La estadÃstica publicada por el Instituto Nacional de EstadÃstica (INE) vuelve a poner el foco en las cuentas de las familias. En el segundo trimestre, la tasa de ahorro de los hogares se quedó en el 11% de su renta disponible si se quitan los efectos de estacionalidad y calendario. Esa cifra supone seis décimas menos que en el trimestre anterior y el registro más flojo desde el arranque de 2023.
Sin ajustar, el porcentaje se eleva hasta el 18,7% de la renta disponible bruta, por debajo del 19,9% del mismo periodo del ejercicio precedente. Las familias guardaron 57.019 millones de euros, un 0,6% menos interanual, mientras que su consumo creció un 7,1%, hasta 247.410 millones, y la inversión avanzó un 5,6%, hasta 21.911 millones. La renta disponible sumó 303.933 millones, un 5,5% más.
El ahorro encadena seis trimestres de caÃdas

El dato desestacionalizado del 11% confirma una tendencia que ya venÃa de atrás. La tasa ha bajado durante seis trimestres consecutivos y se ha reducido seis décimas desde el 11,6% del primer trimestre. El INE sitúa asà el indicador en su punto más bajo desde el primer trimestre de 2023.
La renta disponible bruta de los hogares alcanzó los 303.933 millones de euros, un 5,5% más que un año antes. El gasto en consumo final llegó a 247.410 millones, con un aumento del 7,1%, y la inversión se colocó en 21.911 millones, un 5,6% superior. El ahorro, en cambio, se quedó en 57.019 millones, un 0,6% menos que en el mismo trimestre del ejercicio anterior.
El valor añadido bruto generado por los hogares subió un 4,9% interanual, hasta 91.207 millones de euros. El excedente de explotación y la renta mixta bruta crecieron un 4,6%, hasta 71.191 millones. Son cifras positivas, pero no suficientes para compensar el mayor empuje del gasto y la inversión.
Con todo, los hogares presentaron una capacidad de financiación de 34.967 millones de euros, un 3,9% inferior a la estimada para el mismo trimestre de 2025. Es decir, las familias siguen teniendo margen financiero, pero bastante menos que antes.
La economÃa española también pierde capacidad de financiación

El conjunto de la economÃa nacional registró una capacidad de financiación frente al resto del mundo de 13.654 millones de euros en el segundo trimestre. Esa cantidad equivale al 3,1% del PIB y supone 5.804 millones menos que un año antes. La rebaja se explica por un menor saldo en los intercambios exteriores de bienes y servicios y por la evolución de las rentas y transferencias corrientes.
Por sectores, las administraciones públicas presentaron una necesidad de financiación de 32.002 millones de euros, por encima del déficit de 28.108 millones del mismo periodo de 2025. Las sociedades no financieras mostraron una capacidad de financiación de 256 millones, frente al déficit de 21 millones anterior. Las instituciones financieras obtuvieron un superávit de 10.433 millones, inferior a los 11.207 millones previos.
Si se eliminan los efectos estacionales y de calendario, la capacidad de financiación del conjunto de la economÃa se situó en el 3,3% del PIB, siete décimas menos que en el trimestre inmediatamente anterior. Este retroceso encaja con el menor impulso del ahorro de los hogares dentro de las cuentas nacionales.
El INE estima que la renta nacional bruta alcanzó los 445.106 millones de euros, un 5,3% más interanual. La renta nacional disponible bruta también creció un 5,3%, hasta 440.957 millones. En términos desestacionalizados, ambas avanzaron un 0,5% y un 0,9%, respectivamente, respecto al primer trimestre.
Más consumo, más inversión y menos colchón para las familias
El descenso de la tasa de ahorro no significa que las familias ingresen menos. De hecho, su renta disponible bruta creció un 5,5% interanual. Lo que ocurre es que el consumo final subió un 7,1% y la inversión un 5,6%, ritmos superiores al de los ingresos. Ese desfase reduce el porcentaje de renta que queda sin gastar.
El mercado laboral y las rentas de los hogares siguen aportando base, pero el patrón de gasto se ha intensificado. La remuneración de los asalariados residentes y el excedente bruto de explotación explican el avance de la renta nacional. Aun asÃ, el ahorro acumulado por las familias cayó un 0,6%, hasta 57.019 millones de euros.
La capacidad de financiación de los hogares, situada en 34.967 millones, refleja que todavÃa hay margen, pero menor que el año pasado. En paralelo, la necesidad de financiación de las administraciones públicas repuntó hasta 32.002 millones, y la economÃa en su conjunto redujo su capacidad frente al exterior. Son piezas que dibujan un cuadro de menor colchón financiero en varios sectores.
La secuencia de seis trimestres a la baja, con el nivel más bajo desde comienzos de 2023, sugiere que el ahorro de los hogares ha entrado en una fase de normalización tras los máximos de etapas anteriores. El consumo y la inversión tiran de la actividad, pero dejan menos margen para imprevistos. El INE deja claro que la renta crece, aunque no al mismo ritmo que el gasto.
El panorama que dejan estos datos combina una renta disponible al alza, un consumo y una inversión más fuertes y una tasa de ahorro que se debilita. Los hogares españoles guardaron menos que un año antes, con 57.019 millones de euros de ahorro, y su capacidad de financiación se redujo un 3,9%. La economÃa nacional también perdió capacidad frente al exterior, hasta el 3,1% del PIB, mientras las administraciones públicas elevaron su necesidad de financiación. El resultado es un cuadro de menor holgura financiera, aunque con unas cuentas que siguen creciendo en términos de renta.

