El principal índice de la Bolsa española, el Ibex 35, ha cerrado la jornada con un fuerte revés. El selectivo se dejó un 1,38% y terminó en los 19.565 puntos, un movimiento que refleja el malestar que domina a los mercados europeos. La combinación de dos gigantescos temores –la inteligencia artificial y la escalada del petróleo– puso contra las cuerdas a las compañías del parqué nacional.
La sesión comenzó con caídas más moderadas, en torno al 0,2% o 0,3%, pero a medida que avanzó el día la presión vendedora se intensificó. El detonante principal fue el llamamiento de grandes nombres como Anthropic y OpenAI para frenar el desarrollo de la IA, un sector que se ha convertido en el motor de las bolsas. A ello se unió un barril Brent que superó los 108 dólares, un nivel que no se veía desde hace meses, y que dispara la tensión geopolítica.
El miedo a la inteligencia artificial pasa factura
Las firmas más expuestas al ‘boom’ de la inteligencia artificial encabezaron las pérdidas. La caída fue especialmente dura para Solaria, que se hundió un 8,37%, y para ACS, que se desplomó un 6,51%. Ambas son firmas con fuertes inversiones en centros de datos y tecnología. Merlin Properties y Acciona tampoco se salvaron, con retrocesos del 5,64% y 5,67%, respectivamente. La incertidumbre tecnológica no solo afectó al Ibex; en Europa, los valores ligados a los semiconductores y la infraestructura digital, como Infineon o Siemens Energy, también sufrieron caídas de consideración.

El petróleo se dispara y rescata a Repsol
En el extremo opuesto, la crisis energética volvió a dar oxígeno a las petroleras. El barril de Brent tocó los 108,3 dólares al cierre, tras las advertencias de que el oleoducto saudí que conecta el este del país con el mar Rojo tardará semanas en reabrirse. Esta infraestructura es vital para sortear el estrecho de Ormuz. Las acciones de Repsol, uno de los valores más pesados del selectivo, subieron con fuerza. Además, el encarecimiento del crudo también empujó al alza al conjunto del sector, aunque el efecto fue insuficiente para frenar las ventas masivas en las tecnológicas.

Semana clave para los bancos centrales
Con este ambiente, arranca una semana crucial para la política monetaria. Los inversores tienen puestos los ojos en la reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, que tendrá lugar el miércoles. El consenso apunta a una subida de 25 puntos básicos, aunque el mercado se mueve con cautela. El jueves será el turno del Banco de Inglaterra y el viernes del Banco de Japón. Las rentabilidades de los bonos, por su parte, siguen escalando. El bono español a diez años superó el 4%, algo que no ocurría desde hace tiempo, mientras que el estadounidense se acerca al 5%.

La jornada en el resto del índice
La jornada dejó, no obstante, algunos valores con buen comportamiento. Las acciones de Indra, Amadeus y Telefónica consiguieron cerrar en positivo, aunque el ambiente general fue claramente adverso. Los expertos no descartan nuevas caídas, mientras que otros recuerdan que los niveles de soporte actuales podrían ser clave. La volatilidad, por tanto, está garantizada en los próximos días.
Así las cosas, la jornada dejó un sentimiento claramente negativo en el mercado español. La combinación de la incertidumbre por la regulación de la IA y la persistente escalada del petróleo terminó por imponerse en un contexto de tipos al alza. Ante este panorama, el Ibex 35 deberá afrontar los próximos días con la vista puesta en las decisiones de los principales bancos centrales, que marcarán el rumbo de la renta variable mundial.