¿Me conviene contratar una tarifa plan en bolsa?

Uno de los productos más desconocidos en la bolsa por parte de los pequeños y medianos inversores es sin duda la tarifa plana para operar en bolsa. Se trata, como su nombre indica, de una tarifa que está destinada a abonar los gastos que conllevan los movimientos en los mercados financieros. Es decir, se aplica sobre la compra y venta de acciones en bolsa. Normalmente los bancos y las plataformas financieras te lo aplican sobre el importe que has destinado para cada una de estas operaciones. Por lo tanto, no siempre es el mismo y lo tendrás que repetir cada vez que entres o salgas de los mercados de renta variable.

Cada vez que has comprado o vendido un grupo de acciones habrás constatado que tu banco de siempre te habrá cargado a cuenta un importe por la realización de estos movimientos. Para una operación de 10.000 euros aproximadamente el coste que te aplican las entidades financieras es de entre 15 y 30 euros, en función de quien te ha hecho la intermediación y si te has acogidos a alguna clase de oferta o promoción. Es una cantidad que posteriormente tendrás que descontarla de los posibles beneficios que te generará la operación en bolsa. No en vano, tienes que tenerlo en cuenta para conocer cuál es la rentabilidad de tus inversiones.

Si haces muy pocas operaciones de compra y venta al año, con toda seguridad que tu gasto será francamente mínimo y no repercutirá en tus cuentas personales. Pero si por el contrario, eres de esos inversores que todos los meses afrontas muchas operaciones en bolsa, no cabe duda de que estos gastos te supondrán una fuente de gastos que te perjudicarán sensiblemente. Hasta el punto de afectar al rendimiento de las inversiones en renta variable. Más allá de cuál sea la cuantía de las mismas. Es en este preciso momento en donde te puede ayudar la denominada tarifa plana y hasta el punto de que ahorrarás más dinero en las operaciones y puede que hasta un punto que no te imaginas.

Tarifa plana: ¿cuáles son sus ventajas?

Desde este escenario general, no cabe la duda de que la tarifa plana en bolsa es muy satisfactoria para defender tus intereses como inversor minoritario. Fundamentalmente porque podrás realizar operaciones de forma ilimitada y sin ninguna clase de restricciones en la tarifa. Pero además vendrá potenciado por otra serie de prestaciones que deberás tener en cuenta a partir de estos momentos. Y entre las cuales destacan las siguientes:
  • Te proporciona una mayor libertad y flexibilidad para operar en los mercados de renta variable e independientemente del perfil que presentes como pequeño inversor.
  • A partir del momento en que contrates la tarifa plana para operar en bolsa ya no tendrás que preocuparte por los gastos que se generarán desde tus movimientos en los mercados bursátiles. No tendrás otro objetivo que rentabilizar al máximo todas las operaciones que lleves a cabo bajo esta estrategia comercial.
  • Puedes elegir una tarifa plan en función de los mercados en donde habitualmente estás acostumbrado a invertir. Es decir, si te limitas a los mercados nacionales o si por el contrario tus preferencias bursátiles van más allá de nuestras fronteras.
  • Se trata de un coste que puedes amortizar con tan solo dos o tres operaciones en bolsa. Como consecuencia de este escenario, suscribir una tarifa plana desde luego que será una operación rentable en la defensa de tus intereses.
  • Tampoco te debe incentivar a que realices más operaciones de las necesarias. Si no por el contrario para aprovecharte de las oportunidades de negocio que se vayan presentando en los próximos meses. Sabiendo en todo momentos que tus gastos de gestión no se verán aumentados en ninguna circunstancia.
  • El ahorro que empezarás a notar a final de año puede que te sorprenda a ti mismo. No en vano, notarás que hay más dinero en tu cuenta corriente que podrás destinar a otras necesidades o incluso a sufragar algún que otro pequeños capricho tuyo.

¿Dónde contratar este producto?

Desde luego que buena parte de las entidades financieras cuentan ya con un producto de estas características. En donde se incluyen naturalmente las plataformas financieras y hasta puede que a través de una oferta comercial realmente agresiva que te haga decantar tu decisión final. Por otra parte, esta clase de tarifas están muy indicados para los inversores regulares. Es decir, para todos aquellos que realizan más de dos o tres operaciones en bolsa al mes. Si este es tu caso realmente, ¿a qué estás esperando formalizar este nuevo servicio para los inversores? No tienes nada que perder y sí mucho que ganar, como por ejemplo contener los gastos a partir de ese momento.

