El Ibex 35 ha perdido el listón psicológico de los 17.000 puntos justo después de haberlos conquistado por primera vez en su historia, poniendo fin a una racha alcista que habÃa disparado al Ãndice a máximos nunca vistos. Tras varios dÃas de subidas casi ininterrumpidas, el selectivo español ha girado a la baja en un entorno marcado por la recogida de beneficios y por un aumento de la cautela en los mercados internacionales.
Este cambio de rumbo llega en un final de año especialmente intenso para la Bolsa española. El Ãndice acumula todavÃa una revalorización en torno al 45%-46% en lo que va de ejercicio, uno de los mejores registros de su historia reciente, pero ha comenzado a mostrar signos de fatiga en la zona de máximos, con movimientos más bruscos al compás de las referencias macroeconómicas y del comportamiento de Wall Street.
Del hito histórico al giro a la baja
En las últimas sesiones, el Ibex 35 llegó a superar intradÃa los 17.000 puntos y a cerrar incluso por encima de ese nivel, marcando máximos históricos en torno a los 17.020-17.035 enteros. Sin embargo, las ventas han ido ganando fuerza y el Ãndice ha acabado cediendo terreno hasta situarse de nuevo en el entorno de los 16.850-16.920 puntos, con descensos diarios de entre el 0,3% y el 0,7% según la jornada.
Este retroceso se produce tras una semana que, pese a las caÃdas finales, sigue siendo positiva: el Ãndice avanza cerca del 1% en el cómputo semanal y acumula ya tres semanas consecutivas en verde. En lo que va de diciembre, el rebote ronda el 3%, lo que pone de manifiesto que, aunque el impulso alcista se ha moderado, la tendencia de fondo continúa siendo claramente ascendente.
La pérdida del nivel de los 17.000 puntos no sorprende del todo a los analistas, que llevaban tiempo alertando de que, tras un rally tan intenso, era lógico que el mercado se tomara un respiro. De hecho, algunos expertos apuntaban hace apenas unos dÃas a la posibilidad de extensiones alcistas hacia los 17.200 puntos, pero siempre condicionadas a la ausencia de señales de debilidad técnica y a un entorno internacional relativamente tranquilo, algo que no ha terminado de cumplirse.
Buena parte del ascenso acumulado hasta ahora ha tenido como principal motor al sector financiero, que ha tirado del selectivo ante la ausencia de grandes tecnológicas cotizando en España. No obstante, en las últimas jornadas han sido precisamente los bancos y algunos valores cÃclicos los que más han notado la recogida de beneficios.
Presión desde Wall Street y la burbuja de la inteligencia artificial
El giro del Ibex 35 se entiende mejor al mirar a Wall Street, donde las caÃdas se han intensificado después de varios avisos sobre una posible burbuja vinculada a la inteligencia artificial. El miedo a que las grandes tecnológicas estadounidenses se hayan adelantado demasiado a los beneficios reales que la IA pueda generar a corto plazo está provocando oscilaciones bruscas en las cotizaciones.
El ejemplo más llamativo ha sido el de Broadcom, que pese a presentar unos resultados espectaculares —con beneficios netos que prácticamente se han cuadruplicado y un fuerte crecimiento de ingresos— ha sufrido un severo castigo en bolsa, con desplomes de casi el 11%. La compañÃa ha advertido de una posible reducción de sus márgenes brutos y de ebitda a medida que aumenta el peso de los sistemas de IA, negocio de menor rentabilidad que algunos chips personalizados.
Este aviso ha alimentado las dudas sobre la rentabilidad futura de las enormes inversiones en inteligencia artificial, afectando a otros gigantes del sector de semiconductores y tecnologÃa, como AMD u Oracle, que también han encadenado descensos abultados. Los analistas advierten de que, dado el peso de estas compañÃas en el rally iniciado en 2022, cualquier corrección de calado puede convertirse en el detonante de una ola de ventas más generalizada en los principales Ãndices estadounidenses.
Con este telón de fondo, el S&P 500, el Dow Jones y el Nasdaq han registrado caÃdas moderadas pero constantes, lo que ha contagiado a las bolsas europeas. En muchas sesiones recientes, el Ibex 35 y el resto de Ãndices del Viejo Continente han empezado con avances para perder fuelle tras la apertura de Nueva York, acabando el dÃa en rojo pese a las buenas sensaciones iniciales.
Datos de empleo en Estados Unidos y dudas sobre la Fed
El contexto macroeconómico tampoco ayuda a la estabilidad. En Estados Unidos, el último informe de empleo ha mostrado la creación de 64.000 puestos de trabajo en noviembre, cifra mejor de lo que preveÃa el consenso, pero acompañada de una subida de la tasa de paro hasta el 4,6%, el nivel más elevado desde 2021.
