Ibex 35 roza los 17.200 puntos y encadena máximos históricos

  • El Ibex 35 sube un 0,13% y cierra en 17.195,8 puntos, nuevo máximo histórico al cierre y a un paso de los 17.200.
  • Las Bolsas europeas avanzan con movimientos estrechos, en una sesión de bajo volumen y marcada por la geopolítica.
  • Destacan las subidas de Cellnex, Acerinox, ArcelorMittal y Colonial, mientras algunos bancos corrigen tras un año muy alcista.
  • El contexto global viene marcado por las negociaciones de paz en Ucrania, la evolución de tipos de la Fed y la volatilidad en materias primas y criptomonedas.

Evolución del Ibex 35 en máximos históricos

El Ibex 35 ha vuelto a dar una alegría a los inversores en la recta final del año al cerrar este lunes con una ligera subida del 0,13%, que le ha permitido situarse en los 17.195,8 puntos. Con este registro, el principal índice de la Bolsa española marca un nuevo máximo histórico al cierre y se queda literalmente a las puertas de los 17.200 puntos, una cota psicológica que ha rozado pero no ha llegado a consolidar.

En un ejercicio que está siendo espectacular para la renta variable española, el selectivo acumula una revalorización cercana al 50% en 2025, encadenando avances que le han llevado a pulverizar resistencias que hace apenas unos meses parecían lejanas. La jornada de hoy, pese a estar condicionada por el bajo volumen típico de estas fechas y por un entorno internacional cargado de incertidumbre geopolítica y movimientos de tipos de interés, ha vuelto a confirmar la fortaleza del índice nacional.

Otra sesión de máximos para un Ibex 35 en racha

El comportamiento del Ibex 35 en esta última semana completa de negociación del año ha sido claramente alcista, aunque con variaciones moderadas. Este lunes el índice ha sumado ese 0,13% que lo ha dejado en los 17.195,8 puntos, nuevo máximo histórico al cierre y a un suspiro de los 17.200. En días previos ya había tanteado esa zona de resistencia, pero sin llegar a fijarla al término de la sesión.

La jornada ha transcurrido, en buena parte, con el selectivo moviéndose con ligeras pérdidas o avances muy contenidos, reflejo del escaso volumen de contratación. Los analistas ya advertían que, dadas las fechas, muchos inversores habían “cerrado el año” y se limitaban a pequeños ajustes de cartera. El giro se ha producido con la apertura de Wall Street, cuando la referencia de Estados Unidos y, especialmente, la lectura sólida del PIB estadounidense han dado algo más de confianza al mercado europeo.

En este contexto, el Ibex 35 no solo ha conseguido cerrar en verde, sino que ha firmado un nuevo máximo histórico de cierre, consolidando el movimiento ascendente de las últimas semanas. La reciente sesión del 23 de diciembre ya había dejado el índice en 17.182,8 puntos, también en máximos, y la de este lunes ha llevado un escalón más allá esa racha.

El año, en conjunto, está siendo excepcional: el principal indicador del mercado español registra una ganancia acumulada de alrededor del 48%-50% en lo que va de 2025, colocándose como uno de los índices más destacados de Europa. Este avance se apoya tanto en la recuperación de sectores cíclicos como en el buen comportamiento de valores con mayor potencial ligados a la tecnología, infraestructuras y renovables.

La sesión ha sido, además, una de las últimas con horario completo antes de las fiestas navideñas. La Bolsa española afronta una semana recortada por los festivos, con un día de negociación solo hasta mediodía y varios cierres por Navidad, lo que refuerza aún más la importancia simbólica de estos niveles históricos alcanzados por el Ibex.

Valores que tiran del índice: telecos, acereras e inmobiliario

El avance del selectivo se ha apoyado en un grupo de compañías que han actuado como auténticas locomotoras. Entre ellas, han destacado Cellnex, Acerinox, ArcelorMittal, Colonial o Merlin Properties, además de Telefónica y otros valores de sesgo defensivo. Estas firmas han aportado puntos decisivos al índice, compensando el comportamiento más flojo de algunos bancos tras un año de fuerte subida.

En la jornada de este lunes, Cellnex se ha colocado entre las compañías más alcistas, con subidas cercanas al 1,9%, consolidando su recuperación en un entorno de demanda sólida de infraestructuras de telecomunicaciones. Las acereras también han vivido un buen día: Acerinox ha repuntado en torno al 1,8% y ArcelorMittal ha avanzado más de un 1%, reflejando el interés por los valores ligados al ciclo económico en un contexto de crecimiento todavía razonable.

