Uno de las principales quejas de los clientes ante sus relaciones con las entidades bancarias se deriva de los muchos gastos que conllevan los productos contratados, cualquiera que fuesen (cuentas para ahorrar, créditos hipotecarios o personales, tarjetas de crédito o débito, depósitos, compra y venta de acciones, etc.). En muchas de las ocasiones tendrÔs que asumir mÔs costes de los inicialmente planteados, incluso en los diseños para ahorrar. Y que seguramente hayas vivido en primera persona en mÔs de una ocasión. Incluso pueden desajustar tu presupuesto doméstico en algún momento muy puntual.
Son situaciones para nada agradables, y de las que debes huir para fomentar el ahorro con los productos bancarios que hayas formalizado, o estés en condiciones de firmar en los próximos meses. No serÔ una tarea sencilla, por supuesto que no. Pero sà sabes defender tus intereses como cliente que eres, conseguirÔs muy pronto el éxito tan deseado. Hasta el punto que puedas darte mÔs de un capricho a partir de estos instantes. ¿Quieres saber cómo? Ahora te lo explicamos, para que lo puedas aplicar sin mayores dilaciones.
Un oportuno conocimiento de los derechos que tienes como usuario bancario puede ayudarte a planificar y ahorrar en tu economĆa domĆ©stica, asĆ como a no afrontar desembolsos no esperados por cualquier operación bancaria que realices. Y por supuesto que a travĆ©s de un conocimiento muy profundo sobre los productos bancarios que vayas a suscribir. Y que en función de cada uno de ellos, requerirĆ” de un tratamiento diferente para comprender sus intereses, comisiones, penalizaciones, y hasta si los puedes cancelar en cualquier momento.
Información sobre las fuentes de financiación
Sin lugar a dudas la mayor relevancia afectarÔn los que créditos que contrates, cualquiera que fuese su naturaleza. No en vano, serÔn muchos los euros que estén en juego, cuando la demanda de estos productos bancarios puede alcanzar hasta los 100.000 euros, incluso mÔs en determinadas ocasiones. No deberÔs dejar nada en manos de la improvisación, sino deseas tener mÔs de una sorpresa negativa a partir de ahora.
Los tipos de interĆ©s serĆ” el factor mĆ”s importante para controlar los gastos. DeberĆ”s conocer el tipo real que te aplicarĆ”n en tus operaciones bancarias, y que en una buena parte de las ocasiones no tendrĆ” nada que ver con los que marque la publicidad. AdemĆ”s, incluirĆ”s entre los gastos, las posibles comisiones y gastos que sean aplicados, y por supuesto su exacto porcentaje. Pueden derivarse por su estudio, apertura y cancelación anticipada, entre otros variables. Incluso la penalización que tendrĆas que afrontar si no cumples en los pagos acordados, y tambiĆ©n en los plazos de los abonos.
Cualquier aparición de estos pagos podrÔ elevarte sensiblemente al gasto que se generarÔ por la demanda de los créditos, hasta rebasar ampliamente el importe presupuestado. Antes de firmar el contrato, no te quedarÔ mÔs remedio que te expliquen lo que realmente vas a pagar, siendo también necesario que leas detenidamente la letra pequeña del contrato, y evitar futuros problemas con la entidad bancaria o intermediario financiero.
Precaución con los productos para ahorrar
Aunque no sean tan relevantes, tambiĆ©n requiere de una atención por tu parte. ĀæCuĆ”ntas veces te has extraƱado que no te hayan abonado el dinero que considerabas que tenĆa que ser? Para que esta situación no te pase a partir de ahora, estarĆ”s en la obligación de analizar las caracterĆsticas de estos productos bancarios. Y en donde no puede faltar el tipo de interĆ©s nominal que se utilizarĆ”n para la liquidación de intereses, la periodicidad con las que se producirĆ” su devengo y la fórmula o mĆ©todos utilizados para su cĆ”lculo. Su conocimiento, por tanto, serĆ” el mejor antĆdoto para no se produzcan sorpresas de Ćŗltima hora.
También serÔ necesario que recabes la correcta información sobre los tipos de cambio (para aquellas operaciones de compraventa de divisas o de billetes extranjeros cuyo importe no supere cierta cantidad en los importes devengados), especialmente útil para cuando tengas que desplazarse al extranjero, por cualquier motivo. PodrÔs ahorrar mÔs de lo que piensas.
En cualquier caso, serĆ” aconsejable que conozcas, que los bancos pueden establecer libremente las comisiones que cobran por operaciones y servicios, pero en cualquier caso tienen la obligación de informarte. Cualquier variación que se produzca deberĆ” ser notificada a cada cliente, generalmente a travĆ©s de una carta. Y si ocurriese alguna incidencia, siempre tendrĆas la posibilidad de recurrir la decisión a travĆ©s de una reclamación.
Otro aspecto de gran para tu información es que la entidad de crédito estarÔ obligada a facilitar un documento acreditativo por cada liquidación que se produzca (bien sea de activo, de pasivo o de otro servicio). En este documento se consignarÔn los datos necesarios para que el cliente pueda comprobar la liquidación efectuada y calcular el costo o producto neto efectivo de la operación. SerÔ el extracto en donde quedarÔ reflejado el desembolso económico que haga, intereses, comisiones, tasas para ahorrar, etc.
