¿Qué es el apalancamiento en la bolsa?

Dentro de este sector económico, podemos encontrar una serie de maniobras y movimientos con los cuales se puede llevar un control de los riesgos que se pueden asumir sobre el capital invertido en la bolsa de valores. Este sistema es conocido el apalancamiento financiero.

Hacer negocios en la bolsa de valores es una de las actividades financieras que más repercusiones puede tener para los jóvenes inversionistas, tanto positivas como negativas, y usualmente, lo que determina la diferencia en cada uno de estos aspectos, es la experiencia acumulada, así como el nivel de riesgo que cada uno de los participantes de esta actividad económica, se encuentren dispuestos a realizar.

En consecuencia, existen casos de personas que han creado pequeñas fortunas a base de dedicar su vida a  los movimientos de compra-venta en la bolsa de valores, pero también existen muchos otros casos, probablemente muchos más, de aquellas personas que un abrir y cerrar de ojos, tal cual hubieran invertido su capital en una apuesta de casino, terminan viendo esfumarse sus ahorros o los recursos acumulados de muchos años de duro trabajo y esfuerzo.

Esos son los dos extremos que uno se puede encontrar en este tipo de negocios, pero sin duda existen todo tipo de casos y situaciones que pueden contar una cierta cantidad de éxitos y fracasos que convierten a la inversión en la bolsa de valores, en una actividad económica de múltiples matices sobre la cual nada está asegurado.

¿En qué consiste el apalancamiento financiero?

En  términos sencillos, el apalancamiento financiero consiste en una modalidad de las inversiones que hace referencia a la posibilidad de gestionar más dinero en los mercados, del que realmente tenemos disponible en ese momento. Es decir, se trata de jugar y arriesgar un capital con el que no contamos de forma líquida. Esto es posible gracias a que existen ciertos productos financieros que nos permiten realizar ese tipo de movimientos.

Cabe mencionar que la importancia del apalancamiento financiero en los tiempos actuales ha trascendido de tal forma, que no solo se encuentra disponible en el mundo de las inversiones, sino que lo podemos llevar a la práctica, de forma básica, en nuestra vida diaria, a partir de nuestro día a día cotidiano.

Un primer ejemplo con el que podemos acercarnos a lo que sería el apalancamiento en la práctica, es la gestión y manejo de créditos, pues precisamente de eso se tratan estos servicios, de realizar una compra a través de una cantidad de dinero que no tenemos disponible en el momento de la compra, y por ello realizaremos el pago de forma periódica mensual.

Por ejemplo, si te compras un coche que está valorado en unos 20.000 euros, pueden arreglar con la agencia de autos un primer pago de unos 4.000 euros y eso significa que te estás apalancando a razón de 5 a  1, es decir que para obtener un bien, estás poniendo de forma inicial una quinta parte de su valor, a pesar de que has programado la liquidación en una serie de pagos mensuales.

Este primer escenario es para explicar cómo se puede ejercer el apalancamiento financiero incluso en nuestra vida cotidiana sin darnos cuenta. Sin embargo, en el caso de la bolsa de valores, esta acción adquiere una mayor implicación y tiene desde luego, efectos más profundos.

Los CFD para poder invertir con apalancamiento

Al respecto, si queremos comprar una determinada cantidad de acciones a cierta compañía y por una cierta cantidad de dinero, los números son muy importantes para definir las posibles pérdidas o ganancias que podamos tener por dicha inversión. Por ejemplo, mediante los famosos CFD (contratos por diferencia), tenemos la posibilidad de comprar acciones por un valor que exceda nuestro capital financiero presente, de modo que podamos generar mayores ganancias sin haber desembolsado de golpe una cantidad exorbitante de dinero.

En términos sencillos, el apalancamiento consiste en una especie de efecto multiplicador del riesgo, un instrumento financiero con mucho potencial para incrementar ganancias de forma rápida, pero que es al mismo tiempo es uno de los métodos más arriesgadas de inversión, sobre todo para los inversionistas principiantes que apenas dan sus primeros pasos en este tipo de negocios, razón por la que no se recomienda en lo absoluto para estas personas.