El sector inmobiliario cotizado, a través de las socimis, también ha aportado viento de cola al índice. Colonial ha sumado cerca de un 1,7% y Merlin alrededor de un 0,6%, en un entorno de tipos de interés que, aunque todavía elevados, empiezan a mostrar un techo más claro gracias al cambio de tono de los bancos centrales. Este giro favorece a los activos intensivos en financiación, como los inmuebles, y se está empezando a notar en su cotización.

En otras jornadas recientes, también han brillado valores energéticos y ligados a las renovables. Solaria, por ejemplo, acumula una subida en torno al 130% en 2025, situándose entre las empresas más alcistas del año dentro del Ibex. Naturgy, Iberdrola o compañías con fuerte peso en infraestructuras críticas han contribuido igualmente a ese rally del selectivo.

El capítulo empresarial no se ha limitado a la Bolsa. En el mercado continuo y entre las compañías españolas cotizadas, se han conocido operaciones corporativas relevantes, como la inversión de Fluidra, que ha completado una aportación de 100 millones de dólares para hacerse con el 27% de Aiper, firma especializada en soluciones tecnológicas sin cable para la limpieza de piscinas, con el objetivo de reforzar su posicionamiento en ese nicho de mercado.

Correcciones en bancos y valores con fuerte revalorización

La otra cara de la moneda la han presentado algunos sectores que, tras un año muy positivo, han servido para realizar tomas de beneficios. Es el caso de parte de la banca mediana y algunos valores que habían acumulado subidas muy relevantes. En la sesión, Unicaja, Sabadell o CaixaBank han registrado recortes que, en general, se interpretan más como ajuste técnico que como cambio de tendencia.

En concreto, Unicaja ha cedido en torno al 1,3%-1,4%, mientras que Sabadell y CaixaBank han cerrado con caídas más contenidas, alrededor del medio punto porcentual. Tras un ejercicio en el que el sector financiero ha sacado partido a los tipos de interés elevados y a la mejora de márgenes, el mercado aprovecha estas últimas sesiones del año para consolidar beneficios.

Otros valores como Indra, IAG, Mapfre, Puig, Ferrovial o Grifols también han mostrado un comportamiento más débil, con retrocesos moderados en la mayoría de los casos. En la sesión previa, los descensos más destacados dentro del Ibex se habían concentrado precisamente en estas compañías, reflejando esa cierta rotación de carteras antes del cierre de ejercicio.

Aun así, el saldo global para el índice sigue siendo claramente favorable. El peso creciente de valores de infraestructuras, energía, renovables y compañías con negocios internacionales diversificados ha permitido compensar los vaivenes puntuales en bancos o turismo. Este equilibrio sectorial ha sido una de las claves de la fortaleza mostrada por el Ibex 35 a lo largo de 2025.

En el medio plazo, los analistas seguirán vigilando si, tras este rally tan intenso, el selectivo es capaz de sostener niveles por encima de los 17.000 puntos o si, por el contrario, será necesario un periodo de consolidación más prolongado. De momento, el hecho de que la cota de los 17.200 puntos esté tan cerca alienta a quienes confían en que el índice aún pueda estirar algo más las subidas antes de que termine el año.

Europa avanza con signo mixto y bajo volumen

El contexto europeo ha sido relativamente benigno para la renta variable, pero sin grandes estridencias. Las principales Bolsas del Viejo Continente han registrado movimientos estrechos, con avances suaves en la mayoría de índices y ligeras caídas en algunos casos, en una sesión que ha estado claramente condicionada por la cercanía de las fiestas y por la atención puesta en la situación geopolítica.

En el bloque central, el Dax alemán y el Cac 40 francés han sumado en torno a un 0,05% y un 0,10%, respectivamente, mientras que el EuroStoxx 50 se ha anotado cerca de un 0,1%. Londres y Milán han tenido un comportamiento algo más dispar: el FTSE 100 británico ha terminado prácticamente plano o con ligeras pérdidas, mientras que el FTSE Mib italiano ha cedido cerca de un 0,4%. En otras sesiones recientes, sin embargo, Milán, Fráncfort y Londres han llegado a saldar la jornada en positivo con avances que no superaban el 0,25%.