Este patrón de mercado laboral débil, pero no en caÃda libre, está generando interpretaciones dispares entre los inversores. Por un lado, la menor fortaleza del empleo podrÃa justificar nuevos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal; por otro, el hecho de que la situación no se deteriore con mayor rapidez limita la probabilidad de una baterÃa agresiva de bajadas.
Firmas de inversión y economistas coinciden en que el informe tiene suficiente debilidad como para respaldar recortes de tipos adelantados, pero no tanta como para justificar una relajación monetaria mucho más profunda. En este escenario, la atención del mercado se desplaza ya hacia la próxima lectura de inflación y al informe de empleo de diciembre, que se conocerá antes de la siguiente reunión de la Fed y podrÃa inclinar la balanza.
Por ahora, las probabilidades implÃcitas apuntan a que la Reserva Federal mantendrá los tipos en enero, pese a haber encadenado tres rebajas consecutivas en los últimos meses. El banco central ha avisado de que se acerca una pausa en el ciclo de bajadas y que, de cara a 2026, el grueso del ajuste ya estarÃa prácticamente hecho, con los tipos todavÃa en la parte baja del 3%.
Europa entre la cautela macro y la espera al BCE
Mientras tanto, en Europa el sentimiento es de prudencia controlada. Las principales bolsas del continente —Londres, Fráncfort, ParÃs o Milán— han cerrado varias sesiones recientes con recortes, aunque en general más moderados que en Wall Street. La corrección del Ibex 35 ha ido en lÃnea con este tono, manteniéndose, no obstante, como uno de los Ãndices más fuertes del año.
Los inversores del Viejo Continente miran de reojo a la próxima reunión del Banco Central Europeo (BCE), en la que no se esperan cambios inmediatos en los tipos de interés, pero sà una posible mejora de las previsiones económicas. El contexto de menor presión inflacionista, combinado con el ciclo de bajadas de la Fed en Estados Unidos, está favoreciendo una apreciación del euro frente al dólar, con el cruce moviéndose en torno a 1,17-1,18 dólares por cada moneda comunitaria, cerca de sus máximos desde 2021.
En lo que respecta a la actividad económica, los últimos Ãndices PMI compuestos de la eurozona y del Reino Unido muestran una ligera desaceleración del crecimiento del sector privado, sobre todo por la contracción en las manufacturas. Aun asÃ, por primera vez desde la pandemia, las empresas de la zona euro encadenan un año natural completo de expansión ininterrumpida, un dato que aporta algo de tranquilidad pese a los signos de enfriamiento.
En Alemania, la encuesta ZEW de confianza inversora ha reflejado una mejora significativa del sentimiento, ante la expectativa de que la principal economÃa europea deje atrás su periodo de estancamiento. También se han conocido datos de inflación en paÃses como España y Alemania, que confirman la moderación de los precios, asà como cifras de crecimiento en el Reino Unido, donde el PIB ha vuelto a registrar pequeñas caÃdas mensuales.
Valores que tiran del Ibex a la baja y sectores que resisten
En el plano empresarial, la corrección del Ibex 35 ha tenido nombres propios. Entre los valores más castigados figuran Indra, Repsol y buena parte de la banca. Las acciones de Indra han registrado descensos en torno al 4%-5%, en un contexto en el que el conjunto del sector defensa europeo también ha sufrido ventas significativas.
El motivo de este castigo ha estado ligado a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha sugerido que la paz en la guerra entre Rusia y Ucrania estarÃa «más cerca que nunca». Estas palabras han provocado un fuerte ajuste en las compañÃas vinculadas al negocio militar y de seguridad, que habÃan venido beneficiándose del proceso de rearme europeo y de las tensiones geopolÃticas.
Por su parte, Repsol se ha visto arrastrada por la caÃda del precio del petróleo. El barril de Brent se mueve ya por debajo de los 60-61 dólares, tocando mÃnimos no vistos desde 2021, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se sitúa en la zona de los 55-57 dólares. Las expectativas de un posible acuerdo de paz en Ucrania y la consiguiente flexibilización de sanciones han reducido la llamada prima geopolÃtica del crudo, lo que ha presionado a la baja a las petroleras europeas.
La banca, que habÃa sido uno de los grandes pilares del rally del Ibex 35, también ha aflojado el paso. Entidades como CaixaBank, Santander o Sabadell han firmado sesiones con descensos destacables, superiores en algunos casos al 2%, restando puntos relevantes al Ãndice en los dÃas en los que ha perdido la cota de los 17.000 enteros.
