Lo que necesitas saber sobre los seguros

Se calcula que la población joven, es decir, aquellos que están en un rango de los 18 a los 35 años, son el sector de la población que tiene más dudas sobre economía personal, seguros y finanzas. A esto le sumamos que los bancos no han podido desarrollar una atención al cliente eficiente que le permita explicar claramente a sus futuros clientes en que consisten los productos financieros a la vez que resuelven todas sus dudas. Con esta información en mano, no es de extrañar que muchos jóvenes españoles no tengan en mente la contratación productos tan importantes como los seguros de todo tipo.

Y es que podemos llegar a prescindir de una tarjeta de crédito o de un préstamo a largo plazo, pero los seguros de todo tipo son herramientas que simplemente no podemos dejar pasar. Si te encuentras en esta situación, y buscas una guía para elegir el seguro que se adapta mejor a tu perfil a la vez que pagas el mejor precio por él, te invitamos a continuar leyendo:

¿Qué es un seguro?

Un seguro es un instrumento financiero que te brinda el dinero necesario para reparar las pérdidas que pueden llegar a ocurrir como consecuencia de un evento inesperado, al cual se le conoce como siniestro. En otras palabras, al contratar un seguro se te brinda una protección monetaria que te permitirá reparar los daños que pudieran surgir por alguna catástrofe, accidente, o cualquier tipo de evento inesperado que nos afecta de alguna u otra manera. Este seguro se debe de contratar con una institución financiera a la cual se le conoce como “tomador” y en el momento de firmar el contrato te vuelves un “asegurado o beneficiario”. Siempre tendrás que pagar una cuota llamada “prima” para conservar tu seguro, la cual puede ser mensual o anual, dependiendo de las condiciones establecidas en tu contrato, al que se le conoce como “póliza”. La prima establecida en tu póliza variará dependiendo de el estudio que se realice en cuanto a tus ingresos, tu modo de vida, y muchos otros factores

Podemos visualizar la función de los seguros con un ejemplo sencillo. Supongamos que mientras estás en tu coche en camino a visitar a un amigo en otra ciudad tu coche se descompone. No llevas contigo el dinero para pagar el taller de reparación, y no sabes siquiera donde se encuentra el taller mecánico más cercano. Pero tienes un seguro automovilístico contratado, cuya póliza cubre los siniestros causados en carreteras nacionales. Llamas al número proporcionado y obtienes asistencia y apoyo para cubrir los gastos necesarios para la reparación de tu carro, de manera que puedas continuar tu viaje tranquilamente.

Es muy importante que tomes en cuenta que las compañías aseguradoras tienen la forma de calcular estadísticamente que tan posible es que sufras de algún siniestro, por lo que se creará un perfil de tu persona en base a tu edad, ocupación, sexo e incluso hábitos. De este perfil dependerá la mayoría de las ocasiones la cantidad por la cual estarás asegurado, así como la prima a pagar y las condiciones establecidas en la póliza.

Pero por obvias razones, el mismo seguro contratado para protegerte en caso de siniestros en tu coche no te protegerá en caso de pérdida de empleo o de un accidente en el que te lastimes de gravedad. Hay muchos tipos de seguros, y aquí te los presentaremos para que elijas aquellos que mejor se acomodan a tu situación personal.

Tipos de seguros

Existen muchos tipos de seguros, y cada uno de ellos está pensado para protegerte frente a determinado riesgo. Es importante que los analices y contrates aquellos que se adecúan a tu situación personal. De nada te sirve contratar un seguro de coche si ni siquiera cuentas con uno, pero siempre es indispensable contar con un seguro médico, ya que todas las personas estamos en riesgo de enfermarnos en uno u otro momento de nuestra vida.
Seguros Obligatorios:

Estos son los seguros que por legislación debes de contratar. Por lo general están presentes al momento de adquirir un coche nuevo, con el cual se nos pide contratar un seguro que cubra por lo menos los daños que le lleguemos a producir a otras personas con nuestro vehículo. Este tipo de seguro se le conoce como seguro a terceros, y es uno de los más comunes. Otro seguro obligatorio es el conocido como Seguro Decenal, en el cual, las empresas constructoras de viviendas se responsabilizan de brindarle un nuevo inmueble a los compradores en caso de que la construcción tenga daños y defectos.

