El pulso de la minería está cambiando, y lo hace de la mano de emprendimientos que combinan ciencia, datos y sostenibilidad con una agilidad que pocas veces se había visto en esta industria. Las startups tecnológicas están abriendo camino con soluciones limpias, digitales y escalables que reescriben la manera de explorar, operar y mantener activos mineros, con impacto directo en costes, productividad y medioambiente.
En medios y foros especializados se viene destacando este viraje, con casos que pasan de la teoría al terreno. El foco está en descarbonizar, automatizar y tomar decisiones en tiempo real con IoT, inteligencia artificial y energías renovables. Desde Chile y Perú hasta México y Colombia, el ecosistema latinoamericano acelera gracias a aceleradoras, fondos de inversión y colaboración fluida entre empresas, academia y Estado.
Un sector que pisa el acelerador de la sostenibilidad
La conversación sobre minería responsable ha madurado y ya no va solo de cumplir, sino de ganar competitividad con tecnología. En junio de 2025 se puso el acento en que la oportunidad sostenible del sector se multiplica cuando las startups lideran la innovación, con ejemplos de empresas emergentes que integran fotovoltaica, monitoreo ambiental en tiempo real y modelos de negocio enfocados en eficiencia energética.
Un caso citado con frecuencia es el de Veleco Energy, que ilustra cómo una empresa joven puede ordenar el tablero si aporta soluciones limpias aplicables a faenas reales. El mensaje es claro: pensar global y actuar local, aprovechando la ventaja minera latinoamericana sin renunciar a la sostenibilidad, es una fórmula ganadora para fundadores, tecnólogos e inversores con visión a largo plazo.
Dónde están las oportunidades a lo largo del ciclo minero
La ventana de innovación cruza todo el ciclo, desde la exploración geológica hasta el procesamiento, la logística y el cierre de faenas. Aplicar IoT, analítica avanzada, sistemas autónomos y energías limpias en cada etapa reduce emisiones, fallos y tiempos muertos, mientras mejora la seguridad y la trazabilidad operativa.
Hay apetito inversor y corporativo por estas soluciones, y en la región ese interés se traduce en pilotos, compras tempranas y programas corporativos de capital riesgo. Para las startups, es el momento de diseñar con estándares industriales y pensar en escalabilidad desde el prototipo, acelerando el paso de laboratorio a faena con métricas duras de valor.
Tecnologías que ya están marcando diferencias
La hoja de ruta tecnológica recoge tendencias globales, pero aterrizadas a dolores muy concretos del sector. Big Data para orquestar información masiva, machine learning para anticipar eventos, IoT para sensorización continua y visión por computador en tareas críticas son hoy herramientas de cabecera en la minería que mira al futuro.
- Exploración asistida por IA: modelos que elevan la precisión en la identificación de zonas con potencial, ahorrando campañas y perforaciones con baja probabilidad.
- Operaciones conectadas: captura de datos de equipos para gestión en tiempo real, trazabilidad y control integrado de procesos clave.
- Mantenimiento predictivo: algoritmos que anticipan fallos en maquinaria rotativa y equipos críticos para evitar paradas no programadas.
- Eficiencia energética y renovables: integración de fuentes limpias y sistemas de gestión para recortar consumo y huella de carbono.
Chile: datos, competitividad y una agenda de innovación robusta
Chile es, por historia y músculo productivo, una referencia regional. La minería llegó a suponer en torno al 10 por ciento del PIB en 2018 y cerca del 27,9 por ciento de la producción mundial de cobre, con más de 5,5 millones de toneladas, aunque tras el recordado superciclo del cobre de 2004 a 2012 su peso relativo ha ido cediendo.
Desde instancias técnicas se advierte de una productividad estancada y pérdida de competitividad frente a otras faenas en el exterior, lo que obliga a repensar procesos con lentes de sostenibilidad. El país ha tejido un ecosistema que mezcla políticas públicas, academia, corporaciones y centros de pilotaje, con impulsos como Start-Up Chile y Corfo, y la participación de actores como 3IE, Innovo, Chrysalis, Antofagasta Minerals y Codelco Tech.
