La Iglesia católica ha logrado un nuevo máximo de recaudación a través de la casilla del IRPF en la campaña de la renta correspondiente al ejercicio 2024, presentada en la primavera de 2025. Según los datos provisionales difundidos por la Conferencia Episcopal Española (CEE), la institución supera con holgura la barrera de los 400 millones de euros y consolida la tendencia al alza de los últimos años.
En total, la cantidad asignada se sitúa en 429.335.080 euros, lo que supone casi 47 millones más que en la campaña anterior y un aumento relativo del 12 %. Este avance llega en un contexto en el que, paradójicamente, el porcentaje de declarantes que marca la X a la Iglesia se reduce ligeramente, al tiempo que crece el grupo de contribuyentes que no señala ninguna de las casillas de asignación.
Una recaudación récord y más declaraciones a favor

La CEE subraya que el resultado de esta campaña supone la cifra de recaudación más alta desde la implantación del actual modelo de asignación tributaria en 2007, basado en el 0,7 % del IRPF que el contribuyente puede destinar opcionalmente a la Iglesia católica. Por primera vez, la cantidad asignada no solo rebasa los 400 millones de euros, sino que se acerca a los 430 millones.
En términos de participación, el número total de declaraciones que marcan la casilla de la Iglesia alcanza las 7.946.347, lo que implica 106.363 declaraciones más que el año anterior. La Conferencia Episcopal destaca que, además de este aumento, se mantienen las 208.841 nuevas declaraciones incorporadas en la campaña previa, lo que permite seguir sumando nuevos contribuyentes que optan por esta asignación.
Si se tiene en cuenta el impacto de las declaraciones conjuntas, la CEE calcula que más de 9 millones de personas en España participan en la asignación a favor de la Iglesia. Desde la institución se insiste en que marcar la X no implica pagar más impuestos ni recibir una devolución menor, sino que se trata simplemente de decidir el destino de una parte de la recaudación que el Estado ya tiene previsto ingresar.
Detrás de este aumento de fondos, la Conferencia Episcopal interpreta que se mantiene un apoyo social significativo a la presencia y actividad de la Iglesia en España, tanto en el ámbito religioso como en el social. No obstante, advierte también de que el peso relativo de estas declaraciones sobre el total se está reduciendo de manera paulatina.
Más dinero, pero menos peso porcentual de la X

Pese a que la recaudación total marca un máximo, el porcentaje de declaraciones que señalan la casilla de la Iglesia baja ligeramente. Según los datos provisionales, la proporción se sitúa en torno al 30,08 % del total de declaraciones, por debajo del 30,43 % del ejercicio anterior y lejos del 34,8 % registrado en 2011. Es decir, hay más dinero y más declaraciones en términos absolutos, pero el peso relativo respecto al conjunto de contribuyentes desciende.
Este comportamiento se explica, en buena medida, porque el número de declaraciones en las que no se marca ninguna de las casillas de asignación (ni Iglesia ni fines sociales) sigue ganando terreno. La CEE detalla que las declaraciones sin X han aumentado un 1,09 % en la campaña correspondiente a la renta de 2024, hasta rozar el 40 % del total de contribuyentes.
Al mismo tiempo, también se resiente la casilla dedicada a otros fines de interés social. La asignación para fines sociales registra un descenso del 1,04 %, de modo que tanto la Iglesia como las entidades sociales ven cómo la competencia principal no es tanto entre una casilla y otra, sino con el creciente grupo de declarantes que decide no marcar ninguna opción.
En este escenario, la Conferencia Episcopal insiste en su mensaje habitual de campañas anteriores: dejar la casilla en blanco implica que sea el Estado quien decida el destino de esa parte concreta de la recaudación, mientras que marcar cualquiera de las dos opciones (o ambas) permite al contribuyente orientar esos recursos hacia la Iglesia, a entidades sociales o a las dos vías simultáneamente.
Distribución territorial: 16 comunidades al alza y Navarra a la baja
El análisis territorial de los datos de Hacienda muestra que el número de declaraciones a favor de la Iglesia crece en 16 de las 17 comunidades autónomas, además de en la mayoría de los territorios de régimen común. Los mayores incrementos se concentran, según la CEE, en Andalucía, la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha, que se confirman como algunos de los principales pilares de la recaudación vía IRPF.
La excepción vuelve a ser Navarra, donde las declaraciones a favor de la Iglesia registran un descenso. También se observan bajadas en el número de asignaciones en la Hacienda foral de Vizcaya y, en algunos datos desglosados, en Álava, mientras que en la Hacienda foral de Guipúzcoa se mantiene por segundo año consecutivo una evolución positiva, tanto en número de asignantes como en porcentaje sobre el total.
Si se atiende al porcentaje de declarantes que marcan la X a la Iglesia en cada territorio, la CEE señala que la asignación cae en términos relativos en casi todas las comunidades, con la salvedad de Guipúzcoa, donde el trabajo coordinado entre la diócesis y la diputación foral estaría detrás del repunte de la casilla a favor de la Iglesia.
