Russell 2000: el gran desconocido de la bolsa USA

Los inversionistas pasan por alto el Índice Russell 2000, pero puede ser una buena manera de añadir diversidad a una cartera. El Russell 2000, comúnmente conocido como RUT, es un índice de referencia que sigue a unas 2.000 empresas de pequeña capitalización. Los expertos dicen que algunos inversores pasan por alto este índice, ya que sus acciones son a menudo más volátiles. Pero puede haber recompensas con las empresas de pequeña capitalización.

«Las acciones pequeñas deben ser incluidas en cualquier cartera bien diversificada», dice Justin Halverson, cofundador de Great Waters Financial, una empresa de planificación financiera con sede en Minneapolis. «Las acciones de las pequeñas empresas dentro y fuera de los EE.UU. generalmente se han desempeñado mejor que las acciones de las grandes empresas a lo largo del tiempo».

¿Qué es el Russell 2000?

El Russell 2000, establecido en 1984, está compuesto por compañías de pequeña capitalización que oscilan en la capitalización del mercado entre 300 millones y 2 mil millones de dólares. Las acciones en el Russell 2000 son determinadas anualmente por el FTSE Russell, que divide las 3.000 acciones más importantes del mercado estadounidense en el Russell 1000, una cesta de las 1.000 acciones más grandes y el Russell 2000, las 2.000 acciones más pequeñas.

«El Russell 1000 cubre aproximadamente el 90 por ciento del mercado estadounidense por su valor total, mientras que el Russell 2000 cubre el siguiente 10 por ciento», dice Halverson.

Más diversificadas que las del S&P 500, las 10 principales participaciones en el Russell 2000 representan sólo el 3 por ciento de todo el índice en comparación con el S&P 500, en el que las 10 principales participaciones representan más del 20 por ciento.

Dado que las acciones de pequeña capitalización son principalmente compañías con sede en los Estados Unidos, la exposición al crecimiento mundial y a cuestiones geopolíticas como las disputas comerciales es más limitada, dice Stephanie Lewicky, gerente principal de futuros y divisas de TD Ameritrade.

Ventajas de las empresas de pequeñas capitalizaciones del Russell 2000

Una ventaja de las acciones de pequeña capitalización es que estas empresas pueden superar en rendimiento a las de gran capitalización. Los datos recientes publicados en el «Stock, Bonds, Bills, Inflation (SBBI) Yearbook» muestran que las acciones de pequeña capitalización rindieron un 12,1% anual entre 1926 y 2017 en comparación con las acciones de gran capitalización, que rindieron un 10,2% anual durante el mismo período.

Halverson dice que una de las razones por las que estas compañías han tenido un mejor rendimiento que las acciones de gran capitalización podría ser que los inversores exigen un mayor rendimiento para invertir en acciones pequeñas.

«Por ejemplo, ¿demandaría usted más interés para prestar su dinero a un restaurante local de hamburguesas o a un McDonald’s (ticker: MCD)?» dice.

Las pequeñas empresas suelen tener más ventajas que las grandes debido a su potencial de crecimiento.

«Es más difícil que McDonald’s duplique su tamaño a que lo haga un restaurante de hamburguesas local», dice Halverson.

Las empresas de pequeña capitalización tienen la capacidad de duplicar o triplicar su tamaño, dice Bryan Bibbo, asesor financiero de The JL Smith Group en Avon, Ohio.

«La mayoría de las empresas de gran capitalización fueron alguna vez empresas de pequeña capitalización, pero han crecido a lo largo de los años para tener una mayor capitalización de mercado», dice. «Todo el mundo quiere volver atrás en el tiempo para comprar Apple (APPL), Amazon (AMZN) o Microsoft (MSFT) antes de que fueran nombres familiares.»

Russell 2000: Por qué se pasan por alto las acciones de pequeña capitalización

Las acciones de pequeña capitalización suelen pasarse por alto como inversión porque son menos los analistas de valores y los periodistas financieros que cubren esta área. Los medios de comunicación financieros se centran en el mundo de la gran capitalización, informando sobre el rendimiento del mercado de valores en general citando el índice S&P 500 y el Dow Jones Industrial Average, según los expertos.

