La firma de hipotecas se dispara y vuelve a niveles de hace 15 aƱos

  • EspaƱa encadena en 2025 el mayor nĆŗmero de hipotecas sobre vivienda desde 2010, con mĆ”s de 500.000 operaciones.
  • El importe medio de los prĆ©stamos alcanza mĆ”ximos históricos y convive con un fuerte encarecimiento del precio de la vivienda.
  • Castilla-La Mancha, Canarias y la llamada ā€˜EspaƱa vaciada’ destacan por su intenso crecimiento en hipotecas y compraventas.
  • Comprar resulta, de media, mĆ”s barato que alquilar, pero el ahorro para la entrada sigue siendo la gran barrera, sobre todo para los jóvenes.

Evolución de la firma de hipotecas

El mercado hipotecario español ha cerrado 2025 con un auténtico punto de inflexión: la firma de hipotecas sobre vivienda ha alcanzado su nivel mÔs alto en los últimos 15-16 años, algo que no se veía desde los tiempos previos a la crisis inmobiliaria. El repunte se produce en un contexto en el que los precios de la vivienda siguen marcando mÔximos, pero la demanda de compra continúa muy viva.

Este nuevo ciclo se deja notar tanto en el conjunto del paĆ­s como en varias comunidades y provincias. Castilla-La Mancha, Canarias o la provincia de Ciudad Real han registrado avances especialmente intensos, mientras que regiones tradicionalmente dinĆ”micas, como Madrid o los principales destinos turĆ­sticos, muestran crecimientos mĆ”s moderados pero aĆŗn en positivo. Aun asĆ­, la situación dista de la ā€œlocuraā€ hipotecaria de los aƱos de la burbuja.

RƩcord nacional de hipotecas: el mejor registro desde 2010

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 se formalizaron en España 501.073 hipotecas sobre viviendas, lo que supone un incremento del 17,8% respecto a 2024. Es el segundo año consecutivo de fuertes subidas tras el avance del 11,7% del ejercicio anterior y la primera vez que se supera la barrera del medio millón de préstamos desde 2010.

La evolución mensual confirma ese cambio de ritmo. De media, durante 2025 se firmaron 41.756 hipotecas al mes, frente a las 35.460 de 2024. Destaca especialmente octubre, con 52.198 operaciones, el dato mÔs abultado desde septiembre de 2010. Incluso en diciembre, un mes normalmente mÔs flojo, se cerraron 37.841 préstamos, un 17,4% mÔs que un año antes, lo que terminó de apuntalar el mÔximo anual.

Este fuerte tirón coloca a 2025 como el ejercicio con mÔs hipotecas de los últimos 15 años, aunque todavía lejos de los picos registrados durante la burbuja inmobiliaria, cuando entre 2004 y 2007 se llegaron a firmar mÔs de un millón de préstamos anuales. El mercado, por tanto, muestra vigor, pero en unos rangos considerablemente mÔs prudentes que en aquella etapa.

En paralelo, el mercado de compraventas acompaña este dinamismo. El INE cifra en 714.237 las operaciones de compraventa de viviendas en 2025, un 11,2% mÔs que en 2024 y el segundo mayor registro de la serie histórica, solo superado por 2007. El grueso de estas operaciones, mÔs del 93%, corresponde a vivienda libre, mientras que la protegida apenas avanza un 1,8%.

Importes en mƔximos y vivienda cada vez mƔs cara

Al incremento del número de préstamos se suma un aumento notable de la cuantía media de las hipotecas. En el conjunto de España, el importe medio para vivienda se sitúa en torno a los 163.000-163.700 euros, un nivel que marca el mÔximo de toda la serie estadística y que se ha traducido en un salto del 32%-33% en el capital prestado, hasta superar los 82.000 millones de euros en 2025.