En la parte alta de la tabla se sitúan Castilla-La Mancha (42,6 %), Extremadura (42,1 %), La Rioja (en torno al 41,9 %), Murcia (41,3 %) y Castilla y León (40,3 %), todas ellas por encima de la media nacional, que ronda el 30 %. En el lado contrario aparecen Canarias (24 %), Galicia (23,5 %) y Cataluña (15 %), con tasas de asignación claramente inferiores.
Islas Baleares y otras regiones: incrementos y descensos
Dentro de este mapa autonómico, las Islas Baleares presentan también un aumento de la recaudación a favor de la Iglesia, aunque con un porcentaje de asignantes por debajo de la media nacional. En el archipiélago, el importe asignado alcanza los 9.746.129 euros, frente a los 8.761.953 euros del año anterior, lo que supone un crecimiento del 11,2 %, equivalente a casi un millón de euros adicionales.
El número de declaraciones en Baleares sube hasta las 162.940, con 3.362 nuevos declarantes que marcan la casilla de la Iglesia. Pese a ese incremento en cifras absolutas, la proporción de asignantes desciende un 0,47 %, en línea con lo que ocurre en el conjunto de España, debido al aumento de las declaraciones sin ninguna X.
En el conjunto del país, los descensos porcentuales más acusados en el número de asignantes se concentran en Navarra (-0,84 %), Cantabria (-0,65 %) y Castilla-La Mancha (-0,61 %), aunque la CEE matiza que estos retrocesos son algo más suaves que los registrados el año anterior. En el extremo contrario, las caídas más ligeras se dan en Galicia (-0,09 %), Extremadura (-0,15 %) y Canarias (-0,22 %).
Por volumen de recaudación, Madrid, Andalucía y Cataluña concentran más de la mitad del incremento total. Solo estas tres comunidades aportan aproximadamente el 55 % del aumento de 46,9 millones de euros: la Comunidad de Madrid suma 14 millones de euros adicionales, Andalucía aporta alrededor de 7,5 millones más y Cataluña incorpora en torno a 4,7 millones de incremento, según los datos detallados por la Conferencia Episcopal.
La campaña “Más de 9 millones de gracias” y el papel de la familia Xtantos
Con motivo de estos resultados, el Secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia ha lanzado una nueva campaña de agradecimiento dirigida a quienes marcan la casilla a favor de la institución en su declaración de la renta. Bajo el lema “Más de 9 millones de gracias”, la Iglesia quiere poner el foco en las personas que, año tras año, respaldan su labor a través del sistema de asignación tributaria.
La CEE explica que los protagonistas de la campaña son precisamente esos más de 9 millones de contribuyentes que han decidido señalar la casilla de la Iglesia, muchos de ellos integrados en lo que denominan la “familia Xtantos”. Con esta expresión se refieren al conjunto de fieles, colaboradores y beneficiarios que participan en la vida de la Iglesia, ya sea aportando recursos económicos, tiempo, voluntariado u oración, o recibiendo apoyo espiritual y ayuda social.
La campaña se apoya en una web específica dedicada a la asignación tributaria, donde se incluye un vídeo central con testimonios vinculados a la línea telefónica “105 Xtantos”, hilo conductor de la campaña de la renta de este año. A través de estas historias personales se busca mostrar el recorrido real del dinero que llega por la casilla de la Iglesia y cómo se concreta en proyectos pastorales, sociales y asistenciales.
Además, en esa misma página se ofrece un mapa interactivo de España que permite consultar los datos de asignación desglosados por comunidades autónomas. La herramienta muestra diferentes rankings de delegaciones de Hacienda y comunidades que lideran la clasificación por porcentaje de asignantes, número absoluto de X o volumen de recaudación, con el objetivo de visualizar de manera sencilla el impacto de la decisión de marcar la casilla en cada territorio.
Una fotografía compleja de la relación entre contribuyentes e Iglesia
A la vista de los datos provisionales de la renta de 2024, la fotografía que se dibuja es matizada: por un lado, la Iglesia incrementa con claridad los fondos que recibe a través del IRPF, batiendo su récord histórico y superando por primera vez el listón de los 400 millones de euros asignados. Por otro, el peso relativo de los contribuyentes que marcan la casilla continúa reduciéndose, al tiempo que crece un bloque significativo de declaraciones sin ninguna opción elegida.
La combinación de mayor recaudación y menor porcentaje de asignantes responde al aumento general de la base de declarantes, a la evolución de las rentas y a los cambios en el comportamiento fiscal de los ciudadanos. En este contexto, la Iglesia interpreta que todavía existe un respaldo social amplio a su labor, mientras que las cifras dejan claro que la competencia por esa parte del IRPF es cada vez más intensa, no tanto entre Iglesia y fines sociales, sino frente a la opción de dejar la casilla en blanco.
De cara a próximas campañas, todo apunta a que la batalla de la X seguirá librándose en el terreno de la información y la transparencia: explicar qué supone marcar o no una casilla, detallar con claridad el destino de los fondos recaudados y mostrar de forma tangible los proyectos que se sostienen con ese 0,7 % del impuesto. En un escenario en el que los importes continúan creciendo pero el porcentaje de apoyo retrocede, el reto para la Iglesia pasa por mantener la confianza de los contribuyentes actuales y, al mismo tiempo, tratar de convencer a quienes aún no se decantan por ninguna opción en su declaración.
