Imposiciones a plazo vinculadas a la bolsa

De todos es sabido que un depósito bancario a plazo es un producto financiero que en el que el cliente entrega una cantidad de dinero a una entidad de crédito durante un tiempo a cambio de un determinado tipo de interés. Está incluido dentro de los modelos basados en la renta fija y es muy popular porque garantiza los ahorros de sus demandantes, más una pequeña rentabilidad en estos momentos como consecuencia del abaratamiento en el precio del dinero. Por este motivo, su rentabilidad media en el último año fue del 0,10 % en periodos inferiores a 12 meses. Con la consiguiente insatisfacción por parte de los impositores.

Pero lo que desconoce algunos pequeños y medianos inversores es que las imposiciones a plazo pueden ligarse a la bolsa para mejorar los márgenes de intermediación. Sino de forma abrupta, si al menos para que tengan un mayor atractivo entre los usuarios bancarios. Además, esta estrategia puede realizarse con solo un valor o con una cesta de acciones o incluso vinculadas a los índices más relevantes del mundo. Como por ejemplo, el Dow Jones, FTSE 100 o el mismo Eurostoxx 50. No hay prácticamente restricciones en este sentido. Lo más complicado es que sean comercializados por las propias entidades bancarias.

Desde este panorama general, la mecánica que aporta este producto destinado al ahorro es algo diferente a los que son los depósitos a plazo. Y por tanto es muy conveniente que la conozcas por si en los próximos te sientes tentando a la contratación de alguno de estos productos. Porque deberás conocer que los depósitos bancarios a plazo vinculados a la bolsa siguen manteniendo un plazo de permanencia que puede ser de 24, 30, 40 o incluso más meses. En cualquier caso, lo que nunca verás es una imposición de estas características a plazos muy cortos. Desde luego que no porque sencillamente no es posible por sus especiales características.

Imposiciones, ¿ligadas a la bolsa?

El que exista esta notable vinculación se debe para mejorar la rentabilidad de los mismos. Única y exclusivamente porque por otra parte su diseño sigue siendo el mismo, salgo algunas diferencias que te vamos a enseñar a partir de estos momentos. Un factor que lo determina a que sea de esta manera es el hecho de que la bolsa se ha vuelto un producto muy popular entre los pequeños y medianos inversores. En donde prácticamente todos ellos están al tanto de sus operaciones y de cómo se compran y venden acciones en los mercados financieros. Este es un punto a favor del diseño de estos modelos destinados al ahorro y más allá de otras consideraciones técnicas.

Por otra parte, los depósitos bancarios a plazo y vinculados a los mercados de renta variable garantizan en todo momento las aportaciones económicas de los clientes. Es cierto que los depósitos bancarios más comunes son los de interés fijo. En donde su rentabilidad se mantiene invariable hasta finalizar el plazo del depósito. En los vinculados a los mercados de renta variable siguen estas mismas constantes, garantizando una pequeña rentabilidad mínima. T también con un plazo de permanencia previamente definido y que en todos los casos hay que cumplir escrupulosamente. Pero con la sensible diferencia de que el interés puede incrementarse si el activo financiero al que está ligado el depósito consigue sus objetivos en su cotización.

¿Qué interés pueden proporcionar?

Una de las cuestiones que se plantean mayoritariamente los ahorradores es el beneficio que puede obtener desde la contratación de estos modelos de ahorro. Pues bien, irá en función directa del valor que alcancen las acciones, índices o sectores bursátiles vinculados en la operación. Pero con un tope máximo que raramente excede del 5 %. Poro siempre y cuando se cumplan las condiciones de esta vinculación en el depósito bancario. Si no fuese así, el depositante no perderá un solo euro de sus aportaciones monetarias. Incluso irá a parar a su cuenta corriente el tipo de interés pactado con el banco.

Por otra parte, hay un factor que habrá que cumplirse bajo cualquier circunstancia y es el plazo de duración de la imposición bancaria. Si se cancelase anticipadamente el usuario no tendrá más remedio que afrontar una penalización por el desarrollo de este movimiento. Esto es algo que puede desalentar a las personas que están interesadas en la contratación de este producto para el ahorro. No en vano, es una de las principales diferencias con respecto a otra clase de depósitos bancarios a plazo. Más allá de otras consideraciones que ver con su operatividad y que pueden llevar a otros debates con respecto a su formalización.

¿Solamente está ligado a acciones?