Este avance no es casual. EstÔ estrechamente vinculado al comportamiento de los precios: el valor tasado del metro cuadrado de vivienda alcanzó los 2.230 euros en el cuarto trimestre de 2025, según el Ministerio de Vivienda. Es el registro mÔs elevado desde que hay datos (la serie arranca en 1995) y supone un incremento de casi el 50% en la última década, con una subida de unos 740 euros por metro cuadrado entre 2015 y 2025.

Tomando solo el último año, la vivienda se encareció alrededor de un 13%. La tensión entre una oferta escasa y una demanda fuerte continúa empujando al alza los precios, lo que, a su vez, obliga a solicitar hipotecas de mayor importe. El resultado es un mercado en el que los hogares afrontan cuotas mÔs elevadas, a pesar de un entorno de tipos de interés relativamente contenidos en comparación con otros momentos recientes.

La estadística de compraventas también refleja una realidad dual: mientras la vivienda nueva creció un 16,1% y ya supone una de cada cinco operaciones, el grueso del mercado sigue concentrado en la vivienda de segunda mano, que avanza un 10,3%. La falta de parque nuevo a precios asumibles continúa siendo uno de los cuellos de botella del sector.

Efecto tipos de interƩs: mƔs crƩdito y prƩstamos mƔs grandes

El comportamiento de los tipos de interés ha sido un factor clave en este repunte. A lo largo de 2025, el Banco Central Europeo optó por una política de tipos relativamente estable, combinando varias bajadas y periodos de mantenimiento, lo que se ha reflejado en un coste medio del crédito hipotecario mÔs moderado que en años anteriores.

De hecho, el tipo medio de las hipotecas en España terminó 2025 en torno al 2,9%, por debajo del 3,3% registrado en 2024 y entre los niveles mÔs bajos desde 2015. Esta ligera relajación, junto con la expectativa de estabilidad monetaria, ha animado a muchos hogares a dar el paso de comprar vivienda, especialmente en un contexto de alquiler muy tensionado.

Analistas del sector apuntan a que el verdadero salto no estÔ solo en el número de hipotecas, sino en el volumen total financiado. Mientras en 2024 se prestaron en torno a 61.000 millones de euros, en 2025 la cifra ha superado los 82.000 millones, lo que implica que los préstamos no solo son mÔs numerosos, sino también de mayor tamaño. El volumen total financiado, por tanto, no solo se mantiene activo, sino que se consolida como pilar de acceso a la vivienda.

De cara al nuevo ciclo, los expertos advierten de un posible cambio de tono por parte de la banca. Aunque la financiación se prevé accesible, las entidades empiezan a abandonar la intensa guerra comercial de los últimos años y se orientan a productos mÔs prudentes, lo que podría moderar ligeramente el ritmo de concesión si los mÔrgenes se estrechan y los criterios se endurecen.

Castilla-La Mancha y Ciudad Real: fuerte tirón en la España de interior

El auge hipotecario no se reparte por igual en todo el territorio. En el interior peninsular, Castilla-La Mancha sobresale con 21.476 hipotecas sobre viviendas en 2025, encadenando diez meses consecutivos de subidas interanuales. La región se sitúa entre las que mÔs crecen en todo el país en número de préstamos constituidos.

En el conjunto de la comunidad, se firmaron 28.261 hipotecas sobre fincas, de las cuales 861 correspondieron a fincas rústicas y 27.400 a fincas urbanas. Dentro de estas últimas, ademÔs de las viviendas, se constituyeron 434 hipotecas sobre solares y 5.490 sobre otros inmuebles urbanos, como locales o garajes. El capital total asociado a estas operaciones superó ampliamente los 3.400 millones de euros.

Un caso ilustrativo de este empuje es la provincia de Ciudad Real. En 2025 se formalizaron 4.109 hipotecas de vivienda, la cifra mÔs alta de los últimos 15 años y un incremento del 40% respecto a las 2.934 operaciones de 2024. Para encontrar un registro superior hay que remontarse a 2010, cuando se firmaron 4.561 préstamos, en plena fase final de la expansión inmobiliaria.