En conjunto, se trata de una sesión típica de final de año, con un mercado europeo que mantiene el tono, pero sin la intensidad de meses anteriores. Los inversores están pendientes de varios frentes: desde la trayectoria futura de la inflación y los tipos de interés, hasta las implicaciones económicas de las tensiones comerciales entre grandes bloques, como las últimas medidas de China en forma de nuevos aranceles a productos de la Unión Europea. Esta comparación sitúa al Ibex frente a la bolsa europea como elemento de análisis recurrente.

Precisamente, desde Pekín se han anunciado aranceles adicionales a productos lácteos europeos, alegando que llegan al país con subvenciones y que ello perjudica a la industria local. Además, las autoridades chinas han abierto investigaciones sobre la importación de carne de cerdo y brandy procedentes de la UE. Muchos analistas interpretan estos movimientos como una respuesta a las medidas europeas sobre los vehículos eléctricos chinos, lo que añade un nuevo capítulo a la escalada proteccionista.

En este escenario, España mantiene un ritmo de crecimiento económico relativamente sólido. El PIB español ha aumentado un 0,6% en el tercer trimestre, apenas una décima menos que en el trimestre anterior, con una aportación positiva de la demanda interna (1,3 puntos) que ha compensado el lastre del sector exterior. El Banco de España ha revisado al alza sus previsiones, situando el avance del PIB en torno al 2,9% este año y mejorando también sus estimaciones para 2026 y 2027.

Geopolítica y paz en Ucrania, en el centro del radar

Más allá de los datos macroeconómicos, uno de los factores que más influencia está teniendo en los mercados en estas últimas jornadas del año es la geopolítica, con el conflicto en Ucrania como eje principal. Las Bolsas europeas han seguido muy de cerca las informaciones sobre las negociaciones para tratar de alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra con Rusia.

El foco se ha colocado en la reunión mantenida en Florida entre Donald Trump y Volodímir Zelenski durante el fin de semana, de la que han trascendido mensajes relativamente optimistas. Tanto el presidente de Estados Unidos como el de Ucrania han hablado de que un potencial acuerdo para terminar con la guerra podría estar “muy cerca”, aunque han reconocido que aún quedan “uno o dos asuntos muy espinosos” por resolver, entre ellos el futuro de la región del Donbás y las condiciones de un posible alto el fuego.

Tras ese encuentro, la Casa Blanca ha informado de una llamada “positiva” entre Trump y Vladímir Putin, en la que se habrían abordado los siguientes pasos para tratar de rebajar las tensiones. Sin embargo, el Gobierno ruso ha acusado a Ucrania de lanzar un ataque nocturno contra una residencia del presidente Putin en la región de Nóvgorod, lo que ha llevado al Kremlin a anunciar que “reconsiderará” su postura en las negociaciones.

Este nuevo repunte de tensión ha tenido su eco en los mercados de materias primas, especialmente en el petróleo Brent, referencia en Europa. El crudo, que venía de varios días de corrección, ha reaccionado con subidas superiores al 2% tras las últimas declaraciones procedentes de Moscú, situándose de nuevo por encima de los 60 dólares por barril. Se trata de un movimiento que muchos analistas vinculan directamente al aumento de la incertidumbre en el este de Europa.

Otros activos considerados refugio, como el oro, y los ligados al sentimiento de riesgo, como el bitcoin, también han mostrado importantes bandazos en las últimas sesiones. Este comportamiento refleja hasta qué punto los mercados, a pesar del tono positivo en los índices bursátiles, siguen muy sensibles a cualquier noticia que pueda alterar el delicado equilibrio geopolítico actual.

Deuda, divisas y el pulso de la Reserva Federal

En los mercados de renta fija, la jornada se ha caracterizado por una ligera caída en las rentabilidades de los bonos, en línea con la sensación de que los grandes bancos centrales podrían estar cerca del final de su ciclo de subidas de tipos. En Estados Unidos, el rendimiento del bono del Tesoro a diez años se sitúa en torno al 4,10%, tras varios días de alivio. En Europa, el bund alemán a diez años se mueve por debajo del 2,85%, mientras que el bono español equivalente se repliega hacia el 3,25%-3,28%.

