El neobanco de origen británico Revolut ha recibido luz verde para operar como banco de pleno derecho en Francia, tras superar la evaluación conjunta de la Autorité de Contrôle Prudentiel et de Résolution (ACPR) y del Banco Central Europeo (BCE). Este hito, anunciado este lunes, supone un paso más en la estrategia de la compañía para consolidarse como una de las entidades financieras más relevantes del continente.
Con esta autorización, Revolut Bank S.A. podrá ofrecer sus servicios de forma progresiva a los clientes europeos, comenzando por el mercado francés. La compañía ya cuenta con más de 75 millones de clientes en todo el mundo y cerca de 30 millones en Europa Occidental, una región que se ha convertido en su principal motor de crecimiento.
Una inversión millonaria para reforzar su presencia en Europa Occidental
La obtención de la licencia llega en un momento en el que Revolut está redoblando su apuesta por Europa Occidental. Durante el último año, la compañía ha comprometido una inversión superior a los 1.000 millones de euros en la región y tiene previsto incorporar a más de 600 profesionales. Además, ha confirmado que en 2027 abrirá su nueva sede para Europa Occidental en París, lo que refuerza su implantación en el país galo.
La entidad estará dirigida por Frédéric Oudéa, quien ocupará la presidencia del consejo de administración, y por Béatrice Cossa-Dumurgier, que ejercerá como consejera delegada para Europa Occidental. Ambos dirigentes han destacado la importancia de esta licencia para acelerar la localización de productos y servicios en los distintos mercados europeos.
En palabras de Nik Storonsky, fundador y consejero delegado de Revolut, esta licencia proporciona la base para construir la próxima generación de servicios bancarios para más de 30 millones de clientes en Europa Occidental. Storonsky ha subrayado que Francia se ha consolidado como uno de los principales centros financieros del continente, gracias a su ecosistema dinámico y a un marco regulatorio sólido.
Expansión progresiva: Francia primero, después el resto de Europa
Revolut Bank S.A. comenzará a prestar servicio en Francia y, en fases posteriores, incorporará otros mercados europeos como Alemania, España, Irlanda, Italia y Portugal. La compañía mantiene su modelo de doble entidad, con la filial lituana Revolut Bank UAB como pilar para el resto del Espacio Económico Europeo. Ambas entidades estarán supervisadas por el BCE y por las autoridades nacionales competentes.
Este modelo dual está diseñado para respaldar el crecimiento de Revolut en todo el continente, combinando una mayor proximidad a los clientes con los más altos estándares regulatorios. La nueva estructura permitirá a la compañía acelerar la localización de sus productos y reforzar su relación con los usuarios, así como con el talento y los ecosistemas financieros locales.
En el caso concreto de España, Revolut opera actualmente a través de una sucursal de su entidad lituana, registrada en el Banco de España. Con la nueva licencia francesa, se espera que los clientes españoles pasen a estar amparados por la entidad francesa en los próximos meses, aunque la compañía no ha dado plazos concretos para esta transición.
La protección de depósitos, uno de los cambios clave
Uno de los aspectos más relevantes de esta licencia es el cambio en la protección de los depósitos. Los clientes de Revolut en Europa Occidental pasarán a estar cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos francés, en lugar del lituano, una vez se complete el trasvase de cuentas. Esta modificación refuerza la confianza de los usuarios y alinea a la entidad con los estándares de la banca tradicional europea.
La decisión de obtener la licencia francesa responde a la estrategia de Revolut de reforzar su presencia en los principales mercados del continente. La compañía ya había obtenido anteriormente su licencia bancaria en Reino Unido, tras superar varios obstáculos regulatorios, y también ha recibido autorizaciones en otros mercados internacionales como Australia o Emiratos Árabes Unidos.
Revolut se ha fijado el ambicioso objetivo de convertirse en el banco más grande y de mayor confianza de Europa. Para ello, la compañía está apostando por una oferta diferenciadora, con productos más competitivos que los de la banca tradicional, y por una operativa basada en la innovación tecnológica. La entidad, que nació en 2015 como un servicio de transferencias y cambio de divisas, ha ampliado su catálogo hasta incluir cuentas remuneradas, inversión, seguros y servicios para empresas.
La compañía también ha anunciado que sus clientes realizan más de 1.000 millones de transacciones al mes, lo que refleja el creciente uso de sus servicios. Con esta nueva licencia, Revolut da un paso firme en su camino para convertirse en una referencia del sector financiero europeo, compitiendo directamente con los grandes bancos del continente.

La entidad ha destacado que Europa Occidental es su mayor región y la que más rápido crece. Solo durante el último año, casi ocho millones de nuevos clientes se han sumado a la plataforma en esta zona. Esta expansión se apoya en una fuerte inversión en talento local y en la adaptación de los productos a las necesidades de cada mercado.
En cuanto al futuro, Revolut prevé completar la migración de las cuentas de sus clientes en Francia a la nueva licencia en los próximos meses, y posteriormente hará lo propio en el resto de países de Europa Occidental. Este proceso se llevará a cabo de manera gradual, para garantizar una transición sin incidencias para los usuarios.
La noticia ha sido bien recibida en el sector, que ve en esta licencia un nuevo ejemplo del avance de los neobancos frente a la banca tradicional. La capacidad de Revolut para obtener autorizaciones en distintos mercados demuestra su solidez financiera y su compromiso con el cumplimiento normativo, dos factores que serán clave para su crecimiento futuro.