Una de las razones por las que los inversores se centran menos en las empresas de pequeña capitalización es porque estas empresas no son tan conocidas como las grandes empresas, dice Halverson.

El tamaño relativamente pequeño de las compañías significa que la mayoría no son nombres familiares, dice John Iammarino, presidente de Securus Financial, una empresa de planificación financiera con sede en San Diego.

La compra y venta de acciones en bolsa es la mejor manera para realizar las inversiones, pero en muchas ocasiones no sabemos cuál es el mejor momento para entrar o salir de los mercados financieros de renta variable. Para aproximarnos a estas operaciones está el denominado precio objetivo de los valores bursátiles. Se trata de un nivel o valoración que es dado por un profesional y que te sirve como fuente de referencia para realizar o no la operación en función de tus necesidades en el sector de la inversión.

En definitiva, el precio objetivo de una acción es el precio que estima un analista de los mercados financieros, es decir, lo que en su opinión debería valer la acción de una empresa. En este sentido, puede constituirse en un apoyo en el que conformar tu decisión a partir de estos momentos. Pero que en cualquier caso, es conveniente que esté apoyada por otras fuentes en la información que puedan ser consideradas como fiables. Como por ejemplo, las derivadas del análisis técnico y fundamental. Para que de esta manera tengas una visión más amplia de lo que es en realidad el activo financiero que vas a comprar.

Es cierto que es una estrategia bastante común por parte de los pequeños y medianos inversores el optar por esta fuente de referencia. Buscan el precio objetivo asignados por los profesionales para poner de manifiesto si es buen momento para comprar o vender las acciones en los mercados financieros. En especial, los que cuentan con un menor aprendizaje en esta clase de operaciones que desean hacer para rentabilizar sus ahorros. Más allá de otra serie de consideraciones de carácter técnico y puede que también desde sus fundamentales.

Precio objetivo: ¿podemos fiarnos?

El primer aspecto al que debemos referirnos es que estamos ante todo ante una estimación en la conformación de los precios de los valores de la bolsa. Esto quiere decir que no en todos los casos se confirman estas predicciones. Ni mucho menos tal y como sabrás llegados a ese momento. Puede pasar perfectamente que las acciones nunca hayan llegado a este nivel en los precios. Ejemplos hay muchos sobre este escenario en los mercados de renta variable y que han hecho que algunas personas hayan perdido buena parte de sus aportaciones monetarias.

Por otra parte, otra de las características más relevantes de lo que es en realidad el precio objetivo es que es muy flexible. Es decir, no siempre es el mismo y varía en función de las revisiones que suelen llevará a cabo las entidades o analistas financieros. Con alzas y bajadas que pueden ser muy intensas y hasta el punto de acercarse al 10 %. Hasta el punto de que llegan a desorientar a buena parte de los pequeños y medianos inversores que no saben qué hacer con tantos cambios en el precio objetivo de los valores bursátiles.

Estrategias que pueden realizarse

En cualquier caso, hay sistemas que sirven para operar con la información del precio objetivo dentro de los mercados de renta variable. Si por ejemplo, se han comprado acciones por debajo del precio objetivo asignado por parte de los profesionales se puede esperar a que llegue a estos niveles para finiquitar la operación con las correspondientes plusvalías. Pero se corre el sensible riesgo de perderse un importante tramo alcista en la propuesta elegida. Cuando además puede suceder que a los pocos días o semanas sean revisados estos precios al alza y nos produzca una sensación muy poco positiva sobre este parámetro que hemos usado para invertir en bolsa.

Mientras que por otra parte, son muchas veces los valores que han estado cotizando muchos años por encima del precio asignado. Y ante este escenario, no nos hemos decantado por realizar ningún movimiento en los mercados de renta variable. Por lo tanto, la mejor solución para evitar escenarios no deseados es ser mucho más flexible en valorar la importancia de los precios objetivos de las acciones. Porque es cierto que pueden hacernos ganar mucho dinero en las operaciones, pero también que perdamos muchos euros por el camino.

Indica un potencial de revalorización

Su mejor aportación reside en el hecho de que es un buen parámetro para indicar el potencial de revalorización de un activo financiero. En este sentido, no cabe duda de que si el precio objetivo está por encima del precio real de cotización, implica que hay un potencial de revalorización y probablemente la recomendación es la de comprar sus acciones. Mientras que por el contrario, si el precio objetivo está por debajo del precio real de cotización significa en realidad que tiene un recorrido bajista muy importante.

