¿Se puede cancelar un depósito bancario?

Uno de los mayores problemas que conlleva la contratación de un depósito bancario es el hecho de que puedan recuperarse las aportaciones monetarias una vez formalizado. Es lo que se denomina cancelación anticipada y que se puede ejercer a través de rescates parciales o totales. Este escenario puede desarrollar ante la falta de liquidez por parte de sus titulares en ciertos escenarios que pueden presentarse. Entre los que destacan la existencia de deuda ante terceros, las obligaciones fiscales o cualquier otra necesidad contable en los hogares. Hasta el punto de que incide en que se hace necesario recurrir al dinero de las imposiciones a plazo.

Los depósitos a plazo cuentan con unos plazos de permanencia que deben de cumplirse escrupulosamente. Pueden ser de 6, 12, 24 o incluso más meses. ¿Pero qué pasa si en el periodo de permanencia los clientes necesitan recurrir de estos fondos? Pues en primer lugar, no quedará más remedio que analizar si en el contrato se permite esta salida de dinero. Porque no en todos los casos siempre se cumple el mismo escenario. Hasta el punto de que puede crearte más de una incertidumbre sobre lo que tienes que hacer como depositante que eres.

Dentro de este escenario general, lo más habitual es que no puedas realizar ningún rescate, ni parcial ni totalmente, y hasta que llegue su vencimiento. Un hecho que puede generar más de un problema a los usuarios bancarios y que quizás te haya ocurrido en algún momento de tu vida. De todas formas, en este artículo te vamos a explicar todos los escenarios que pueden darse para que puedas solventar correctamente este escenario. Más allá de que tengas que ganar o no una comisión o penalización por esta incidencia. Porque será muy importante para tus intereses personales a partir de estos momentos.

Comisiones en los depósitos

Normalmente las imposiciones a plazo conllevan una comisión por cancelación anticipada y que su cuantía suele oscilar entre el 1 % y 3 % sobre los intereses de este importante producto bancario. Pues bien,  buena parte de estos productos financieros contemplan una penalización de estas características si antes se realiza alguna clase de rescate sobre las aportaciones monetarias. Bien de forma parcial o por el contario total sobre el importe invertido. No obstante, conviene puntualizar que se trata de una tasa sobre los intereses devengados por la imposición y no sobre el capital invertido. Es una sustancial diferencia que deberás asumir si vas a pasar por esta situación.

Por otra parte, también es muy importante conocer que esta clase de penalizaciones tienen que estar incluidas en el contrato de este producto. Porque si no fuera así, los bancos no podrían cobrarte ningún tipo de comisión ya que la podrías reclamar al instante con su consiguiente devolución al considerarse que es una cláusula claramente abusiva. Generalmente los depósitos a plazo sí que incorporan una comisión de estas características para que tengas el dinero depositado hasta el preciso momento de su vencimiento. En donde percibirás tus aportaciones económicas más sus correspondientes intereses.

Estrategias para no pagar comisiones

De todas formas y para intentar que puedas sortear este pequeños gastos que tienen las imposiciones bancarias dispones de algún que otro mecanismo que puede ayudarte a contener este gasto. Uno de ellos consiste en suscribir depósitos más cortos en cuanto a su plazo de permanencia. Es decir a 1, 2 o incluso 3 meses para que puedas estar en mejor condiciones en la liquidez de tu cuenta corriente. No en vano, en estos periodos es más complejo que tengas una urgencia que se derive en que tengas que realizar un rescate a tu capital. Dirigirse a plazos más breves siempre es una solución muy eficaz para no caer en esta incidencia que puede crearte más de un problema a partir de estos momentos.

Otro de los mecanismos que tienes a mano para evitar este escenario pasa básicamente por no invertir todos tus ahorros. Si no que por el contrario, bastará con que destines solo una parte de los mismos. De esta forma, con toda seguridad no tendrás que echar mano a tu depósito en el momento de que no tengas saldo positivo en tu cuenta de ahorro. En este sentido, debes pensar que todos los años siempre aparecen gastos no esperados. Como por ejemplo, el colegio de los niños, el pago del dentista o incluso una inesperada deuda ante terceras personas. Hasta el punto de que puede crearte un problema muy grave en tus cuentas personales.

