Guía completa para comenzar a invertir

Todos hemos oído en algún momento hablar sobre inversiones, pero es posible que no nos quede muy claro a qué se hace referencia o como funciona. Pareciera ser que las inversiones están reservadas para los expertos en finanzas o economía, dejando en el olvido a las personas que tienen conocimientos básicos en este aspecto o aquellos que empiezan a aprender.

La verdad es que hoy en día cualquier persona puede ser parte de el mercado de las inversiones, obteniendo los beneficios económicos que han esperado desde siempre. A continuación te explicaremos paso por paso todo lo referente a las inversiones, de manera que tengas a tus manos lo que necesitas para tomar las decisiones acertadas en este campo.

¿Qué significa invertir?

En el aspecto financiero, podemos entender como inversión aquel patrimonio que entregamos a un tercero a cambio de una propiedad con la intención de que el valor de esta aumente en un futuro, ya sea pactando un plazo o no. Por lo general, el patrimonio que entregamos es dinero, y la propiedad generalmente es un producto financiero. En otras palabras, podemos definir la inversión como la acción de adquirir un producto financiero para en un futuro obtener una ganancia por este.

Pongamos un ejemplo de inversión: Un amigo tuyo te pide un préstamo de 1000 Euros para abrir su empresa, y te promete que al cabo de un año que esta esté en circulación, te devolverá los 1000 Euros que le prestaste más otros 500 producto de las ganancias. Esto es un ejemplo de inversión, y es exactamente lo mismo que se realiza cuando se invierte en productos financieros, con la diferencia de que se puede hacer en escalas mayores o menores. Las empresas buscan inversores para financiar sus almacenes, herramientas, inmuebles o cualquier otro elemento que les sea útil para crecer.

Pero para entender claramente como funcionan las inversiones, es necesario que comprendamos cada uno de los siguientes conceptos:
Conceptos básicos que se utilizan en la inversión:

Puede parecer un poco confuso al principio, pero verás que si comprendes los siguientes términos podrás invertir sin ningún problema:

Capital

Es la cantidad de dinero (o de patrimonio) que tienes disponible para operar en el mercado en espera de obtener ganancias. Si regresamos al ejemplo anterior, podemos darnos cuenta que el capital invertido fueron los 1000 Euros que le prestamos a nuestro amigo para que pusiera en marcha su negocio.

Rendimiento:

El rendimiento es el beneficio o ganancia que obtendremos en unidades monetarias y términos absolutos por el capital que hemos invertido una vez se haya cumplido el plazo establecidos. En el ejemplo anterior, los 500 Euros extra representarían el rendimiento obtenido por nuestra capital invertid.

Rentabilidad

La rentabilidad es la relación entre el rendimiento y el capital invertido que se utiliza para medir el las ganancias que hemos de ganar dentro de determinado periodo de tiempo como producto del capital invertido. Es decir, es el porcentaje de ganancia que obtenemos después del tiempo que ha pasado. En el ejemplo anterior, los 500 Euros representan el 50% de los 1000 Euros invertidos, por lo que la rentabilidad de nuestra operación fue del 50%

Riesgo

El riesgo de una inversión es aquella probabilidad calculada de que el rendimiento que obtengamos sea menor al esperado. Lo cierto es que todas las inversiones cuentan con cierto grado de riesgo, incluso aquellas que son bastante estables cuentan con un porcentaje, aunque sea mínimo, de que fallen y los inversores pierdan parte o la totalidad del dinero. Este riesgo se asume al momento de invertir, y es importante conocer todos los aspectos que vienen con la inversión para poder decidir por el producto financiero que nos ofrezca el mayor rendimiento sin asumir muchos riesgos.

Plazo

El plazo es el tiempo pactado en el que se espera obtener el rendimiento deseado en base al capital invertido. En nuestro ejemplo anterior, el plazo en que se obtuvo el rendimiento fue de un año. Más adelante hablaremos un poco más a detalle sobre la importancia de los plazos en la inversión.

Liquidez

Cuando hablamos de inversión, la liquidez es la facilidad que tiene nuestro producto de convertirse en ganancias de forma inmediata. Es decir, que entre más fácil sea convertir nuestra inversión en dinero, esta inversión se vuelve más liquida.