Seguros Voluntarios:

Los seguros voluntarios, como su nombre lo indica, dependen de cada persona y pueden cubrir nichos de mercado tan amplios como podamos imaginar. Hay desde seguros de gastos médicos, hasta aquellos que pueden cubrir los bienes materiales que poseas en caso de robo o daño. Si cuentas con un negocio, también encontrarás seguros que te permitirán protegerlo en caso de que éste sufra daños de cualquier tipo. Si realizas un viaje, podrás protegerte en caso de perder tu vuelo, tu equipaje, quedarte sin dinero o necesitar atención médica. Si transportas alguna mercancía hacia un destino lejano, puedes contratar un seguro para que se te devuelva su valor en caso de pérdida o daños a esta durante el trayecto.

Otro tipo de seguros voluntarios son aquellos destinados a protegerte en caso de encontrarte desempleado o si decides jubilarte. En este tipo de seguros se te descontará una pequeña parte de tu nómina mes con mes, y se irá guardando en una cuenta a la cual solo podrás acceder en alguno de estos casos. También existen los seguros de vida, en los cuales se le otorga una cantidad de dinero previamente establecida en la póliza a la familia de una persona en caso de que esta llegue a fallecer. Una variante de esta son los seguros de estudio, en los cuales se cubre en su totalidad la matrícula de la escuela de los hijos en caso de que los padres lleguen a fallecer.

Si te encuentras en el caso en que tienes alguna necesidad especial y necesitas un seguro que no se ofrece normalmente en el mercado, puedes acudir a una compañía financiera y pedirles que te ofrezcan uno. La mayoría de las veces estos seguros caen en la categoría de bienes materiales, médico o de propiedad, por lo que lo más probable es que encuentres un esquema de seguro que se adapte totalmente a ti y te permita proteger lo que más valoras.

Seguros de cobertura directa e indirecta

Otra forma de distinguir los seguros es si estos nos protegen de manera directa o de manera indirecta. Cuando contratamos un seguro y somos los beneficiarios, este tipo de seguro se denomina como de cobertura directa. Pero si nosotros no somos quienes contratamos el seguro y este nos cubre de todas maneras, como en el caso de que venga incluido en un pasaje de avión o por ser estudiantes o empleados, este tipo de seguro se denomina de cobertura indirecta.

Seguros de prima única y prima periódica.

Algunos seguros son de prima única, porque basta con pagarlo una sola vez para siempre contar con esta cobertura. Por lo general los seguros de vida o de jubilación son de prima única. Mientras tanto, los seguros de prima periódica dividen el costo del seguro en pagos que se hacen en intervalos de tiempo similares. El ejemplo mas común son los seguros médicos, en los cuales por lo general debemos de pagar una prima mensual para estar siempre cubiertos.

Consejos útiles para la contratación de seguros

  • Siempre revisa todas las opciones disponibles, ya que es muy probable que diferentes instituciones te ofrezcan la misma cobertura por costos muy distintos. Busca asesoría y no dudes en pedir que te expliquen cada uno de los términos de la póliza. Si por algún motivo sientes que no están siendo claros o te parece sospechoso, busca otra compañía.
  • Guarda toda la documentación referente a tus seguros, incluyendo tus números, la póliza, las identificaciones y cualquier otro elemento que te avale como beneficiario. Si viajas lleva algún documento contigo que compruebe que eres beneficiario. De esa manera podrás siempre acceder a los beneficios del seguro en caso de que lo llegaras a necesitar.
  • Al contratar un instrumento financiero como una hipoteca, es muy probable que te soliciten que contrates también un seguro. Analiza si la compañía que te lo brinda es realmente la opción que más te conviene, y recuerda que con la nueva legislación podrás contratar este seguro en cualquier otra institución según tu conveniencia.
  • Revisa reseñas y recomendaciones en internet de la aseguradora que deseas contratar, recuerda que aquí podrás saber si la empresa cumple lo que promete, su atención al cliente y si es útil en la solución de problemas.
  • Asegúrate de leer cautelosamente las cláusulas de tu póliza, ya que puede haber eventos en los cuales no se te indemnice. Asegúrate de conocerlos antes de aceptar cualquier propuesta.


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