Las comunidades autĂ³nomas españolas se enfrentan a un futuro complicado en lo que a sus finanzas se refiere. El centro de estudios Fedea ha publicado un informe que pone negro sobre blanco una realidad que muchos temĂan: el gasto en intereses de la deuda autonĂ³mica se va a disparar en los prĂ³ximos años, hasta el punto de triplicarse en menos de una dĂ©cada. SegĂºn las proyecciones, la factura pasarĂ¡ de los 3.608 millones de euros que se pagaron en 2022 a los 11.528 millones en 2029, un incremento del 220% que harĂ¡ que una parte cada vez mayor de los presupuestos regionales se destine a pagar deudas.
El informe, elaborado por los investigadores Manuel DĂaz y Carmen MarĂn, señala que detrĂ¡s de este aumento hay dos factores principales: la subida de los tipos de interĂ©s y el elevado volumen de deuda acumulado. Tras años de dinero barato, el Banco Central Europeo ha tenido que subir los tipos para combatir la inflaciĂ³n, y eso se nota en las arcas autonĂ³micas. AdemĂ¡s, el contexto internacional sigue siendo incierto, con tensiones geopolĂticas que mantienen la presiĂ³n sobre los precios y, por tanto, sobre el coste del dinero.
Un escenario que se complica año a año
Las cifras hablan por sĂ solas. En 2022, las comunidades destinaron 3.608 millones a pagar intereses. Al año siguiente, la cifra saltĂ³ a 6.468 millones, y en 2024 alcanzĂ³ los 7.452 millones. En 2025, el gasto se situĂ³ en 7.487 millones, y Fedea calcula que este año llegarĂ¡ a los 7.945 millones. A partir de ahĂ, la tendencia es imparable: 8.786 millones en 2027, 9.981 millones en 2028 y finalmente 11.528 millones en 2029. En solo siete años, el incremento serĂ¡ de 7.920 millones, una cantidad que podrĂa destinarse a sanidad, educaciĂ³n o servicios sociales.
Lo mĂ¡s llamativo es que este aumento se produce a pesar de que la deuda autonĂ³mica pierde peso en relaciĂ³n al PIB. SegĂºn las proyecciones, la ratio de deuda pasarĂ¡ del 23% en 2022 al 17,1% en 2029, gracias al crecimiento econĂ³mico. Pero esa mejora es engañosa, porque el volumen absoluto de deuda no deja de crecer: se pasarĂ¡ de 317.093 millones a 347.012 millones. El problema es que cada vencimiento que se refinancia se hace a tipos mĂ¡s altos, y eso encarece el servicio de la deuda.

Cataluña, la mĂ¡s golpeada
Por comunidades, Cataluña serĂ¡ la que mĂ¡s dinero tenga que destinar al pago de intereses. Fedea estima que la Generalitat pasarĂ¡ de pagar 1.029 millones en 2022 a 2.968 millones en 2029, un aumento del 188%. Le sigue la Comunidad Valenciana, con 2.080 millones (+476%), Madrid con 1.409 millones (+85%) y AndalucĂa con 1.356 millones (+257%). La Rioja serĂ¡ la que mĂ¡s crezca en tĂ©rminos relativos, pasando de 5 millones a 45 millones, un 804% mĂ¡s. En el lado opuesto, Navarra apenas subirĂ¡ un 39%, de 62 a 86 millones.
El caso de Cataluña es especialmente relevante porque es la comunidad con mayor volumen de deuda, unos 90.000 millones. AdemĂ¡s, una parte importante de su pasivo estĂ¡ en manos del Fondo de FinanciaciĂ³n AutonĂ³mica, con una vida media de 4,8 años, lo que implica que tiene que renovar su deuda con mĂ¡s frecuencia, y por tanto, estĂ¡ mĂ¡s expuesta a los tipos actuales. La condonaciĂ³n de deuda que plantea el Gobierno podrĂa aliviar esta situaciĂ³n, pero el informe de Fedea no la incluye en sus cĂ¡lculos, ya que asume que no se producirĂ¡.
El tipo medio se triplica
Otro dato destacado del informe es la evoluciĂ³n del tipo medio de la deuda autonĂ³mica, que pasarĂ¡ del 1,1% en 2022 al 3,3% en 2029. Este indicador, que se calcula dividiendo el pago anual de intereses entre el stock de deuda, refleja el encarecimiento progresivo de la financiaciĂ³n. Asturias serĂ¡ la comunidad con el tipo mĂ¡s alto, un 4,4%, debido a que se financia en gran medida con prĂ©stamos a tipo variable. Los autores del informe reconocen que esta estimaciĂ³n podrĂa estar sesgada al alza, porque el repunte de tipos en Asturias se habrĂa anticipado a cierre de 2025.
Por debajo de la media se situarĂ¡n comunidades como Cataluña (3,2%), la Comunidad Valenciana (3,1%) o Baleares (3,0%), mientras que Madrid (3,7%) y Canarias (3,7%) estarĂ¡n por encima. Ninguna regiĂ³n volverĂ¡ a financiarse a tipos tan bajos como antes de la crisis energĂ©tica, cuando el BCE mantenĂa los tipos cerca del 0%.