La consecuencia es tangible: las soluciones creadas por startups apuntan sin rodeos a las preocupaciones de las mineras, que son productividad y costes. Se habla de sistemas integrados de control, gestión, trazabilidad y monitoreo de faenas que unifican datos dispersos, abren puertas a la toma de decisiones basada en evidencia y elevan los estándares de seguridad.
También hay avances notables en la sensorización de tranques de relaves y en modelos predictivos para procesos como molienda, chancado y carguío. La meta es minimizar eventos críticos, reforzar la seguridad y acotar el impacto ambiental con información oportuna que permita actuar antes de que aparezca el problema.
Cuatro soluciones que están cambiando el día a día
INDIMIN propone una plataforma que cruza Big Data, IoT, analítica y visión artificial para detectar brechas operativas y proyectar rendimientos por elemento del proceso. En faenas se recoge una cantidad ingente de datos, del orden de decenas de gigabytes al año, pero se aprovecha una fracción mínima, de ahí el valor de extraer señales útiles para capacitación, estandarización de mejores prácticas y asignación de recursos.
En formación, YOY SIMULATORS despliega capacitación con realidad virtual que permite entrenar fuera de la línea de producción y sin detener equipos caros. Este enfoque persigue recortar el coste de aprendizaje con maquinaria real y elevar el rendimiento inicial al volver a la operación, algo crítico en transporte y en funciones donde la experiencia del operador se traduce en eficiencia y seguridad.
Para mantenimiento, Teicser desarrolló Mill Ray, que escanea en 3D el espesor efectivo de los molinos durante paradas programadas. Actualizar de forma sistemática el desgaste y reprogramar mantenciones reduce sustos, porque una parada imprevista puede costar entre cinco y ocho veces más que una programada, además de facilitar la visualización de resultados en aplicaciones móviles o visores 3D.
RedBrayn, con Sonus, ataca las fallas catastróficas en equipos de motores rotativos mediante análisis de vibraciones y datos históricos. Su propuesta promete anticipar quiebres con meses de adelanto, lo que permite planificar intervenciones y proteger la continuidad operacional en líneas donde un incidente arrastra pérdidas notables.
Perú: ecosistema, inversión y enfoque en escalabilidad
En Perú, líderes del sector han explicado que la nueva etapa pasa por articular empresas, academia, Estado e inversores, porque ese es el camino para que una idea se convierta en solución industrial. Los fondos de inversión son el trampolín que permite escalar, desde pruebas de laboratorio hasta despliegues en faenas con todas las de la ley, complementando los instrumentos públicos existentes.
Las cifras acompañan: en 2022 se invirtieron alrededor de 2.300 millones de dólares en startups tecnológicas mineras a escala global. KoBold Metals se ha convertido en un referente al captar más de 500 millones en una ronda y rozar los 3.000 millones de valoración, con un liderazgo reconocido incluso entre las voces más influyentes de la inteligencia artificial.
En exploración, el salto es especialmente llamativo. Mientras las técnicas clásicas arrojan tasas de acierto muy bajas, los algoritmos elevan la precisión hasta porcentajes que cambian la ecuación de costes y tiempos, concentrando capital de riesgo en áreas como conocimiento del yacimiento, procesamiento de minerales, gestión de aguas y relaves, rediseño de minas y materiales sostenibles.
Grandes mineras como BHP, Vale y Rio Tinto se han involucrado con programas de aceleración e inversión corporativa, entre ellos Vale Ventures y Founder Factory. El mensaje que circula en el ecosistema peruano es nítido: quien no innova se queda atrás, y quien no conecta se pierde oportunidades, porque la creación de valor ya sucede en red.