Desde luego que no ya que está abierto a otros activos financieros procedentes de la bolsa, tal y como hemos comentado anteriormente. De esta forma, el impositor tiene la gran ventaja de que puede elegir el producto que mejor se amolda a su perfil de ahorrador. Aunque también es cierto que las ofertas no son muy numerosas en estos momentos. Si no que por el contrario, se limitan a una serie de formatos básicos. Es decir, no hay una gran pluralidad en esta clase de productos bancarios. A pesar de que es un modelo que lleva muchos años instalado en las ofertas y promociones por parte de las entidades de crédito.

Otro de los aspectos más relevantes con respecto a este nivel de vinculación es el que tiene relación con la localización geográfica de los mismos. Ya que también están abiertos a los mercados financieros internacionales, en donde prevalecen las propuestas procedentes del viejo continente. Desde esta perspectiva no cabe duda de que se puede invertir en bolsa sin la necesidad de verse involucrados en la comprar y venta de acciones en bolsa. Sin asumir, claro está, los riesgos de las operaciones de estos últimos. Como una estrategia más defensiva para estar presente en los mercados de renta variable.

Requisitos para acceder

En cualquiera de los casos, contratar una imposición de estas características no requiere demasiados esfuerzos para los ahorradores. Si no más bien lo contrario, debido a que mantienen las mismas propiedades de las imposiciones bancarias más tradicionales o convencionales. Desde estos planteamientos comunes, hay que recalcar que esta clase de productos son muy fáciles de contratar por parte de todos los perfiles de los usuarios bancarios. Pues bien, te exponemos lo que tienes que hacer a partir de estos momentos para suscribir alguno de estos productos bancarios:

  • Ser cliente de una entidad que comercialice algún depósito bancario a plazo y para lo cual deberá estar abierta una cuenta corriente para realizar los cargos de la operación.
  • Disponer del montante económico necesario para afrontar esta operación y a lo que se deberá añadir el cargos de las posible comisiones que incluya en sus cláusulas de contratación.
  • Y por último, ser mayor de edad tal y como ocurre en buena parte de los producto bancarios de mayor relevancia.

Si cumples todos estos sencillos requerimientos no dudes de que estarás en completa disposición para firmar el contrato de estos modelos para el ahorro. Más allá de otras condiciones técnicas que te puede generar su formalización. Habrás comprobado que no tendrás muchos problemas para rentabilizar los ahorros a través de las imposiciones a plazo. No en vano, es una de las ventajas que aporta este modelo de ahorro tan frecuente en las ofertas bancarias.

¿Es rentable contratarlas?

De cualquier forma, será necesario que te plantees a partir de ahora si es rentable de contratar esta clase tan especial en los depósitos a plazo. Porque por una parte, sin duda de que tendrás opciones para mejorar el rendimiento tradicional que te generan estos productos bancarios. De todas maneras, tendrás la seguridad de que obtendrás un rendimiento fijo pase lo que pase en los mercados financieros. Es un punto a favor para los perfiles de ahorradores de corte más defensivo y que te pueden inclinar su elección en detrimento de otros formatos más complejos o agresivos.

Y por otro lado, no tendrás toda la revalorización que se pueda obtener en los mercados de renta variable. Si no tan solo un poco con respecto a las subidas que puede experimentar la cesta de acciones vinculada a la imposición suscrita. En este contexto, si lo que deseas son unas amplias ganancias desde luego que no estás ante el producto deseado. Entre otras razones porque nunca podrás rebasar de beneficios y que generalmente se sitúa en niveles del 5 %. Porque si lo que quieres es invertir tu dinero en la bolsa es mejor que vayas directamente a la compra y venta de acciones en los mercados financieros.

Otro de los aspectos que debes analizar para conocer si es beneficiosa la suscripción de estos depósitos es si puedes pasar tanto tiempo con el dinero invertido. No en vano, sus plazos de permanencia son excesivamente elevados, en especial si se comparan con otras imposiciones bancarias más convencionales. Porque puede que no te compense realizar estas operaciones a plazos tan largos en su duración. Más allá de otras consideraciones técnicas que tendrás que valorar desde estos precisos momentos. Porque es mucho el dinero que está en juego.

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Soy un apasionado de la información, y especialmente de la economía y trasladar mis informaciones a la gente para que puedan gestionar mejor su dinero. Eso sí, con objetividad e independencia, faltaría más.

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