Tipos de Inversión

Hay muchas formas de clasificar los tipos de inversiones, pero por lo general, se dividen de acuerdo con la manera en que obtienen rentabilidad. A continuación te describimos cada una de ellas:

Renta Fija

La renta fija se refiere a aquellas inversiones en donde se conoce con anterioridad en un nivel de predicción aceptable, la rentabilidad que se obtendrá una vez pasado el tiempo establecido. Por lo general, estas inversiones generan una menor rentabilidad que las de renta variable, debido a que el riesgo es menor y son a largo plazo. La ventaja es que es prácticamente seguro que obtendremos ganancias por estas, aunque estas sean más pequeñas de lo que podríamos ganar con una renta variable.

Renta Variable

La renta variable surge cuando invertimos en un escenario en el que no conocemos un aproximado la rentabilidad que se generará, pudiendo incluso resultar en un resultado negativo lo que ocasionaría pérdidas. Todo esto depende de elementos que no podemos controlar, como el desempeño de una empresa, el comportamiento del mercado o incluso los factores macroeconómicos. Las inversiones de renta variable también tienen la característica de que en caso de ser positivas generan una renta mucho mayor, por lo mismo se realizan a corto o mediano plazo.

Factores que tomar en cuenta al realizar una inversión:

Ahora que sabes que significa cada uno de los términos utilizados en las inversiones, te darás cuenta que hay muchísimas opciones a elegir para encontrar aquella que nos brinde el mayor beneficio en relación al capital que buscamos invertir. Los siguientes factores pueden resumir muy bien lo que tienes que tomar en cuenta al momento de decidir si inviertes o no en un producto financiero.

Beneficio Esperado

El primer aspecto que considerar es el beneficio esperado de la inversión. Este lo podemos definir primeramente sabiendo si la inversión es de renta fija o de renta variable. Con estos datos podremos darnos una idea muy aproximada del rendimiento y la rentabilidad esperada, así como la liquidez. Hay que tomar en cuenta el riesgo que existe en cada tipo de inversión, y como ya sabes, este depende principalmente del hecho de que sea de renta fija o renta variable.

Riesgo Aceptado

Pregúntate a ti mismo si vale la pena realizar la inversión en función al beneficio esperado y su riesgo. Puede ser que te encuentres un instrumento financiero que te ofrezca una rentabilidad del 2000%, pero que tenga un riesgo del 85%. ¿Realmente crees que es conveniente invertir en este tipo de productos? Quizá si el capital que estás dispuesto a arriesgar no es fundamental en tu economía podrías aceptar el riesgo. Pero si son tus ahorros o una cantidad que no te puedes permitir perder, lo mejor es aceptar el riesgo de un producto a largo plazo que te devuelva un rendimiento menor pero que te asegure que no perderás tu inversión.

Plazo de la Inversión

El plazo de la inversión es fundamental al momento de tomar una decisión, ya que el rendimiento de las inversiones se rige por una regla muy simple: Las inversiones de menor riesgo por lo general son de largo plazo, y aquellas que tienen un plazo corto para recuperar tu dinero representan un mayor riesgo. Es importante que consideres el tiempo en que esperas recuperar tu dinero para que encuentres aquel producto de inversión que mejor se ajuste a lo que estás esperando obtener como inversionista.

¿Cómo puedo empezar a invertir?

Si lo que buscas es invertir a largo plazo y de manera en que puedas proteger tus ahorros y multiplicarlos, puedes acudir al banco de tu preferencia y solicitar información sobre las cuentas disponibles en las que puedes invertir. El rendimiento de estas será a largo plazo y muy seguramente te pidan un mínimo para que empieces a generar rendimientos. Otra opción es buscar los mercados de valores disponibles en línea, donde podrás encontrar elementos de corto plazo como acciones, bonos, forwards y un sinfín de instrumentos más. Estos por lo general conllevan un mayor riesgo, pero si tienes éxito la ganancia será mayor y a corto plazo.

Lo más recomendable es que busques orientación de un profesional en el tema, quien te podrá orientar sobre las particularidades del mercado actual, para que juntos puedan tomar las decisiones más acertadas a la hora de invertir tu dinero, y que así encuentres una forma efectiva de obtener beneficios de esta. Siempre ten cuidado, ya que existen páginas web fraudulentas que te prometen rendimientos exageradamente altos aparentemente sin ningún riesgo. Aléjate de estas ya que no son confiables y puedes arriesgarte a perder tu dinero, siempre habrá formas efectivas de invertir, pero tendrás que ser muy cuidadoso y ser consciente del riesgo que existe.


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