Pese a la mejora, los niveles actuales aún quedan por debajo de los años de la burbuja. En 2010, el capital suscrito en Ciudad Real alcanzó los 430 millones de euros, frente a los 357 millones de 2025. Y si se retrocede a 2006 y 2007, la distancia es aún mayor: en aquellos ejercicios llegó a haber mÔs de 11.000 hipotecas anuales en la provincia, con un capital que en 2006 superó los 1.200 millones de euros. El contraste muestra que el mercado actual, aunque dinÔmico, opera en un entorno mucho mÔs contenido.

Canarias: hipoteca media histórica y fuerte presión de precios

Otro de los focos donde se aprecia con claridad este nuevo ciclo es Canarias. En el Archipiélago, la cuantía media de las hipotecas para vivienda alcanzó los 184.413 euros en 2025, el registro mÔs alto desde, al menos, 2003. Solo un año antes, la media se situaba en 142.508 euros, lo que da idea del salto experimentado en un periodo muy corto de tiempo.

El incremento del importe ha ido de la mano de un aumento notable del número de operaciones. En diciembre de 2025, el Archipiélago registró una subida del 29,1% en hipotecas sobre vivienda frente al mismo mes de 2024, hasta las 1.239 firmas, frente a las 960 del año anterior. Con estos datos, Canarias ha encadenado varios meses de crecimiento y ha cerrado el ejercicio con unos 22.700 préstamos sobre vivienda.

El capital prestado también refleja este empuje. En diciembre se concedieron 184,82 millones de euros para hipotecas sobre viviendas en las islas, un 51,9% mÔs que un año antes. A lo largo de todo 2025, el importe total destinado a hipotecas sobre fincas en Canarias superó los 500 millones de euros, con casi 2.000 operaciones entre rústicas y urbanas, siendo la mayoría sobre vivienda y otros inmuebles urbanos.

Este panorama se produce en uno de los mercados con precios de vivienda mÔs elevados del país y una oferta muy ajustada, especialmente en zonas turísticas y Ôreas con alta presión residencial. La combinación de escasez de inmuebles y fuerte demanda ha empujado al alza tanto los precios como la financiación necesaria para acceder a la propiedad.

Comunidades lĆ­deres y el impulso de la ā€˜EspaƱa vaciada’

El tirón hipotecario estÔ muy concentrado en algunas autonomías. En términos absolutos, Andalucía, Cataluña y la Comunidad de Madrid lideran el ranking de hipotecas constituidas en 2025. Andalucía roza las 98.000 operaciones, Cataluña supera las 87.000 y Madrid se aproxima a las 74.000, de modo que, juntas, suman mÔs de la mitad de todas las hipotecas de vivienda firmadas en el país.

Sin embargo, si se mira el crecimiento relativo, el protagonismo se desplaza hacia regiones mÔs pequeñas o de interior. Cantabria, La Rioja, Murcia y Extremadura encabezan las subidas porcentuales de hipotecas sobre vivienda, reflejando cómo la presión que antes se concentraba en los grandes núcleos urbanos empieza a extenderse a otros territorios.

Algo parecido ocurre con las compraventas. La llamada ā€˜EspaƱa vaciada’, representada por comunidades como Castilla y León, Castilla-La Mancha, La Rioja o Extremadura, registra algunos de los mayores incrementos en transacciones de vivienda, con avances que rondan o superan el 16%-18%. En el lado contrario, los menores crecimientos se dan en mercados ya muy tensionados como Madrid, Canarias, Baleares o la Comunidad Valenciana.

Por comunidades autónomas, la firma de hipotecas creció prÔcticamente en todas. La Rioja, Castilla-La Mancha y Canarias destacan en la parte alta de la tabla, mientras que Asturias figura como una de las pocas excepciones con retrocesos en el número de préstamos. En cuanto al capital prestado, los mayores aumentos se localizan en Cantabria, Canarias y Navarra, frente a regiones como Murcia o Madrid, donde el avance es mÔs moderado.

