Esta actuación, bautizada como operación «Pamplinas Stars», se sitúa entre las dos intervenciones más relevantes llevadas a cabo en España contra el fraude de IVA en el combustible. La red, con una implantación nacional y un entramado societario muy sofisticado, combinaba ingenierÃa fiscal, testaferros y movimientos de fondos al extranjero para ocultar el origen ilÃcito del dinero.
Una red estatal apoyada en 38 sociedades pantalla
Según ha detallado el Ministerio de Hacienda, la organización se sostenÃa sobre una estructura de hasta 38 sociedades, muchas de ellas meramente instrumentales, que servÃan para simular operaciones comerciales y dificultar el rastro real del IVA repercutido. A través de este entramado, la red conseguÃa colocar en el mercado grandes volúmenes de hidrocarburo a precios muy competitivos gracias al impuesto que después no ingresaba.
La macrotrama operaba en todo el territorio nacional, aprovechando las particularidades del mercado de los combustibles y los márgenes que deja la distribución mayorista. Estas sociedades eran utilizadas como eslabones intermedios que facturaban formalmente a los clientes finales, pero sin disponer de estructura real ni capacidad económica para responder ante Hacienda.
La Agencia Tributaria considera este caso como una de las dos mayores tramas de hidrocarburos desarticuladas hasta la fecha en España, tanto por el volumen defraudado como por la complejidad del diseño societario. La investigación habla de una organización con una planificación previa intensa, asesoramiento profesional y capacidad para reconfigurar su esquema cada vez que se cerraba una vÃa.
Buena parte de los beneficios ilegales se destinaban, precisamente, a adquirir nuevas sociedades ya dadas de alta en el Registro de Extractores de hidrocarburos (Redef), lo que permitÃa a la red ir renovando sus operadores mayoristas y seguir explotando el mismo modelo defraudatorio en ciclos cortos de tiempo.
En paralelo, los investigadores han constatado el uso de testaferros y asesorÃas legales que habrÃan facilitado la operativa, desde la creación y gestión de las sociedades hasta la canalización de fondos hacia el exterior con el objetivo de entorpecer su trazabilidad.
Más de 300 millones defraudados mediante tres operadoras mayoristas
El origen de la investigación se sitúa a mediados de 2024, cuando la Agencia Tributaria comenzó a analizar la actividad de un operador mayorista que habÃa empezado a vender grandes cantidades de hidrocarburos a finales de 2023. En ese momento todavÃa no estaba vigente la reforma normativa que entró en vigor en enero de 2025, que endurece las obligaciones de las empresas inscritas en la Redef.
Hasta la entrada en vigor de ese cambio legal, las compañÃas de este registro podÃan presentar declaraciones trimestrales de IVA y solo tenÃan que identificar a sus clientes y proveedores una vez al año. La red habrÃa aprovechado precisamente ese marco para declarar un IVA devengado muy inferior al volumen real de ventas, al tiempo que inflaba de manera artificial el IVA soportado.
El mecanismo permitÃa a la organización cobrar el IVA en las ventas finales de combustible y, a continuación, no ingresarlo en Hacienda o incluso solicitar devoluciones indebidas, generando asà un margen ilÃcito muy elevado. Las sociedades instrumentales actuaban como intermediarias ficticias, fragmentando las operaciones reales y repartiendo las obligaciones fiscales entre empresas sin patrimonio ni actividad efectiva.
Una vez que la Agencia Tributaria dio de baja en el Redef a la primera operadora a mediados de 2024, la actividad no se detuvo. El fraude continuó a través de una segunda mayorista, que comenzó a mover grandes volúmenes de hidrocarburos en octubre de ese mismo año. En apenas un mes, antes de ser también inhabilitada, los investigadores estiman que esta segunda empresa habrÃa defraudado alrededor de 123 millones de euros.
El relevo lo tomó una tercera operadora, que hasta entonces se habÃa dedicado a vender hidrocarburo dentro de depósito fiscal, es decir, antes de que se devengara el impuesto especial y el propio IVA. A los cinco dÃas de iniciar la actividad fraudulenta, la Agencia detectó la maniobra y procedió igualmente a su baja en el Redef, cortando asà otro de los eslabones clave del esquema.
Operación «Pamplinas Stars»: registros, detenidos y bienes incautados
El golpe operativo se concretó en la denominada operación «Pamplinas Stars», en la que han participado más de 160 funcionarios de la Agencia Tributaria, incluidos efectivos de Vigilancia Aduanera, inspectores y especialistas en auditorÃa informática. Se trata de una de las actuaciones más amplias desarrolladas recientemente contra el fraude en hidrocarburos.
En total se llevaron a cabo 18 registros en doce localidades de siete provincias, con entradas en inmuebles de Madrid, Majadahonda y Humanes (Madrid), Siero (Asturias), Zaragoza, Castejón del Puente (Huesca), Montoro y Lucena (Córdoba), además de Marbella, Estepona y Mijas (Málaga) y Vigo (Pontevedra). La red habÃa extendido su actividad a zonas muy diversas, desde grandes núcleos urbanos hasta municipios más pequeños.