El único requisito que te demandarán desde tu banco de siempre es que seas clientes y tengas contratada una cuenta de valores, nada más. Para a partir de ese instante cambiar la tarificación de tus operaciones realizadas en los mercados de renta variable. Será un cambio radical pero para mejor ya que esta tarifa no conlleva otros gastos en su gestión o comisiones. Es un precio fijo que tendrás que hacer frente todos los meses. Incluso si en ese periodo no has realizado ningún movimiento en la bolsa. Esta es la base de su estrategia y por supuesto que deberás aceptarla para mejorar la rentabilidad de las operaciones bursátiles.

¿Sirven en mercados internacionales?

Por supuesto que la tarifa plan no se limita únicamente a los mercados nacionales en la bolsa. Si no que te puedes abrir a otras plazas internacionales. Aunque en este caso, las tarifas serán más exigentes, como por otra parte es lógico entender. Desde este planteamiento general, conviene que no olvides que estos precios son inamovibles desde su formalización. No podrán subir o bajar en función de algunos hábitos que presentes como consumidor en esta clase de productos destinados a la inversión. Por otra parte, no te exigirán otros vínculos con la entidad en donde lo tengas suscito.

Otro de los factores que deben analizarse es el que tiene que ver con el periodo de permanencia. No estamos ante una tarifa plana para móviles como estamos acostumbrados hasta estos momentos. Si no que por el contrario, es para invertir en bolsa y por tanto se rige por otros planteamientos completamente diferentes. Porque desde luego que si son muchas las operaciones realizadas, tanto de compras como de ventas, en los mercados internacionales son más las opciones para rentabilizar las inversiones. Sea cual fuese el plazo al que van dirigidas.

Precios de las tarifas en bolsa

Uno de los aspectos más importantes de las tarifas planas en bolsa es su precio real. En este sentido, no quedará más remedio que diferenciar lo que son las operaciones nacionales de las realizadas en plazas más allá de nuestras fronteras. Sobre las primeras de ellas se rigen por unos márgenes comerciales que oscilan entre los 20 y 30 euros, en función de las ofertas y promociones desarrolladas por las entidades bancarias y plataformas digitales de inversión. Casi todas ellas se mueven bajo unas constantes comerciales muy parecidas entre ellas y de las que dependerá la decisión del usuario bursátil.

Por lo que respecta a las operaciones en renta variable internacionales lógicamente su coste total es sensiblemente más elevado. Hasta el punto de que sus tarifas pueden acercarse hasta los 50 y 60 euros. Es decir, prácticamente el doble, pero con la innegable ventaja de que se amplían los canales para invertir el patrimonio personal. En ambos casos, cuentan con las mismas prestaciones y servicios en las operaciones en bolsa. Con la única diferencia de las limitaciones geográficas, nada más. En este sentido, habrá que analizar las necesidades reales por parte de los pequeños y medianos inversores para decantarse por una u otra modalidad.

Beneficios de la tarifa plana

En cualquier de los casos, estos precios suponen una serie de beneficios como los que exponemos a continuación:

  1. Benefician sobre el todo al mayor número de operaciones realizadas, independientemente de que sean compras o ventas. De lo que se trata es de invertir.
  2. Hay muchas ofertas de estas características y que posibilitan que el propio usuario pueda escoger aquella tarifa que mejor se amolda a su perfil como inversor minorista.
  3. Son tarifas que no tienen ningún periodo de permanencia. Es decir, puedes salir de ellas en cualquier momento y situación. Sin que se penalicen esta posibilidad de abandonar la tarifa plana.
  4. Si bien es una tarifa muy rentable para tus intereses, deberás analizar si realmente aplicas varias operaciones al mes. Porque si no fuese así no te servirá de nada y además gastarás más dinero de forma innecesaria. Y desde luego no están las cosas como para tirar el dinero.
  5. Se trata de una estrategia que cada vez es más utilizada por los inversores que cuentan con mayor experiencia en los mercados financieros. No en vano, están al tanto de todos los gastos que les supone su aproximación al complicado mundo de la bolsa.
  6. Y por último, no hay que seleccionar la primera tarifa plana que te llegue, sino que por el contrario hay que analizarlas con gran detalle para comprobar cuál es las más indicada para tus intereses.



Soy un apasionado de la información, y especialmente de la economía y trasladar mis informaciones a la gente para que puedan gestionar mejor su dinero. Eso sí, con objetividad e independencia, faltaría más.

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