Por ende, si  tenemos pensado adquirir unas 100 acciones de una empresa que las tiene a 20 euros cada una, pero no contamos con el capital disponible para realizar dicha compra, que sería de unos 2000 euros, el apalancamiento consiste en que le damos al bróker un porcentaje de dicha suma, que este pide como garantía para poder apalancarte. De esta forma, se puede invertir, por ejemplo, un 5% de la suma original de dicha compra de acciones, que serían entonces apenas unos 100 euros en total, pero que bajo esta modalidad, sus beneficios se contabilizarán como por una cantidad de acciones equivalentes a 2000 euros, y lo interesante de esta transacción se presenta con los dos principales efectos que pueden surgir de la misma.

El primer resultado que se esperaría de la aplicación de un apalancamiento, está basado en las posibles ganancias que se pueden obtener al presentar efectos positivos, y consiste en lo siguiente: si obtenemos una ganancia del 10% con nuestra inversión de CFD, nuestro beneficio real no consistiría en el 10% de nuestra inversión inicial, que son 100 euros, sino en el 10% del apalancamiento que hicimos con el bróker, es decir, el 10% de 2000 euros, lo que en total representa un beneficio de 200 euros, del cual obtenemos una ganancia neta de 100 euros, con lo que al final llegamos a duplicar esa primera cantidad que metimos como inversión inicial.

A simple vista, esta modalidad puede parecer bastante atractiva para cualquiera que esté interesado en tipo de movimientos financieros, pero tal como se mencionó con anterioridad, no es recomendable que las personas inexpertas adquieran este tipo de riesgos, y el motivo lo veremos con el siguiente caso que se puede presentar de una inversión de apalancamiento.

En el segundo escenario, los resultados no son nada satisfactorios pues aquí estamos hablando de pérdidas y bastante grandes. Este efecto negativo consiste en que si las acciones que compramos se vienen abajo y tenemos una pérdida del 10%, entonces no habremos perdido el 10% de nuestros 100 dólares iniciales, sino que la pérdida será del 10% de los 2000 dólares que el bróker ingresó por medio del apalancamiento, incluso aunque nunca se los hayamos dado al bróker. En esta situación, si en nuestra cuenta no existe la cantidad para cubrir la pérdida, lo que sucede es que el bróker se queda con lo que haya, deja la cuenta en ceros y nos saca inmediatamente del mercado.

¿Cómo reducir los riesgos al aplicar apalancamiento?

Una manera muy interesante para reducir las posibles pérdidas al mínimo es colocar con tu bróker lo que se conoce como “stop loss”, para lo cual es importante conocer la diferenciación entre el capital invertido y el capital arriesgado, proceso que consiste en lo siguiente:

  • El capital invertido es el que ponemos sobre la mesa, es decir, que cuando le damos a nuestro bróker unos 2000 euros para comprar 100 acciones a 20 euros cada una, de una determinada empresa, estamos invirtiendo como tal esos 2000 euros, más no quiere decir que tengamos en juego toda esa cantidad, pues gracias al stop loss, podemos hacer un alto automático cuando el valor de las acciones empiece a decaer, y es aquí donde entra la concepción del capital arriesgado.
  • El capital arriesgado consiste en hacer uso del stop loss para vender inmediatamente nuestras acciones en cuanto empiecen a caer a una cantidad determinada. Por ejemplo, de las 100 acciones que se compraron a 20 euros cada una, para reducir el riesgo de pérdidas, podemos aplicar un stop loss en los 18 euros, lo cual quiere decir que en cuanto el valor de cada acción caiga de 20 a 18 euros, las 100 acciones se venderán automáticamente, por lo que nos blindaremos contra la posibilidad de que su valor siga reduciéndose de forma acelerada. En este caso solo habremos perdido 2 euros por acción, y por lo tanto se estará asumiendo un riesgo real de 200 euros, que será nuestro capital arriesgado de los 2000 que se encuentran invertidos. En pocas palabras de trata de una forma eficaz de salirse del juego antes de que el panorama se complique demasiado, pues en este negocio el valor de una acción puede llegar a duplicarse repentinamente, o también caer precipitadamente hasta perder casi todo su valor.

Justo como habremos podido observar, la utilización del apalancamiento para inversiones en la bolsa de valores funciona como uno de los instrumentos de riesgo más novedosos e interesantes que hay en la actualidad, pues su uso inteligente puede traer ganancias muy por encima de las que normalmente deja una compra normal de acciones. Sin embargo, hay que tener presente de que se trata de un instrumento financiero muy riesgoso, que puede implicar pérdidas muy grandes y que hay que dejar su manejo para los inversores más experimentados, pues son los que cuentan con los conocimientos y recursos para afrontar todo tipo de imprevistos o pérdidas económicas.

 


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