Depósitos en especie: sin rescate

Las imposiciones a plazo están comercializadas bajo diferentes modelos y algunos de ellos no admiten la cancelación anticipada. Esto es lo que pasa con los depósitos en especie en lo que no se permiten bajo ninguna circunstancia que puedas retirar dinero antes de tiempo. Conviene que recuerdes que esta clase de imposiciones se caracteriza fundamentalmente porque no ofrece a sus titulares dinero en efectivo, como por otra parte es normal. Si no que por el contrario, su retribución se materializa a través de sugerentes regalos.

Pues bien, si has contratado uno de estos productos bancarios, no tendrás más remedio que esperar a su vencimiento para disponer de todos tus ahorros. No permiten que puedas realizar ningún rescate, ni parcial ni total, ya que los regalos que los proporcionan en el preciso momento en que suscribes el producto. Es decir, al principio y no a su vencimiento, como por otra parte ocurre con buena parte de los depósitos a plazo. Además, otro de sus inconvenientes es que esta clase de productos tienen un plazo de permanencia más largo que en los restantes productos. Oscilan entre los 12 y 36 meses en los que no podrás hacer absolutamente nada si necesitas dinero. Conviene que no lo olvides para evitar algún que otro escenario desagradable.

Renegociar los intereses

Otro de los escenarios que pueden generarse a partir de estos momentos es que estés ante un depósito, en el que en efecto, no contemple comisiones ni penalizaciones por este concepto. Pero en donde no te quedará más remedio que renegociar sus intereses si lo cancelas anticipadamente. Hasta el punto de que las nuevas condiciones no serán tan ventajosas para tus intereses particulares como hasta ahora. Porque en efecto, puede que el tipo de interés que te ofrezcan se reduzca hasta la mitad como consecuencia de este necesidad tuya. Hasta el punto, de que en cierta forma, estarás ante un producto financiero diferente del que habías contratado al principio.

Por otra parte, también conviene analizar si esta clase de imposiciones te conviene contratarlas o quizás no son muy favorables para tus intereses como pequeño ahorrador que eres. En este sentido, no cabe duda de que supondrá una merma con respecto a la rentabilidad que pueda obtener el usuario. Otra clase de depósitos que no incluirán comisiones serán los de plazos más cortos, de hasta 3 meses que no podrán ser objeto de ninguna retirada de efectivo por parte de sus titulares. Por lo demás, los promocionales o vinculados a otros activos financieros seguirán sin que se pueda realizar esta operación monetaria.

¿Conviene o no contratarlos?

En cualquier caso, el cliente deberá analizar si es conveniente suscribir una imposición bajo estas comisiones. Ya que la rentabilidad media de estos productos financieros es en estos momentos es del 0,12 %. Como consecuencia de la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de abaratar el precio del dinero y que ha llevado a que el interés en estos momentos sea del 0 %. Es decir, en mínimos históricos, un factor que realmente está perjudicando la contratación de cualquier clase de depósitos bancarios a plazo. En detrimento de otros modelos de inversión, como por ejemplo, los fondos de inversión que pueden generar un mayor retorno a los ahorros, aunque sin garantizarlo en ningún momento.

Ahora cuando necesites realizar un rescate será el momento de analizar cómo es el depósito que has formalizado y poner de manifiesto si es rentable ejecutar esta actuación. Porque te puedes encontrar con que el interés que va a ir a tu cuenta de ahorro va a ser mínimo. Es como para plantearse si de verdad merece la pena depositar el dinero tanto tiempo en un producto bancario de estas características. Porque al fin y al cabo no puede ser la mejor decisión para proteger tu patrimonio. No en vano, será muy pocos los euros que irán a parar al saldo de tu cuenta corriente.

Desde esta perspectiva, las cuentas de alta remuneración pueden constituirse en una mejor solución para tus intereses. Porque aparte de mejorar el rendimiento, siempre tendrás una completa liquidez sobre el salgo que dispongas. Sin ninguna clase de comisiones ni gastos en la gestión o mantenimiento. De esta forma, no tendrás los problemas que te está acarreando los depósitos en estos momentos. Porque a su poca rentabilidad se le une que es un producto que ha evolucionado muy poco durante los últimos años. Hasta el punto de que los inversores se están dirigiendo hacia otros modelos de ahorro más flexibles y con un tipo de interés más generoso. Representados por ciertos tipos de cuentas y los fondos de inversión basados en la renta fija.



Soy un apasionado de la información, y especialmente de la economía y trasladar mis informaciones a la gente para que puedan gestionar mejor su dinero. Eso sí, con objetividad e independencia, faltaría más.

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