Durante estos registros se intervinieron decenas de inmuebles, 82 vehÃculos de media, alta y muy alta gama y dos embarcaciones recreativas, con un valor de mercado conjunto que, según las primeras estimaciones, se acerca a los 3 millones de euros en el caso de los coches y supera los 63.000 euros en el de las embarcaciones.
Los funcionarios de la Agencia también procedieron al bloqueo de cientos de cuentas bancarias y de criptoactivos depositados en distintas plataformas de intercambio. El importe inmovilizado en estas cuentas supera los 6 millones de euros, a lo que se suma la incautación de un volumen importante de efectivo, con más de 300.000 euros en billetes de distinto origen.
Entre los bienes intervenidos figuran igualmente obras de arte, 64 relojes y bolsos de lujo y cerca de 180 kilos de metales de alto valor económico, incluidos lingotes de oro, plata y otros metales especiales. En conjunto, el valor de los activos incautados supera ampliamente los 21 millones de euros, según las valoraciones provisionales realizadas por la Agencia Tributaria.
Cinco detenidos, delitos imputados y frente judicial abierto
La operación se ha saldado, por el momento, con la detención de cinco personas consideradas responsables directos de la trama, entre ellas uno de los principales lÃderes de la organización, que ya ha ingresado en prisión provisional. A todos ellos se les atribuyen presuntos delitos contra la Hacienda Pública, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales.
Las diligencias penales están siendo dirigidas por el Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, con la coordinación de la FiscalÃa Anticorrupción. Esta vÃa judicial resulta especialmente relevante ante el carácter transnacional de parte de los fondos, que habrÃan sido enviados a otros paÃses para evitar su localización.
La red habrÃa recurrido a una amplia malla de testaferros, tanto personas fÃsicas como jurÃdicas, para ocultar la verdadera titularidad de las sociedades y de los bienes. Este uso de intermediarios permitÃa que los cabecillas se mantuvieran en un segundo plano, alejados formalmente de la gestión diaria de las empresas implicadas.
Además, los investigadores destacan el papel de determinadas asesorÃas y despachos legales que, presuntamente, habrÃan prestado apoyo a la organización en la constitución de sociedades, el diseño de estructuras fiscales complejas y la salida de fondos al exterior. Todo ello forma parte de la documentación incautada, que actualmente se encuentra en fase de análisis detallado.
La causa permanecerá previsiblemente abierta durante un tiempo prolongado, dado el elevado volumen de información contable y financiera intervenida y la necesidad de rastrear operaciones que abarcan tanto el territorio español como movimientos internacionales de capital.
Un modelo de fraude basado en el IVA repercutido y no ingresado
El corazón de la macrotrama descansa en un esquema ya conocido en el ámbito del fraude de IVA, pero aplicado aquà con un nivel de escala y coordinación poco habitual. La red estructuraba las ventas de hidrocarburos de forma que el IVA se repercutÃa al cliente final, pero después no se ingresaba en las arcas públicas, o bien se compensaba con un IVA soportado inflado mediante facturas ficticias.
Las empresas instrumentales jugaban un papel clave: emitÃan y recibÃan facturas dentro del entramado sin que detrás hubiera una actividad real acorde con los volúmenes declarados. Asà se conseguÃa diluir las responsabilidades fiscales entre varias sociedades de escaso patrimonio, que podÃan ser abandonadas o disueltas una vez agotada su utilidad.
Al mismo tiempo, la organización denunciada se servÃa de esta estructura para trasladar parte de los beneficios al extranjero, utilizando transferencias, operaciones con criptoactivos y otros canales financieros. El objetivo era claro: romper la trazabilidad del dinero y dificultar que las autoridades pudieran vincular los fondos con el origen defraudatorio en el sector de los hidrocarburos.
Este modelo generaba un fuerte impacto tanto en la recaudación tributaria como en la competencia dentro del mercado de combustibles. Al ofrecer carburante a precios más bajos gracias al impago del impuesto, la trama podÃa ganar cuota de mercado rápidamente, presionando a operadores que sà cumplÃan con sus obligaciones fiscales.
La Agencia Tributaria subraya que esta dinámica permitÃa a la red concentrar el grueso del fraude en periodos relativamente cortos de actividad efectiva de cada operadora. Una vez que se detectaban indicios y se procedÃa a su baja en el registro, la organización ya tenÃa preparada otra sociedad para continuar el mismo patrón con escasos tiempos muertos.
El caso de la macrotrama de fraude del IVA en hidrocarburos ilustra hasta qué punto la combinación de normativa especÃfica, control tecnológico y cooperación entre unidades especializadas resulta crucial para detectar y desarticular esquemas complejos de evasión fiscal que, como este, logran moverse durante meses a gran escala antes de ser neutralizados.