Minnovex: colaboración para subir el listón
En Chile, MINNOVEX ha puesto el acento en que las startups ya son motor de productividad y competitividad, y que el trabajo asociativo multiplica resultados. Las pymes y empresas jóvenes que invierten en I+D crecieron de forma notable durante la última década, y esa masa crítica se vuelca en retos mineros con miras a mercados internacionales.
Este enfoque no elude la realidad del sector: entrar a la minería exige estándares exigentes en seguridad, medioambiente y cumplimiento. Por eso, integrar startups con proveedores experimentados que conocen las complejidades de la faena es clave, y ahí asociaciones como MINNOVEX actúan como punto de encuentro para armar propuestas de alto valor.
Las innovaciones que hoy agrupan van desde robótica, big data e inteligencia artificial hasta IoT, gestión de datos y desarrollo de aplicaciones. Aplicaciones prácticas incluyen monitoreo remoto de operaciones, control de combustibles, optimización del procesamiento, formación en línea y sistemas de seguridad, todos con potencial exportador hacia otras industrias y geografías.
De la exploración al procesamiento: una revolución transversal
Los avances ya se ven en toda la cadena de valor. En exploración, sensores avanzados y modelado 3D permiten visualizar el subsuelo con gran detalle, identificando con mayor confianza zonas de alto potencial y focalizando campañas.
En planta, la sensorización de variables como pH, densidad y temperatura habilita control fino de procesos metalúrgicos, con beneficios en recuperación y consumo de insumos. En mantenimiento, medir vibraciones y temperaturas en continuo alimenta estrategias predictivas que evitan fallos en equipos críticos, con impacto directo en continuidad y costes.
El empuje de aceleradoras también pesa. Desde Aster, impulsada por Escondida BHP, se han acelerado decenas de startups mineras, con casos como Smart Mining, que integra IoT e inteligencia artificial para elevar la eficiencia operativa, y pilotos en compañías de primer nivel.
En seguridad, Pignus ha desarrollado Rehaviour, que combina inteligencia artificial y realidad virtual para entrenar conductas preventivas en entornos simulados. Otras compañías como Isprotec y Coddi han puesto el foco en optimizar celdas de flotación y ofrecer monitoreo y analítica desde una sola plataforma, incluso apoyándose en inteligencia artificial generativa.
El mapa se diversifica con propuestas como Indimin, que ya opera en Perú, México y Colombia, y con Minverso, que explora el metaverso aplicado a la minería. También despuntan Botiia y Kinamics, con robots IoT para el monitoreo predictivo de correas transportadoras, una pieza clave para mantener el pulso de la producción sin sobresaltos.
Upscale Mining 2025: de prototipo a validación industrial
La segunda generación de Upscale Mining 2025, impulsada por el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini junto a SONAMI, CNP y Dictuc, con apoyo de Corfo, cerró con once equipos que dieron un salto cualitativo. Cosmos Green Mining, Emma Energy, Free Rocks, Kinin, NGENIA SSSS, Pipeline-RTO, Smartgestión, Testia, Twinviz, Binario Tech y Safetymind pasaron de prototipos preliminares a propuestas ajustadas a necesidades reales de faena.
Durante siete meses, recibieron asesorías técnicas, mentorías y acompañamiento para levantar capital, además de interacción directa con compañías mineras. Entre los ámbitos priorizados aparecieron la eficiencia energética, la seguridad, el mantenimiento predictivo, la sustentabilidad y la optimización de procesos, con rutas de pilotaje mucho más claras tras el feedback operativo.
El proceso culminó con un Demoday en la sede de SONAMI, ante especialistas del CNP, un fondo con foco planetario como One Planet Fund y representantes de la industria. La jornada sirvió para ampliar redes estratégicas y detectar oportunidades concretas de implementación en el norte del país, donde se concentran desafíos de continuidad, costes y digitalización.
La sensación general es que el emprendimiento tecnológico minero ha madurado y va en serio. El programa se posiciona como una plataforma que impulsa talento y acelera la adopción de nuevas capacidades tecnológicas en los territorios donde opera la industria, elevando el listón competitivo y sostenible.