Comprar sale mƔs barato que alquilar, pero falta ahorro

En paralelo a este boom hipotecario, el alquiler se ha encarecido con fuerza, hasta el punto de que la cuota media de una hipoteca es ya sustancialmente inferior al precio del arrendamiento. Según cÔlculos de portales especializados y del Colegio de Registradores, el pago mensual de una hipoteca tipo ronda los 796 euros, mientras que el alquiler medio se sitúa cerca de los 1.184 euros. Esta brecha hace que, sobre el papel, comprar vivienda resulte mÔs económico.

La brecha, de casi 400 euros al mes, hace que sobre el papel comprar vivienda resulte mÔs económico que seguir de alquiler. Sin embargo, para una parte significativa de la población, en especial los jóvenes, la compra sigue siendo prÔcticamente inalcanzable. El principal obstÔculo no es tanto la cuota mensual, sino la capacidad de ahorrar la entrada y los gastos asociados a la operación.

En ciudades como Sevilla, los profesionales del sector calculan que para una vivienda media se necesitan entre 50.000 y 60.000 euros ahorrados antes de acudir al banco. Cantidades de este calibre estÔn fuera del alcance de muchos hogares sin apoyo familiar, lo que termina empujando a un amplio segmento de la población a permanecer en el mercado de alquiler, pese a su mayor coste recurrente. AdemÔs, existen alternativas como hipotecas al 100% que plantean sus propios requisitos y riesgos.

El problema se agrava en las grandes urbes mÔs tensionadas. Estudios recientes apuntan que en Madrid, Barcelona, San SebastiÔn, MÔlaga y Palma de Mallorca las familias con rentas medias no pueden asumir cómodamente los precios actuales de la vivienda, ni siquiera recurriendo a financiación. El aumento del precio del metro cuadrado, unido a salarios que crecen mucho mÔs despacio, estrecha aún mÔs ese margen; en especial para los jóvenes, que ven mÔs difícil el acceso.

Un mercado en mÔximos, pero aún lejos de la burbuja

Las cifras de 2025 dibujan un mercado hipotecario que vive su momento mÔs intenso en década y media, pero la comparación histórica ayuda a matizar el diagnóstico. Aunque se han superado las 500.000 hipotecas anuales y las mÔs de 700.000 compraventas, las magnitudes actuales todavía quedan claramente por debajo de los niveles de la burbuja de mediados de los 2000, cuando se rebasaba el millón de operaciones cada año.

Expertos del sector coinciden en que el impulso de 2025 marca un punto de inflexión tras varios años de actividad contenida, lastrada por los tipos altos y la incertidumbre económica. El repunte del crédito, sumado a una demanda embalsada y a la búsqueda de vivienda como refugio frente a la inflación, ha coincidido en el tiempo, dando lugar a este fuerte tirón de las hipotecas.

De cara a 2026, las previsiones apuntan a que el mercado seguirĆ” siendo dinĆ”mico, aunque con ritmos de crecimiento mĆ”s moderados. Voces del sector inmobiliario anticipan que los incrementos de compraventas y precios serĆ”n ā€œcada vez mĆ”s tenuesā€, en parte por la falta de suficiente oferta de vivienda a precios asumibles y en parte por el repliegue de la competencia bancaria en hipotecas.

La clave estarÔ en cómo evolucione la combinación de tipos de interés, ingresos de los hogares y oferta disponible. Si los tipos se mantienen relativamente bajos y la economía aguanta, el crédito seguirÔ fluyendo, pero la escasez de vivienda asequible y la dificultad para ahorrar la entrada seguirÔn marcando el acceso a la propiedad. En este contexto, 2025 queda como un año de mÔximos hipotecarios, con un mercado muy activo pero todavía lejos de los excesos que caracterizaron la etapa previa al estallido de la burbuja.

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