Frente a este comportamiento, ciertos sectores han servido de colchón para el selectivo. Destacan las utilities y las compañÃas ligadas al turismo, asà como algunas empresas con elevados niveles de endeudamiento que se ven favorecidas por la expectativa de un entorno de tipos algo más bajos a medio plazo. Entre los valores con mayor potencial en diferentes jornadas recientes han figurado Acciona, Acciona EnergÃa, Redeia, Aena e IAG, además de tÃtulos como Acerinox o algunas socimis.
Telefónica, dividendos y movimientos corporativos
Otro de los protagonistas del mercado español ha sido Telefónica. La operadora ha cotizado con el dividendo descontado, repartiendo 0,15 euros brutos por acción, lo que supone una rentabilidad próxima al 4% respecto al precio previo al pago. Este efecto «ex dividendo» ha provocado caÃdas puntuales superiores al 4% en su cotización, aunque si se descuenta estrictamente el impacto del pago al accionista, el retroceso real ha sido mucho más moderado.
Telefónica mantiene además un ERE en negociación con los sindicatos que podrÃa afectar a en torno a 5.000 empleados en sus principales filiales en España, un proceso clave para sus costes y su estructura de negocio en el medio plazo. La compañÃa completa con este pago su polÃtica de retribución al accionista del año y se mantiene en el punto de mira de los inversores por su estrategia de ajuste y transformación.
En el ámbito corporativo más amplio, la sesión también ha estado marcada por decisiones de la CNMV, como la suspensión cautelar de la cotización de Grupo Catalana Occidente tras el éxito de la OPA lanzada por el hólding Inocsa, ligado a la familia Serra. Este tipo de operaciones refleja el dinamismo del mercado español de fusiones y adquisiciones, incluso en un contexto de mayor volatilidad bursátil.
En paralelo, compañÃas como Grifols han ido aportando noticias positivas, como la certificación por parte de la Agencia Europea de Medicamentos de toda la cadena de valor de su filial de hemoderivados en Egipto, un hito relevante en su estrategia de expansión internacional. Aunque estos movimientos no determinan por sà solos el rumbo del Ibex, sà contribuyen a configurar el tono diario del mercado.
Materias primas, divisas y renta fija: un entorno más benigno
El escenario en los mercados de materias primas y divisas ofrece cierto alivio para Europa y, en particular, para España. La fuerte corrección del petróleo, con el Brent por debajo de 61 dólares y el WTI moviéndose en la zona de 55-57 dólares, abarata la factura energética e introduce un elemento adicional de presión bajista sobre la inflación.
Los metales preciosos han mostrado movimientos más contenidos. El oro se mantiene en el entorno de los 4.250-4.350 dólares, con ligeras cesiones en algunas sesiones, mientras que la plata registra variaciones más moderadas. En paralelo, el mercado de criptomonedas vive su propia corrección: Bitcoin se mantiene muy por debajo de sus máximos históricos y acumula caÃdas significativas desde octubre, pese a que tradicionalmente diciembre suele ser un mes positivo para la criptodivisa.
En el mercado de divisas, el euro se ha fortalecido frente al dólar, moviéndose en el rango de 1,17-1,18 billetes verdes por unidad. Esta apreciación viene respaldada por la percepción de que el BCE no tendrá que ir tan lejos como la Fed en su ciclo de bajadas de tipos y por la moderación de la inflación en la eurozona. Para España, un euro más fuerte abarataba importaciones como la energÃa, aunque a la vez puede restar algo de competitividad a las exportaciones.
En cuanto a la renta fija, la rentabilidad del bono español a 10 años se sitúa ligeramente por encima del 3,2%-3,3%, con una prima de riesgo frente al bund alemán en torno a los 44-45 puntos básicos. Estas cifras apuntan a un entorno más estable para la financiación del Estado y de las empresas, lejos de los niveles de tensión vividos en otras fases del ciclo.
El retroceso del Ibex 35 por debajo de los 17.000 puntos encaja más con una toma de aire tras un rally histórico que con un cambio drástico de tendencia: el selectivo sigue siendo uno de los Ãndices más alcistas del año, pero se mueve ahora condicionado por la volatilidad que llega desde Wall Street, las dudas en torno a la inteligencia artificial, la lectura cambiante de los datos de empleo en Estados Unidos y las expectativas sobre los próximos pasos de la Fed y el BCE, mientras los inversores calibran si el impulso de la economÃa española y europea será suficiente para sostener nuevas subidas en 2026.