La ciberdelincuencia no descansa y las aplicaciones de pago móvil se han convertido en uno de sus blancos favoritos. En las últimas semanas, la Guardia Civil ha puesto el foco en una modalidad conocida como la estafa del ‘falso amigo’, que ha dejado a varias personas sin su dinero en cuestión de minutos. La investigación ha culminado con la identificación de una mujer de 25 años como presunta responsable de cuatro delitos de estafa y uno de usurpación de estado civil.
Los hechos salieron a la luz después de que varias vÃctimas denunciaran haber recibido mensajes de supuestos contactos de confianza pidiendo dinero urgente a través de Bizum. El fraude asciende a 1.070 euros y afecta a tres personas en Granada y una en Huelva, aunque las pesquisas siguen abiertas y no se descartan más afectados.
Asà actuaba la red del ‘falso amigo’
El mecanismo del engaño es tan sencillo como efectivo. Todo comienza con un SMS que la vÃctima recibe en su teléfono, aparentemente inofensivo, pero que contiene un enlace y un código de verificación. Si la persona introduce ese código, el ciberdelincuente consigue el control de su cuenta de WhatsApp y, a partir de ahÃ, se hace pasar por el titular para escribir a sus contactos.

La petición de dinero suele ir acompañada de una excusa de emergencia: un problema de salud, una factura impagada o cualquier situación que justifique una transferencia inmediata. La urgencia y la confianza son las armas perfectas para que la vÃctima no se detenga a pensar y acabe pulsando el botón de enviar sin comprobar nada.
En este caso, los agentes de la Guardia Civil de Lanjarón, en Granada, analizaron las conversaciones y siguieron la trazabilidad de las operaciones bancarias. Gracias a ese rastreo, lograron vincular a la sospechosa con las cuentas receptoras del dinero. La mujer fue localizada en la provincia de Castellón y, con la colaboración de la Guardia Civil de Onda, fue puesta a disposición judicial.
Recomendaciones para no caer en la trampa
La Guardia Civil insiste en una recomendación clave: desconfiar de cualquier mensaje que pida dinero urgente, incluso si procede de un número conocido. Lo más seguro es llamar directamente al contacto utilizando el número que ya se tiene guardado y verificar que realmente es quien dice ser. Nunca se deben introducir códigos de verificación ni acceder a enlaces recibidos por SMS o WhatsApp sin confirmar su origen.
Si se ha caÃdo en el engaño, es fundamental actuar rápido: contactar con el banco para intentar bloquear la transferencia, conservar todas las pruebas (mensajes, capturas, justificantes) y presentar una denuncia. Cada minuto cuenta para intentar recuperar el dinero o evitar que el fraude se extienda a más vÃctimas.
Este caso demuestra que la ingenierÃa social sigue siendo una de las vÃas más utilizadas por los ciberdelincuentes. La confianza y la urgencia son sus mejores aliados, y la prevención sigue siendo la mejor barrera. La investigación continúa abierta, y las autoridades no descartan que el número de afectados pueda aumentar en los próximos dÃas.