La renta variable está encontrando un cierto apoyo en esta moderación de los tipos largos, especialmente en sectores con mayor sensibilidad a los costes de financiación, como inmobiliario o utilities. Aun así, los inversores no pierden de vista que el nivel absoluto de los tipos continúa siendo elevado en comparación con la última década, lo que obliga a ser selectivos a la hora de construir cartera.

El mercado de divisas ha vivido una sesión de escasa volatilidad. El euro se mantiene estabilizado en la zona de 1,17 dólares, con pequeños repuntes intradía, mientras que la libra esterlina se mueve en torno a 1,35 dólares. El par EUR/USD ha intentado consolidarse por encima de 1,177 dólares, tras frustrarse un ataque a la cota de 1,18, lo que refleja la dificultad de la moneda única para ganar más terreno frente al billete verde.

En este escenario, toda la atención está puesta en la Reserva Federal estadounidense. El S&P 500 llegó a marcar nuevos máximos históricos el pasado viernes, impulsado por la mejora de las expectativas en torno a la política monetaria y por el buen comportamiento de los grandes valores tecnológicos, así como de la banca y las energéticas. Mañana está previsto que se publiquen las actas de la última reunión de la Fed, en la que se decidió recortar los tipos de interés por tercera vez consecutiva.

Los mercados esperan que las actas ofrezcan pistas sobre el ritmo y la magnitud de posibles futuros recortes, algo que influirá directamente en la percepción del riesgo y en el atractivo relativo de la renta variable frente a la renta fija. Además, el propio Trump ha adelantado que antes de que termine el año anunciará el nombre de su candidato a la presidencia de la Fed, dado que el mandato de Jerome Powell concluye en mayo de 2026, lo que añade un punto más de interés al debate monetario.

Materias primas y criptomonedas: entre la volatilidad y los récords

El capítulo de materias primas ha estado marcado por movimientos bruscos en metales preciosos y energía. El oro, tradicional refugio en momentos de incertidumbre, ha vivido una madrugada muy volátil que ha puesto en peligro los 4.500 dólares por onza. Tras haber llegado a marcar nuevos máximos en esa zona, el metal se ha visto sometido a una fuerte toma de beneficios que lo ha llevado incluso a situarse por debajo de los 4.400 dólares en algunos momentos.

La plata ha sido otro de los protagonistas, con un desplome superior al 10% hasta rondar los 71 dólares por onza, después de haber superado los 80 dólares en días anteriores por un movimiento impulsado en parte por posiciones especulativas y temores de escasez de oferta. Estas correcciones han llegado tras varias semanas en las que los metales preciosos habían ganado atractivo gracias a la combinación de tensiones geopolíticas y expectativas de menores costes de endeudamiento.

En el caso del petróleo Brent, referencia en Europa, el precio ha reaccionado con subidas tras haber defendido con éxito el soporte de los 60 dólares por barril en la pasada corrección. Las últimas informaciones procedentes de Rusia y la posible revisión de su postura en las negociaciones sobre Ucrania han servido de catalizador para que el crudo retomara las alzas, situándose alrededor de los 62 dólares.

Las criptomonedas, por su parte, se mueven también en un entorno de alta volatilidad pero con cotas muy elevadas. El bitcoin trata de afianzarse en torno a los 87.000-90.000 dólares, con ligeros retrocesos del 0,4% en las últimas horas, mientras sigue intentando atacar su media móvil de medio plazo. Estos niveles muestran hasta qué punto el apetito por el riesgo continúa vivo en algunos segmentos del mercado, pese a la cautela general que se aprecia en otros activos.

En paralelo, otros indicadores clave, como los futuros sobre índices estadounidenses o las primas de riesgo soberano en la eurozona, se mantienen relativamente contenidos, lo que sugiere que, al menos por el momento, los inversores confían en que la corrección en activos refugio no se traduzca en un cambio brusco de sentimiento en la renta variable.

Con este telón de fondo internacional, el Ibex 35 ha conseguido cerrar una nueva sesión en positivo, consolidar un nuevo máximo histórico al filo de los 17.200 puntos y encarar el tramo final del año con casi un 50% de revalorización acumulada. En un entorno de bajo volumen, elevada sensibilidad a las noticias geopolíticas y expectación ante los próximos pasos de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo, el principal índice español se mantiene como uno de los protagonistas del ejercicio bursátil, sosteniéndose sobre la fortaleza de sus grandes valores y el buen tono de la economía doméstica.

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