SoftBank ha hecho caja y se ha desprendido por completo de sus acciones de Nvidia. La operación, ejecutada en octubre, asciende a 5.830 millones de dólares e implica la venta de 32,1 millones de títulos del fabricante de chips líder en inteligencia artificial.
Desde Tokio insisten en que se trata de una decisión financiera y no de una señal contra Nvidia. El mensaje oficial: movilizar capital para nuevas inversiones de gran envergadura en el ecosistema de la IA, un terreno en el que SoftBank quiere tener un papel protagonista.
Lo esencial de la operación
La compañía confirmó la desinversión total a sus inversores tras cerrar la venta por 5.830 millones de dólares. El movimiento llega después de un año de subidas meteóricas del valor, y de una sesión previa en la que Nvidia avanzó con fuerza, aportando gran parte del empuje al S&P 500.
Tras conocerse la noticia, los títulos de Nvidia llegaron a registrar descensos de en torno al 1,6% en la preapertura, si bien el ajuste convive con revalorizaciones muy abultadas en los últimos trimestres. Los gestores consultados lo interpretan como una toma de beneficios en un activo que, pese a la corrección puntual, mantiene su tendencia dominante en centros de datos e IA.
Motivos y estrategia de SoftBank
El director financiero, Yoshimitsu Goto, evitó alimentar debates sobre burbujas y remarcó que la venta se realizó para destinar el capital a nuevas inversiones. En sus palabras, la prioridad es reforzar la solvencia y ofrecer más oportunidades a los inversores, en línea con la estrategia de “monetizar unas posiciones y abrir otras”.
Analistas como Rolf Bulk (New Street Research) contextualizan la operación: SoftBank necesita al menos 30.500 millones de dólares en el trimestre de octubre a diciembre, principalmente para su aportación a OpenAI (22.500 millones) y la compra del diseñador de chips Ampere (6.500 millones). La lectura predominante no es de cautela con Nvidia, sino de reasignación de capital hacia proyectos de IA donde SoftBank ve más retorno potencial.
Reacción del mercado y visión de analistas
La retirada de un inversor de referencia suele generar titulares, pero el consenso de mercado sobre Nvidia continúa siendo favorable: la mayoría de casas de análisis mantienen recomendación de compra y ven recorrido adicional apoyado en su posición en GPU y software para IA.
Para SoftBank, en cambio, el foco está en que “el riesgo de no invertir” en la nueva ola de inteligencia artificial puede ser mayor que el de hacerlo. Voces como Dan Baker (Morningstar) subrayan que la desinversión “no cambia la tesis de SoftBank” y que el dinero se está reubicando en otras palancas de crecimiento ligadas a la IA.
Qué hará con el efectivo: OpenAI, Ampere y el proyecto Stargate
Buena parte del capital liberado se orienta a OpenAI, donde SoftBank tiene comprometidos hasta 40.000 millones de dólares en diferentes tramos, con 22.500 millones previstos para el cierre de diciembre. La apuesta incluye también el proyecto de megacentros de datos Stargate, infraestructura clave para entrenar y desplegar modelos a gran escala.
En paralelo, SoftBank avanza en la compra de Ampere Computing por unos 6.500 millones de dólares, un activo estratégico en diseño de chips. La hoja de ruta se completa con la “monetización” de otras posiciones —por ejemplo, la venta parcial en T-Mobile por cerca de 9.170 millones— y con emisiones de deuda y préstamos puente para optimizar la financiación.
Antecedentes y calendario de ventas
No es la primera vez que SoftBank sale de Nvidia. Ya lo hizo en 2019 y regresó en 2020, antes del gran repunte asociado a ChatGPT y al boom de demanda de aceleradores para IA. A finales de marzo, su paquete en Nvidia rondaba los 3.000 millones de dólares en valor, beneficiándose de la escalada posterior.
La actual desinversión coincide con un debate creciente sobre si el gasto de las grandes tecnológicas —que podría superar cifras históricas en los próximos años— tendrá retornos acordes. En este contexto, la asignación de capital de SoftBank se concentra en modelos, software e infraestructura propia, más que en exposición a hardware de terceros.
Implicaciones para inversores en España y Europa
Para el inversor europeo, invertir en las nuevas tecnologías en Europa deja varias pistas: el flujo de capital hacia IA no se detiene, pero se vuelve más selectivo en la cadena de valor. Fondos y gestoras con posiciones en semiconductores, cloud y software de IA pueden ver rotaciones tácticas, sin que eso implique un giro bajista estructural.
En España, los vehículos con exposición a tecnológicas estadounidenses —directa o vía índices globales— podrían notar cierta volatilidad a corto plazo, mientras se consolida la narrativa de “inversión en modelos y plataformas” frente a “picos y palas”. La presencia europea en diseño de chips (vía Arm, con sede en Reino Unido, aunque cotice en EE. UU.) y en proveedores de infraestructura añade otro vector de interés para la región.
Resultados, Vision Fund y split de acciones
En lo financiero, SoftBank ha visto un fuerte impulso en sus cuentas. El Vision Fund registró ganancias de inversión cercanas a 19.000 millones de dólares en el trimestre, apoyado en la revalorización de activos relacionados con IA, entre ellos OpenAI.
El grupo ha más que duplicado su beneficio en el periodo reciente y sitúa el resultado del primer semestre fiscal en torno a 16.600 millones de dólares. Además, anunció un desdoblamiento de acciones (4 por 1) para hacer el título más accesible y ampliar base inversora, una jugada que suele mejorar la liquidez del valor en el mercado local.
La cartera de SoftBank incluye nombres como OpenAI, Ampere, ByteDance o Perplexity AI, señal de una tesis que intenta capturar valor en toda la cadena de la IA, desde la capa de modelos y software hasta piezas clave del diseño de chips y la computación de alto rendimiento.
Con la salida de Nvidia, softBank refuerza su posición de liquidez para ejecutar su agenda en IA: financiación asegurada, activos rotados y prioridades claras. El tiempo dirá si el acento en modelos y plataformas supera en retorno a la exposición al hardware líder del mercado, pero, de momento, la hoja de ruta de Son y su equipo apunta a concentración, escala y velocidad de ejecución.
