El plan europeo de recuperación conocido como Next Generation ha supuesto uno de los mayores esfuerzos financieros de la historia de la Unión Europea. Nacido en plena crisis sanitaria, este instrumento permitió a Bruselas endeudarse de forma conjunta y transferir miles de millones a los Estados miembros con un doble propósito: reparar los daños económicos de la pandemia y, de paso, modernizar sus estructuras productivas. España ha sido uno de los principales beneficiarios, pero ahora que el programa se acerca a su cierre, toca examinar qué se ha hecho bien y qué ha quedado pendiente.
La llegada masiva de fondos europeos ha permitido mantener el pulso económico en unos aƱos difĆciles, pero no ha estado exenta de crĆticas. La ejecución se ha concentrado en la fase final, la burocracia ha frenado muchos proyectos y, segĆŗn varios anĆ”lisis, el dinero no se ha traducido en un aumento notable de la inversión pĆŗblica. Ahora, con el mecanismo expirando, surgen dudas sobre el legado real de una iniciativa que se presentó como un antes y un despuĆ©s.
Un programa excepcional pensado para reformar

Cuando en julio de 2020 los lĆderes europeos dieron luz verde a los Next Generation, el objetivo inmediato era hacer frente a la recesión provocada por la covid-19. Sin embargo, el diseƱo fue mucho mĆ”s ambicioso: se ligó el desembolso de los recursos a un paquete de inversiones y reformas estructurales, con la transición ecológica y la digitalización como ejes centrales. La Comisión Europea asumió una deuda masiva para conceder ayudas directas, una novedad que rompió tabĆŗes y sentó un precedente. La dotación global rondó los 800.000 millones de euros a precios corrientes, convirtiĆ©ndose en el mayor estĆmulo coordinado jamĆ”s visto.
El plan espaƱol, formalizado en 2021, se estructuró en cuatro grandes Ć”reas: transición social, transformación digital, cohesión social y territorial, e igualdad de gĆ©nero. Con el tiempo, se fueron aƱadiendo nuevos capĆtulos y prĆ©stamos, ampliando el marco inicial hasta mĆ”s de 160.000 millones. Esta arquitectura ha permitido financiar miles de convocatorias, pero tambiĆ©n ha generado una enorme complejidad administrativa para las empresas y las administraciones.
Ejecución en EspaƱa: entre el Ć©xito y la crĆtica

EspaƱa ha recibido ya una parte sustancial de los fondos asignados, con desembolsos de los fondos europeos que superan los 70.000 millones de euros. En tĆ©rminos cuantitativos, el paĆs se sitĆŗa entre los mayores receptores. Sin embargo, el Banco Central Europeo ha seƱalado que la ejecución se ha concentrado demasiado al final del perĆodo, lo que reduce el impacto macroeconómico esperado. La burocracia y los retrasos administrativos han sido un lastre constante, y el Tribunal de Cuentas Europeo ha instado a mejorar la trazabilidad y la transparencia en varios proyectos.
Uno de los puntos mĆ”s criticados es que la inversión productiva no ha despegado como se esperaba. SegĆŗn datos de Eurostat, la formación bruta de capital fijo de las administraciones pĆŗblicas espaƱolas apenas aumentó del 2,6% al 2,9% del PIB entre 2020 y 2025, mientras que la media europea pasó del 3,5% al 3,9%. PaĆses como Portugal, Italia o Alemania han registrado mejoras mucho mĆ”s notables. Para muchos economistas, esto demuestra que una parte de los recursos se ha destinado a gasto corriente en lugar de a modernizar el tejido productivo.
Navarra, un ejemplo de gestión

En medio de las crĆticas, hay administraciones que han intentado hacer las cosas bien. Es el caso de Navarra, que cerró julio con 151 actuaciones vinculadas al Plan de Recuperación. La financiación asignada asciende a 657,91 millones de euros, de los que se han recibido 643,24 millones. AdemĆ”s, se han autorizado gastos por 662,52 millones para el periodo 2020-2026, aunque los reconocidos se quedan en 563,09 millones. Los departamentos de Cultura, Deporte y Turismo y Derechos Sociales lideran en nĆŗmero de proyectos, mientras que Industria y Transición Ecológica concentra la mayor financiación, con 111,8 millones.
Desde el Gobierno foral destacan que toda la información estÔ disponible en la web Next Generation Navarra y en el portal de Gobierno Abierto, una muestra de transparencia que contrasta con la opacidad que denuncian algunos sectores en otras comunidades. Navarra se convierte asà en un contrapunto positivo en un panorama donde abundan las quejas por la lentitud y la complejidad administrativa.

