La gestión de los fondos de la Unión Europea está viviendo un momento clave. Entre la recta final de los Next Generation, el diseño del nuevo presupuesto plurianual y las iniciativas para impulsar la innovación, Bruselas y los Estados miembros se enfrentan a retos de transparencia, ejecución y alineación con los valores comunitarios. La Comisión Europea ha anunciado medidas para que todos los perceptores de fondos sean identificables, mientras que España ultima los detalles para no perder ni un euro de los 27.000 millones pendientes.
Al mismo tiempo, el Banco Europeo de Inversiones ha puesto en marcha la segunda fase de su iniciativa European Tech Champions, con el objetivo de movilizar hasta 80.000 millones de euros para que las scaleups tecnológicas europeas crezcan sin tener que marcharse del continente. Y no solo eso: varios Estados miembros han solicitado que el Comité Olímpico Internacional quede fuera de los programas de financiación europeos por su decisión de permitir el regreso de Rusia y Bielorrusia. Todo ello refleja un momento de transformación en el uso del dinero comunitario, donde la transparencia y la eficacia se han convertido en prioridades.
Más transparencia en el próximo presupuesto europeo
La Comisión Europea ha decidido atajar una de las principales deficiencias detectadas durante la ejecución de los fondos Next Generation. De cara al Marco Financiero Plurianual 2028-2034, Bruselas obligará a los Estados miembros a publicar la identidad de todos los perceptores de fondos, incluidos contratistas y subcontratistas. Hasta ahora, solo era obligatorio publicar los cien mayores beneficiarios, lo que permitía que administraciones públicas y organismos intermediarios aparecieran en los listados sin revelar a los destinatarios finales reales.
El Tribunal de Cuentas de la UE ya había calificado de «insuficiente» la información disponible sobre beneficiarios, costes reales y resultados. En el caso de España, además, se reprochó que se publicaran los importes «asignados» en lugar de las cantidades efectivamente «recibidas». La nueva normativa pretende cerrar ese vacío de información y garantizar que el dinero europeo sea plenamente trazable. El presupuesto para el próximo periodo asciende a dos billones de euros, 700.000 millones más que el anterior, y se articulará a través de 865 planes nacionales y regionales que copiarán la arquitectura de los Next Generation, con desembolsos ligados al cumplimiento de hitos.


España acelera la ejecución de los Next Generation
El vicepresidente económico, Carlos Cuerpo, afronta la recta final de los fondos europeos que encara su fase decisiva en España con el objetivo de aprovechar al máximo el dinero disponible antes de que expire el plazo. Se ha introducido una disposición adicional que permite retener y reinvertir los remanentes de proyectos con hitos cumplidos, siempre que se certifiquen antes del 31 de agosto. La medida, negociada con otros países y autorizada por la Comisión, busca evitar que los fondos sobrantes tengan que devolverse.
Según los datos del Ministerio de Economía, con el sexto pago ya se ha recibido el 76% de las ayudas no reembolsables y más de 17.000 millones en préstamos. Queda pendiente un último pago de unos 27.000 millones, que España debe solicitar antes del 31 de agosto. El propio Cuerpo ha anunciado que se trabaja en una última adenda para agilizar la verificación de los hitos y completar la certificación con las comunidades autónomas y los ayuntamientos. El reto es mayúsculo, porque el grado real de ejecución de los proyectos es menor que el dinero ya adjudicado.
El BEI moviliza 80.000 millones para scaleups tecnológicas
El Grupo Banco Europeo de Inversiones, junto a inversores institucionales y con el respaldo de los 27 Estados miembros, ha lanzado la segunda fase de la iniciativa European Tech Champions (ETCI 2.0). El objetivo es movilizar hasta 80.000 millones de euros para impulsar el crecimiento de empresas tecnológicas europeas en fase de escalado y evitar que se trasladen fuera del continente. La primera fase ya respaldó a 15 megafondos y contribuyó a la creación de 12 unicornios.
Entre los inversores privados que ya se han sumado figuran entidades españolas como AltamarCAM, Banco Santander y BBVA. La presidenta del BEI, Nadia Calviño, ha señalado que la alianza «apuesta por la escala y la rapidez» para proporcionar a los pioneros europeos el capital que necesitan. ETCI 2.0 aspira a captar hasta 15.000 millones de euros en su fondo de fondos, aproximadamente cuatro veces más que la fase anterior, y prevé financiar a más de 1.500 empresas. Además, incorporará por primera vez fondos de crecimiento de tamaño medio, superiores a 300 millones de euros, y creará una plataforma paneuropea de inversión para facilitar la identificación de oportunidades.
Casos controvertidos: valores, medio ambiente y deporte
El uso de los fondos europeos también está en el centro de varios conflictos. Por un lado, la Agencia Ejecutiva Europea de Educación y Cultura mantiene congelada la financiación de tres proyectos de World Youth Alliance Europe por una supuesta falta de alineación con los valores de la UE en materia de salud reproductiva y género. La organización asegura que no hay irregularidades financieras y que el conflicto es ideológico, y lleva ocho meses esperando una resolución definitiva. La vicepresidenta ejecutiva Roxana Mînzatu ha aclarado que las evaluaciones no pueden basarse en posiciones políticas no vinculantes, lo que contradice el criterio aplicado por la agencia.
Por otro lado, nueve Estados miembros —entre ellos Estonia, Dinamarca, Finlandia, Países Bajos, Polonia y Suecia— han solicitado que el Comité Olímpico Internacional, la Federación Internacional de Esgrima y World Aquatics queden excluidos de los programas de financiación de la UE, como Erasmus, por permitir el regreso de Rusia y Bielorrusia a las competiciones. Los ministros de Cultura consideran que estas organizaciones han demostrado una «clara divergencia» con los valores fundamentales de la Unión. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, ha condenado la decisión del COI, mientras que el COI defiende que la participación de los deportistas no debe verse limitada por la implicación de su gobierno en una guerra.
En el ámbito medioambiental, la Asociación Naturalista de Ayora y Valle ha denunciado la tala de más de 30 hectáreas de encinas en Jalance (Valencia) que fueron repobladas en el año 2000 con fondos europeos. El terreno, ahora propiedad de una empresa fotovoltaica, se está destruyendo para instalar placas solares, a pesar de que la zona está catalogada como Zona de Especial Protección para las Aves. La Dirección General de Medio Natural ya se opuso en 2023, pero la tala sigue adelante. Por último, Hungría ha confirmado su adhesión a la Fiscalía Europea para rastrear el posible desvío de fondos, convirtiéndose en el vigésimo quinto Estado miembro, lo que permitirá investigar y enjuiciar delitos financieros contra el presupuesto de la UE en el país.
La Unión Europea se encuentra en un punto de inflexión: mientras se refuerzan los mecanismos de transparencia y se ponen en marcha nuevas herramientas de inversión, también se multiplican los casos en los que la financiación comunitaria se convierte en un instrumento para defender valores, corregir errores del pasado y garantizar que el dinero de todos los contribuyentes llegue realmente a donde debe. La combinación de nuevas reglas, iniciativas ambiciosas y conflictos abiertos dibuja un panorama complejo en el que la gestión de los fondos europeos será, sin duda, uno de los grandes temas de los próximos años.
