La compañía surcoreana ha dado un paso más en su estrategia de servicios digitales con el lanzamiento de su primera tarjeta de crédito propia, la Samsung Galaxy Card. Este producto financiero, desarrollado en colaboración con Barclays US Consumer Bank y respaldado por la red Visa, busca reforzar la fidelidad de los usuarios dentro del ecosistema Galaxy a través de un sistema de recompensas escalonado. La tarjeta se presenta tanto en formato virtual como en una versión física de metal negro, y se integra directamente con Samsung Wallet.
El anuncio se ha producido justo antes del evento Galaxy Unpacked, donde se espera la presentación de los nuevos plegables Galaxy Z Fold8 y Z Flip8. Aunque el lanzamiento se limita por ahora a Estados Unidos, la iniciativa supone un movimiento claro para competir con la Apple Card y convertir Samsung Wallet en una plataforma de pagos y servicios completa. Los clientes estadounidenses pueden solicitar la tarjeta desde el 22 de julio de 2026, ya sea online o durante sus compras en tiendas Samsung.
Recompensas y bonificaciones
El principal atractivo de la Samsung Galaxy Card reside en su programa de devolución de efectivo. Las compras realizadas directamente en Samsung.com, tiendas Samsung Experience Store o la aplicación Shop ofrecen un 5% de reembolso en efectivo, una tasa que también se aplica a servicios como Galaxy Store, Care+ o Samsung Smart TV Store. Además, los pagos efectuados a través de Samsung Wallet generan un 3% de cashback, mientras que las suscripciones a plataformas de streaming como Netflix, Disney+ o Spotify obtienen un 2%. El resto de las compras acumula un 1% de recompensa.
Como incentivo de lanzamiento, los nuevos titulares que gasten al menos 2.000 dólares durante los primeros 90 días desde la apertura de la cuenta recibirán un bono adicional de 200 dólares en recompensas. Samsung también ha incluido un descuento del 20% en su programa de suscripción VIP Advantage, junto con un 5% de reembolso al contratar o renovar dicha membresía. Eso sí, cada categoría tiene sus propios términos y condiciones, por lo que conviene revisarlos antes de solicitar la tarjeta.

Integración con Samsung Wallet y seguridad
La Samsung Galaxy Card se puede añadir de forma instantánea a Samsung Wallet, la aplicación que ya reúne tarjetas de pago, documentos de identidad, pases digitales y llaves electrónicas. De esta manera, los usuarios pueden gestionar su crédito y realizar pagos desde un único entorno móvil, sin necesidad de aplicaciones adicionales. La versión física, fabricada en metal con el logotipo de Samsung en negro, también está disponible para quienes prefieran el formato tradicional.
La seguridad corre a cargo de Samsung Knox, la plataforma de protección de nivel militar integrada en los dispositivos Galaxy. Según la compañía, los datos sensibles de la tarjeta están protegidos por el propio hardware del teléfono, lo que reduce el riesgo de fraude y accesos no autorizados. Además, al estar respaldada por la red Visa, la tarjeta puede utilizarse en cualquier comercio físico o digital que acepte este medio de pago.

Disponibilidad y comparativa con Apple Card
Por ahora, la Samsung Galaxy Card solo está disponible para residentes en Estados Unidos. Las solicitudes para el público general se abrieron el 22 de julio de 2026, aunque algunos clientes con acceso anticipado ya podían tramitarla desde antes. Samsung no ha confirmado planes para llevar la tarjeta a otros mercados, como España o Europa, por lo que su alcance sigue siendo exclusivamente estadounidense.
El lanzamiento se produce en un contexto donde Apple Card ya lleva varios años operando en el mismo país. La comparación es inevitable: mientras que la tarjeta de Apple ofrece un 3% de reembolso en compras directas de Apple y un 2% con Apple Pay, la de Samsung eleva el porcentaje al 5% en compras de la marca y al 3% con Samsung Wallet. Ambas carecen de cuota anual, pero la Samsung Galaxy Card incluye un bono de bienvenida más generoso (200 dólares frente a los 75 de Apple), aunque exige un gasto mínimo mayor. Ejecutivos de Barclays y Visa han destacado que esta alianza combina la innovación de Samsung con la solidez financiera de sus socios, ofreciendo una experiencia de pago integrada y segura.
La Samsung Galaxy Card representa un intento claro de Samsung por ampliar su influencia más allá del hardware y competir directamente con Apple en el terreno de los servicios financieros. Con recompensas atractivas, una integración profunda con su ecosistema y la ausencia de cuota anual, la tarjeta busca fidelizar a los millones de usuarios que ya utilizan dispositivos Galaxy. Sin embargo, su disponibilidad limitada a Estados Unidos y la necesidad de revisar las condiciones de cada categoría de recompensa son aspectos que los consumidores deben tener en cuenta antes de solicitarla. Queda por ver si este producto logrará consolidarse como una alternativa real a la Apple Card o si, como ha ocurrido con otros experimentos de Samsung, su éxito dependerá más del compromiso contractual que del interés genuino del público.