Un aviso para las polĂticas fiscales
El informe de Fedea no solo ofrece cifras, sino que lanza una advertencia clara a los gobiernos regionales. Las comunidades deben calibrar con prudencia las polĂticas fiscales expansivas, tanto a corto plazo como en los prĂ³ximos años. Los autores subrayan que aplicar reducciones significativas de impuestos o poner en marcha programas de gasto con baja rentabilidad social podrĂa comprometer la sostenibilidad de las finanzas pĂºblicas regionales.
AdemĂ¡s, el aumento de los intereses obligarĂ¡ a las autonomĂas a redirigir recursos desde otras polĂticas pĂºblicas hacia el servicio de la deuda. Cada euro adicional destinado a intereses reduce el margen presupuestario para financiar sanidad, educaciĂ³n o servicios sociales, salvo que aumenten los ingresos o se recorten otras partidas. En este contexto, los expertos recuerdan que el Estado se ha convertido en el principal acreedor de las comunidades, con cerca del 60% de la deuda, fruto de los mecanismos de apoyo puestos en marcha desde 2012.
El informe tambiĂ©n asume un escenario que los propios autores consideran «optimista», ya que parte de que las comunidades cumplirĂ¡n estrictamente los objetivos de dĂ©ficit y que el PIB crecerĂ¡ por encima del 4% durante todo el periodo. Si la realidad es peor, la factura de intereses podrĂa ser aĂºn mĂ¡s abultada. Por eso, los investigadores insisten en que las comunidades deben ser conscientes de que el margen para nuevas polĂticas expansivas es muy limitado.

En definitiva, el estudio de Fedea dibuja un panorama complicado para las arcas regionales. La deuda autonĂ³mica seguirĂ¡ creciendo en tĂ©rminos absolutos, y el encarecimiento de los tipos harĂ¡ que cada vez sea mĂ¡s caro mantenerla. Aunque la ratio sobre PIB mejore gracias al crecimiento econĂ³mico, el esfuerzo real que tendrĂ¡n que hacer las comunidades para pagar intereses serĂ¡ mucho mayor. Y eso, advierten los expertos, tendrĂ¡ consecuencias directas sobre la calidad de los servicios pĂºblicos que reciben los ciudadanos.
La Ăºnica nota positiva es que la economĂa española sigue creciendo con fuerza, lo que ayuda a aliviar la presiĂ³n. Pero los autores del informe dejan claro que no se puede bajar la guardia y que las comunidades deben extremar la prudencia en sus decisiones fiscales. El tiempo dirĂ¡ si estas advertencias se tienen en cuenta o si, por el contrario, la factura de los intereses acaba convirtiĂ©ndose en un problema estructural para las finanzas autonĂ³micas.