Mayor vigilancia con los productos para la inversión

Si hay un apartado en donde las quejas de los clientes se manifiestan ese no es otro que en la inversión. O para ser mÔs precisos, en los canales que utilizan para rentabilizar sus ahorros, bien en la renta variable, o en la fija. No en vano, es mucho lo que se juegan los usuarios. AdemÔs, conllevan una serie de gastos fijos que serÔn diferentes en cada producto contratado. Y que con cierta frecuencia desconocen cada vez que toman posiciones en los mercados financieros.
De entre ellos los mÔs importantes son los que se derivan de operaciones como la compra de activos financieros o contratación de productos para la inversión. Para evitar cualquier problema con los pagos de las operaciones realizadas, deberÔn recibir información sobre las tarifas de comisiones bancarias, los gastos que le pueden cobrar y las normas de valoración de la entidad de crédito. Esos datos deben estar registrados en el Banco de España y, por tanto con acceso a todos los usuarios. Y en cualquier caso, no podrÔn cobrarte mÔs dinero del legislado.
Eso no quita, que dentro de los mÔrgenes comerciales de los propios bancos, tengan una liberalización de sus tarifas, con presencia para ahorrar . Con este escenario, no puede extrañarte que unas entidades cobren unas comisiones mÔs altas que otras. En este sentido, tu actuación deberÔ incidir en buscar las tarifas mÔs ajustadas, y de las que puedas obtener un mayor ahorro todos los años. Incluso aprovecharte de las muchas ofertas y promociones que viene realizando los bancos para promocionar sus productos para la inversión.
Sin olvidarte en ningún momento que cuando suscribas cualquier modelo para rentabilizar tus ahorros, sea el que fuese, tendrÔs una serie de derechos, y que cada que se vulneren podrÔs reclamarlos utilizando los cauces habilitados para estas ocasiones. Y en donde no debe faltar que los derechos que asisten a ambas partes (entidad y usuario) en lo relativo a la modificación del interés pactado o las comisiones que lleven incorporadas han de ser comunicadas a los usuarios con la suficiente antelación.
A través del Informe Semestral del Servicio de Reclamaciones que pública regularmente el Banco de España puedes comprobar el número de reclamaciones por parte de los usuarios bancarios, y darte cuenta que hay otras personas en la misma situación que tú. Si se repasa detenidamente este informe oficial llegarÔs a la conclusión que las materias mÔs reclamadas son las que estÔn ligadas con la concesión de alguna clase de financiación.
Algunos consejos para defender tus derechos
No hay mejor forma para proteger tus derechos como usuario bancario que dotar a todas tus actuaciones de un alto grado de transparencia en las operaciones. DeberÔs exigir que te proporcionen los documentos informativos de los productos que has contratado. Y en donde deberÔs leer hasta la letra pequeña para que ninguna condición en la contratación quede en la improvisación. Ya que serÔs tú probablemente quienes tengas mÔs que perder en este proceso que se puede abrir entre ambas partes.
Con la finalidad que estĆ©s mĆ”s tranquilo en tu relación con el banco, y lo que es mĆ”s importante, que sepas que te van a cobrar las cantidades ajustadas a la actual normativa bancaria, no te quedarĆ” mĆ”s remedio que hacer caso a algunos de los principales consejos que te exponemos desde este artĆculo.
- Antes de firmar cualquier producto con el banco, serÔ necesario que leas todas sus condiciones de suscripción, y deberÔs exigirlo que te lo den para que compruebes cual es el producto que vas a contratar en las próximas horas.
- Si te cambian alguna de las condiciones, en los tipos de interés, comisiones, penalizaciones, plazos de permanencia, etc., te lo tendrÔn que notificar con cierta anticipación a través de una carta. En la que expondrÔs las nuevas condiciones del producto bancario.
- Repasa todos los extractos bancarios que te manden, para comprobar si hay un error, o en su defecto se ha producido un cambio en las condiciones que has firmado previamente.
- Para ahorrar gastos los bancos puede que ya no te manden la información de tus principales movimientos. Si es asĆ, deberĆ”s comprobarlo desde el ordenador a travĆ©s de una clave de acceso que te proporcionarĆ”n desde la entidad.
- En caso de que estés disconforme con alguno de los movimientos en tus cuentas corrientes, no tendrÔs mÔs solución que plantear una reclamación al banco, pero a la mayor brevedad, ya que no es aconsejable que pase mucho tiempo sin comunicar la incidencia.
- No contrates un producto del que desconozcas su mecanismo o funcionamiento, ya que puede crearte mÔs de un problema, e incluso en el caso de la inversión, hasta llevarte a perder buena parte del importe de tu patrimonio.
- Y finalmente, trata de exponer a tu banco que sean lo mĆ”s transparente posibles, y si no es asĆ, siempre estarĆ”s a tiempo de cambiar de entidad.
