
El producto interior bruto de la zona del euro aceleró una décima su ritmo y avanzó un 0,2% en el tercer trimestre, de acuerdo con los datos confirmados por Eurostat. La mejora llega tras un trimestre previo más tibio, aunque aún por debajo de los registros de comienzos de año.
En el conjunto de la UE, la economía creció un 0,3% trimestral, una marcha algo más firme que en el trimestre anterior. En comparación con el mismo periodo del año previo, la actividad repuntó un 1,4% en la eurozona y un 1,6% en los Veintisiete.
Lectura general de los datos
El avance del 0,2% en la eurozona supone una continuidad de la recuperación tras el bache reciente, si bien se mantiene lejos del 0,6% observado en el primer trimestre. En la UE a 27, la progresión del 0,3% también mejora sobre el trimestre previo (0,2%) y queda por debajo del 0,5% que se registró a inicios de año.
En términos interanuales, la fotografía es algo más sólida: 1,4% en la zona euro y 1,6% en la UE, lo que indica que la economía se ha fortalecido respecto al mismo tramo del año anterior, tras el estancamiento de la recta final del ejercicio previo.
Desglose por países
Entre las principales economías del bloque, España moderó su ritmo al 0,6% (desde el 0,8% del trimestre anterior). Alemania quedó sin crecimiento trimestral tras la contracción del 0,2% previa; Francia aceleró hasta el 0,5% (desde el 0,3%) e Italia se mantuvo en crecimiento nulo tras la caída del 0,1% en el trimestre precedente.
Entre los países con datos disponibles, Suecia lideró con un +1,1%; a continuación se situó Chipre (+0,8%), acompañada por Portugal, Eslovenia y Polonia (todos con +0,8%). En el lado negativo, se registraron descensos en Lituania y Rumanía (-0,2%), mientras que Irlanda y Finlandia cedieron un 0,1%.
La visión del BCE
Desde el Banco Central Europeo se trasladó un mensaje de prudencia con cierto tono constructivo. Su presidenta, Christine Lagarde, señaló que con un crecimiento del 0,2% trimestral no conviene dramatizar, aunque reconoció que hay margen para mejorar y que el avance podría ganar tracción si acompañan las condiciones.
En línea similar, el vicepresidente Luis de Guindos apuntó que el BCE está ligeramente más optimista sobre la actividad. A su juicio, ese 0,2% no deslumbra, pero tampoco describe un escenario recesivo y mantiene viva la expectativa de que el PIB del año cierre algo por encima del 1% en la zona euro.
Claves para España y Europa
Para España, el crecimiento del 0,6% trimestral confirma un desempeño por encima de la media del euro, aunque con cierta desaceleración respecto al trimestre anterior. En el resto del bloque, la divergencia entre países más dinámicos (como Suecia o Chipre) y aquellos que todavía ajustan (como Lituania o Rumanía) subraya una recuperación a distintas velocidades.
De cara a los próximos trimestres, el comportamiento del consumo, la inversión y el sector exterior serán decisivos para sostener el pulso de la actividad. Un entorno monetario estable y unas condiciones financieras menos tensas podrían apoyar un crecimiento más homogéneo en la región.
El tercer trimestre deja una imagen de mejoría gradual en la eurozona, con la UE acompasándose levemente por encima. España mantiene un ritmo notable dentro del bloque, Alemania sigue en transición, Francia acelera e Italia permanece estable, mientras el BCE, atento a los datos, confía en que el avance anual supere ligeramente el 1% si las tendencias actuales se consolidan.