El salario medio bruto en España marcó un nuevo mÔximo con 2.385,6 euros mensuales (en doce pagas) tras crecer un 5%, segundo mayor aumento de la última década según la EPA del INE. Este avance, de 112,6 euros, llegó en un contexto de inflación media del 2,8%, lo que supuso ganancia de poder de compra de algo mÔs de dos puntos.
Junto a este empuje, el salario mediano se situó en 2.001,4 euros, con un incremento del 3,4% (66 euros). Que la media suba mÔs que la mediana apunta a que las mejoras se concentran en la parte alta de la distribución, mientras persisten brechas salariales por edad, género y tipo de contrato.
Evolución reciente y cómo se mide

La EPA computa el salario efectivo del empleo principal, incluyendo pagas extra y complementos prorrateados en 12 meses, un matiz importante para el salario base, con asalariados a tiempo completo y parcial. En 2024, este indicador creció mÔs que las retribuciones pactadas en convenio, reflejando pluses, horas extra e incentivos, ademÔs de cambios en la estructura ocupacional del empleo.
Por tramos, el 30% de asalariados cobró menos de 1.582,2 euros, el 40% entre 1.582,2 y 2.659,8 y el 30% al menos 2.659,8 euros. Desde 2018, el primer decil (salarios mÔs bajos) ha repuntado un 48%, el quinto un 22,1% y el décimo un 19,6%, un patrón vinculado en parte al impulso del SMI y a contratos como el contrato en prÔcticas.
El salario mĆnimo interprofesional subió en 2024 hasta 1.134 euros en 14 pagas, empujando los sueldos de la base. Aun asĆ, el menor avance del salario mediano respecto al medio (3,4% frente a 5%) sugiere mayor desigualdad por la mejora mĆ”s intensa en los tramos altos.
Otros registros, como la Agencia Tributaria o la ETCL, confirman alzas superiores a las tablas de convenio, mientras que Eurostat ofrece cifras de empleos a tiempo completo no directamente comparables con la EPA del INE, cambios en la estructura ocupacional del empleo, que guardan relación con picos de contratación en el mercado laboral.
Diferencias por sexo, edad, jornada y contrato
La brecha de género se mantiene: el salario medio de las mujeres fue de 2.163,2 euros, frente a 2.593,0 euros de los hombres, una diferencia del 16,6%. AdemÔs, el 33,7% de los varones ingresó 2.659,8 euros o mÔs frente al 26,1% de las mujeres, y en los tramos bajos ocurrió lo contrario: 39,9% de mujeres por debajo de 1.582,2 euros, frente al 20,7% de hombres.
Por edades, los menores de 25 aƱos registraron el Ćŗnico retroceso, con un sueldo medio de 1.372,8 euros (ā14,6 euros interanuales), mientras que los de 55 o mĆ”s alcanzaron 2.680,7 euros, apoyados en mayor antigüedad, estabilidad y experiencia.
La jornada marca la diferencia: el 87% de quienes trabajan a tiempo parcial percibió menos de 1.582,2 euros, frente al 20,4% de los empleados a tiempo completo. Por tipo de contrato, el salario medio de los temporales fue de 1.872,7 euros y el de los indefinidos de 2.484,5 euros, influido por la concentración de temporales en ramas estacionales y peor remuneradas.
Por nacionalidad, los españoles promediaron 2.508 euros; las personas con doble nacionalidad, 2.041 euros; y las extranjeras, 1.846 euros, reflejando diferencias sectoriales, de jornada y antigüedad.
Sectores, tamaño de empresa y formación
Los salarios mĆ”s altos se dieron en actividades financieras y de seguros (4.018,8 euros), suministro de energĆa (3.619,7) e industrias extractivas (3.340,6). En la base figuran hogares empleadores de personal domĆ©stico (1.138,4), hostelerĆa (1.520,7) y actividades administrativas (1.674,7), con mĆ”s parcialidad y temporalidad.
El sector público pagó de media 3.328,6 euros, 935 euros mÔs que el privado (2.424,4 euros), diferencia ligada a un mayor peso de ocupaciones de mayor cualificación, menor parcialidad y mÔs antigüedad.
El tamaño empresarial también pesa: en centros de hasta nueve personas, el 54,2% cobró menos de 1.582,2 euros; en empresas de 250 o mÔs, el 53,4% superó los 2.659,8 euros.
La relación formación-salario es clara: con estudios superiores, el 50% ganó 2.660 euros o mÔs, frente al 9% con estudios bajos, una pauta que se refleja en el mapa de trabajos bien pagados.
Comunidades autónomas: dónde se cobra mÔs y menos
El mayor salario medio bruto mensual correspondió a PaĆs Vasco (2.809,9 euros), por delante de Madrid (2.761,7), Navarra (2.589,1) y Catalunya (2.529,9). En el extremo opuesto, Canarias (2.051,7), Región de Murcia (2.120,9) y Extremadura (2.127,2) registraron las cifras mĆ”s bajas.
La concentración de salarios altos fue mÔxima en Euskadi, con 46,5% de asalariados ganando 2.659,8 euros o mÔs, seguida de Madrid (39,3%) y Navarra (37,7%). En los tramos bajos destacaron Extremadura (40,2%), Canarias (38,2%) y Murcia (37,1%).
Galicia alcanzó 2.229,7 euros (+4,4%), nuevo mÔximo histórico, pero aún 156 euros por debajo de la media estatal. A tiempo completo, el salario bruto gallego fue de 2.437,1 euros, y a tiempo parcial de 995,5. En el ranking regional se sitúa en la parte media-baja.
En Euskadi, el salario medio avanzó un 7% (185,6 euros), y el 10% con remuneraciones mÔs altas supera los 5.535,8 euros, frente a 684,8 euros en el decil inferior. En la última década, el salario medio vasco ha crecido un 30,8%, reforzando su liderazgo territorial.
España frente a la UE: posición y brecha
Con datos de Eurostat para empleos a tiempo completo, España alcanzó 33.700 euros brutos anuales, frente a los 39.808 de media de la UE: una diferencia de 6.100 euros que se amplió en 484 euros respecto al año anterior. En 2024, los salarios crecieron un 4,6% en España y un 5,2% en la UE, mientras que la EPA del INE (cobertura distinta) recogió un avance del 5%. Estos datos se complementan con estudios sobre salarios en Europa.
EspaƱa se sitĆŗa en el puesto 11 por salario medio, en una lista encabezada por Luxemburgo, Dinamarca e Irlanda. Entre los paĆses por debajo de la media europea figuran Eslovenia, EspaƱa, Italia y Malta, mientras que economĆas del Este (Lituania, Polonia, RumanĆa, HungrĆa, Eslovaquia) han protagonizado subidas muy elevadas en la Ćŗltima dĆ©cada.
En perspectiva histórica, España rozó la paridad con la UE en 2009, pero tras la crisis financiera volvió a abrirse la brecha: entre 2009 y 2020, el sueldo medio nacional avanzó un 6,4% frente al 23,2% europeo, y desde entonces el diferencial ha repuntado con fuerza.
Con el repunte de 2023 y 2024, los salarios recuperan parte del poder adquisitivo perdido por la inflación de 2021-2022, aunque la mediana avanza mÔs despacio que la media y persisten diferencias relevantes por territorio, edad, formación, jornada y sexo. A escala europea, la distancia con la media de la UE sigue siendo notable pese al avance del último bienio.