, hay más de 95 millones de tarjetas en circulación, de las cuales 43,35 millones son de crédito. El 88% de la población tiene una, y aunque el efectivo sigue siendo el rey, cada vez más personas usan la tarjeta para sus compras diarias, incluso para pagar con el móvil o el reloj inteligente.
Sin embargo, este uso masivo también trae problemas. Los fraudes, las comisiones y las dificultades para cancelar una tarjeta son algunas de las quejas más frecuentes. De hecho, en Alicante, las reclamaciones por tarjetas aumentaron un 44,3% en 2025, superando a las hipotecas. Y mientras tanto, una nueva tecnologÃa promete cambiar las reglas del juego: la tarjeta biométrica con sensor de huella dactilar, que ya se está probando en varios bancos españoles.
El uso de las tarjetas en España: datos y tendencias
El Banco de España estima que hay 95,77 millones de tarjetas en circulación, de las cuales 52,42 millones son de débito y 43,35 millones de crédito. Aunque el 88% de la población tiene una tarjeta, solo el 31% la utiliza a diario. Esto significa que las tarjetas están constantemente expuestas a riesgos como el robo, el fraude o la pérdida, tal y como advierten desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
En cuanto a los hábitos de pago, el efectivo sigue siendo el medio más utilizado, pero la tarjeta gana terreno. El 65,7% de los pagos con instrumentos distintos al efectivo se realizan con tarjeta, y cada vez son más quienes optan por el contacto móvil o el reloj inteligente. Un proceso en el que participan cuatro partes: el titular, el banco emisor, el comercio y el banco que procesa el pago.

Fraudes y reclamaciones: el lado oscuro de las tarjetas
Las tarjetas de crédito y débito se han convertido en el producto que más quejas genera entre los clientes bancarios. En Alicante, durante 2025 se presentaron 1.208 reclamaciones ante el Banco de España, de las cuales 404 estaban relacionadas con tarjetas, un 44,3% más que el año anterior. Los fraudes son el principal motivo, con 347 casos, un 22,2% más que en 2024.
Entre los problemas más comunes están los cargos duplicados, las comisiones no informadas y las discrepancias con el importe de la deuda pendiente, especialmente en las tarjetas revolving, donde a veces se ve un aumento de la morosidad en tarjetas. También aumentan las quejas por falta de información o documentación adecuada, que se dispararon un 278% en 2025.
Cómo cancelar una tarjeta de crédito de forma segura
Si has perdido tu tarjeta, te la han robado o simplemente quieres cancelarla, hay una serie de pasos que debes seguir para evitar problemas futuros. Según HelpMyCash, lo primero es revisar si tienes deuda pendiente, como compras no cargadas o fraccionamientos activos. Si es de débito, comprueba que no haya devoluciones o pagos retenidos.
En caso de robo o fraude, los expertos recomiendan actuar rápido. Cerrar las sesiones de las cuentas afectadas y refrescar las contraseñas puede limitar significativamente los daños. Además, es fundamental revisar los extractos mensuales para detectar cualquier cargo sospechoso y considerar trucos contra estafas para proteger la señal de la tarjeta.

La tarjeta biométrica: el futuro del pago
La tarjeta de crédito lleva más de setenta años siendo el estándar del pago, pero ahora una nueva tecnologÃa promete reemplazarla: la tarjeta biométrica con sensor de huella dactilar. Ya está disponible en algunos bancos como CaixaBank y BBVA, y Visa y Mastercard llevan desde 2024 certificando emisores europeos.
Sin embargo, tiene una limitación: aproximadamente el 0,2% de la población mundial no posee huella dactilar, y las personas mayores muestran resistencia a la curva de aprendizaje. Aun asÃ, la previsión es que para 2027 la mayorÃa de los grandes bancos españoles ofrezcan esta tecnologÃa como opción estándar, sin coste adicional.
En definitiva, las tarjetas de crédito siguen siendo un medio de pago esencial en España, pero los usuarios deben estar atentos a los riesgos de fraude y conocer sus derechos. La cancelación segura, la revisión de los extractos y la adopción de nuevas tecnologÃas como la biometrÃa son claves para protegerse. Con la llegada de la tarjeta biométrica, el PIN tiene los dÃas contados, y con él, probablemente, la tarjeta tal como la conocemos.