Mining Tech Accelerator: ciencia aplicada con miras internacionales
Otra iniciativa que suma es Mining Tech Accelerator, que integró seis startups con foco en llevar tecnología avanzada a desafíos operacionales. Destaca un equipo fundado por dos doctores en metalurgia de la Colorado School of Mines, con pruebas piloto previstas en Estados Unidos en 2026 para validar resultados y escalar con confianza.
El programa pone en el centro la eficiencia de procesos, la sostenibilidad, el uso de datos y la incorporación de herramientas de frontera, conectando a equipos emprendedores con expertos, inversores y mineras de referencia. Para Latinoamérica, donde la minería es columna vertebral, estas trayectorias demuestran que el talento científico y la creación de empresa pueden anclar nuevas cadenas de valor con proyección global.
Además, resalta la importancia de combinar educación, acompañamiento y redes sólidas para convertir prototipos en productos escalables. Este tipo de aceleración marca tendencia y abre oportunidades tanto para fundadores como para inversores con apetito por impacto, alineando riesgo y resultados medibles en campo.
Datos que mueven la aguja: inversión, adopción y resultados
Las cifras de inversión en 2022 demuestran que el capital está disponible cuando hay tecnología con impacto comprobable. La atracción de grandes rondas y el interés de corporativos con programas de inversión propios refuerzan el círculo virtuoso: pilotos bien medidos, escalado ordenado y valor capturado en productividad, seguridad y huella ambiental.
Las grandes operadoras mineras ya actúan como actores del ecosistema, no solo como clientes. Invertir en startups, apadrinar pilotos y abrir sus instalaciones para pruebas crea alineación de incentivos, y acelera la curva de aprendizaje de ambos lados, con resultados que viajan a toda la cadena de suministro.
Retos de integración y cómo superarlos
No todo es coser y cantar. La minería impone estándares exigentes en seguridad, medioambiente y continuidad, y eso puede ser un muro para equipos pequeños. La integración con proveedores con experiencia es una vía inteligente para cumplir requisitos y escalar sin comprometer calidad, compartiendo conocimiento, espaldas operativas y certificaciones.
Otro reto es el salto de prototipo a operación 24×7, donde se prueba la resiliencia real de cualquier solución. La colaboración temprana con faenas, los pilotos bien diseñados y la medición rigurosa de KPIs son la gasolina que evita el valle de la muerte entre el demo y el contrato recurrente.
Latinoamérica como polo de innovación minera
Chile, Perú, México y Colombia concentran oportunidades de primer nivel para soluciones con sello local y ambición global. Con programas públicos, aceleradoras activas y grandes mineras dispuestas a abrir puertas, el terreno está fértil para escalar innovación con impacto, desde exploración y procesamiento hasta la gestión de relaves y del agua.
La comunidad emprendedora regional ya se está organizando en redes y plataformas que comparten recursos, formación y contactos. Para quienes quieran sumarse, hay espacios que ofrecen cursos, workshops y acompañamiento para acercar soluciones a quienes toman decisiones de compra en la industria.
Mirando el conjunto, la minería latinoamericana afronta un momento bisagra. La confluencia de talento, inversión y apertura corporativa sienta las bases para una minería más competitiva y sostenible, en la que las startups aportan velocidad, foco y tecnologías que convierten datos en decisiones de alto impacto.
Lo que se ve en terreno confirma que la transformación ya está en marcha: desde plataformas que exprimen datos infrautilizados hasta realidad virtual para entrenar con seguridad, pasando por escáneres 3D que reprograman mantenciones y algoritmos que previenen fallas meses antes. Si a ese catálogo se le suma inversión inteligente, colaboración público privada y rutas de pilotaje claras, la región tiene todo para liderar la ola de innovación tecnológica en startups mineras con resultados visibles en productividad, seguridad y sostenibilidad.