El mayor problema que tienen los pequeños y medianos inversores es que casi nunca coinciden en el precio objetivo los diferentes analistas de los mercados financieros. Incluso presentan en algunos casos unas divergencias que son dignas de mencionar y que llevan al final a un despiste generalizado por parte de los usuarios bursátiles. Hasta el punto de que no saben lo que hacer en cada uno de los momentos en que tienen que tomar una decisión sobre sus inversiones. No es extraño, pues, que en algunos casos ni se fijen en este aspecto y opten por otros modelos en el análisis bursátil, como por ejemplo el técnico.

Determinado por los bancos

Uno de los aspectos que hay que prever es que al final son generalmente muchos bancos y sociedades de valores los que realizan análisis de las empresas con el fin de determinar un precio objetivo en sus acciones. Pueden ser partes interesadas de este proceso en el que se conforman los precios, por unos u otros motivos que no vienen ahora a colación. Y que pueden llevar a que los pequeños y medianos inversores tomen la decisión equivocada. Porque además la evolución en el precio de las acciones dependen de otra serie de factores que son muy relevantes. En donde las revisiones siempre llegan tarda a los oídos de los pequeños y medianos inversores.

Por otra parte, también hay que considerar que si la empresa cotiza a 20 y el precio objetivo es 30, se interpreta que el valor está barato y por tanto es una oportunidad de compra que no debemos desaprovechar. Y justamente lo contrario en el caso divergente en que diremos que las acciones están muy caras y no debemos malgastar el dinero en una operación que al final no será rentable. Los puntos de vistas sobre el precio objetico son por tanto diversos tienen un doble prima en la estrategia en la inversión a emplear a partir de estos momentos.

Análisis de los valores en bolsa

Otro de los aspectos que debemos fijarnos a partir de estos momentos es el que tiene que ver con la infra ponderación o sobre valoración de los propios valores bursátiles. Pues bien, en este sentido hay que incidir en que buena parte de las entidades financieras y sociedades de valores realizan regularmente análisis de empresas que cotizan en bolsa. En las que se les asignan un precio objetivo que propicia que la compañía cotizada esté sobrevalorada o infravalorada. Pero conviene recalcar, por otra parte, que esta valoración únicamente debe de servir a título de orientación, ya que no son absolutamente fiables. Si no que por el contrario, sirve como apoyo a la decisión que los minoristas deberán tomar para comprar o vender sus acciones en los mercados de renta variable.

Mientras que por otro lado, es muy frecuente encontrarse en los medios de comunicación con noticias como la siguiente: Morgan Stanley ha revisado a la baja su precio objetivo que fija para los títulos de Banco Santander hasta los 4 euros, desde los 6 euros anteriores. Este hecho puede trastocar todas nuestras estrategia en la inversión y en cierta manera perjudicarnos. En especial, si hemos realizado las operaciones antes de haber llevado a cabo las revisiones. Porque además hay que tener en cuenta que estas revisiones en los precios objetivos pueden ser continuadas y progresivas. Con lo que el efecto en nuestra cartera de inversión puede ser más que importante.

Comprar y vender en soportes

Por otro lado, hay otros parámetros que son mucho más creíbles para realizar las operaciones en compra y venta de acciones en bolsa. Como por ejemplo, a través de los huecos, que de forma general, suele definirse como el área o gama de precios en la cual no ha tenido lugar ninguna operación. O a través de niveles en soportes y resistencia que casi  nunca fallan en sus predicciones. Más allá de otra serie de consideraciones de carácter técnico y puede que también desde el punto de vista de sus fundamentales.

En cualquiera de los casos, es una decisión personal que solo tu podrás ejecutar ya que al fin y al cabo es el que te estás jugando el dinero. Pero que tienes diferentes posibilidades para elegir un modelo de entrada y salida en los valores bursátiles. En donde cada uno utiliza su propia estrategia con un único objetivo que no es otro que rentabilizar el dinero invertido que es al fin y al cabo de lo que se trata en estos casos. Y en donde el precio objetivo juega también su papel.


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