El coronavirus instala la inestabilidad en la bolsa: ¿qué hacer?

La volatilidad es un concepto con el que van a tener que convivir los inversores, al menos durante el primer semestre del año, como consecuencia de la crisis abierta en los mercados de renta variable tras la aparición del coronavirus. ¿Pero sabemos realmente lo que significa que haya volatilidad en los mercados financieros? Pues bien, es un escenario en que aparece de hecho  la incertidumbre de un mercado o valor concreto cuando invertimos en bolsa. Desde el punto de vista de los inversores cuando se refiere a este término se está hablando de fluctuaciones muy violentas. Es decir, con amplias diferencias entre sus precios máximos y mínimos.

La llegada de la volatilidad de forma inesperada ha tenido como consecuencia directa  que tanto el índice selectivo de la renta variable de nuestro país, el Ibex 35, como los futuros sobre el mismo se encuentren en una situación muy complicada. Debido a que al perder soportes de gran importancia se puedan producir nuevas caídas de cierto calado. Hasta el punto de que todas las bolsas en el mundo están en mínimos anuales, pero en este caso con la volatilidad con denominador común en sus movimientos. Y esta no es una buena noticia para los pequeños y medianos inversores.

Porque en efecto, lo que de verdad está pidiendo el cuerpo es vender todas nuestras posiciones a partir de estos momentos. Para evitar escenarios aún más peligrosos desde todos los puntos de vista. Para aplicar esa máxima tan popular entre los usuarios bursátiles que dice que más vale perder una parte de la inversión que perder casi todo. Y este es un planteamiento que se están haciendo estos agentes en el proceso de la rentabilización del dinero. Desde cualquier perfil que presenten, desde los más agresivos a los defensivos y sin prácticamente restricciones de ningún tipo. Porque al fin y al cabo estamos en una situación límite que es la ha provocado el coronavirus.

Coronavirus: afrontar la volatilidad

La única manera para salir indemne de este proceso es mantener una completa liquidez en nuestra cuenta de ahorro. Es decir, cerrando todas las posiciones abiertas en los mercados de renta variable. Esta estrategia en la inversión puede ser muy positiva para los intereses de los pequeños y medianos inversores debido a que más tarde estas personas se pueden encontrar con auténticas oportunidades de negocio. Desde donde se puede comprar las acciones a precios mucho más competitivos que en estos momentos. Quizás con diferencias superiores al 20 % o incluso el 30 % si la tendencia bajista persiste durante muchas sesiones bursátiles.

De esta forma, vamos a tener un potencial de revalorización mucho más notable y así rentabilizar los ahorros con mayores garantías de éxito. No en lo mismo tener los títulos del Banco Santander a precios de compra en 4 euros que a 3 euros. Se trata de una diferencia muy sustancial que puede beneficiarnos en nuestras operaciones en los mercados de renta variable. También con un alza en la rentabilidad de los dividendos y que al final llevará a que nos reporta más dinero que antes. Por otra parte, no puede olvidarse que es una estrategia muy hábil para incrementar el capital disponible de una manera muy práctica y eficaz para la defensa de nuestros intereses en la bolsa.

Oportunidades de negocio

Buena parte de los analistas de los mercados financieros son de la opinión de que las caídas en bolsa han ido demasiado lejos. Con una reacción sobredimensionada que ha provocado que el precio de algunas acciones sean mucho más atractivas que hace tan solo unas semanas. En este sentido, apuestan por abrir posiciones de cara al medio y sobre todo largo plazo. Al haber verdaderas oportunidades de negocio tras las graves depreciaciones en estos. Se inclina especialmente por valores defensivos y por los valores cíclico, estos últimos con un castigo que desde luego no está justificado desde el punto de vista de sus fundamentales.

Antes de que se generase este fuerte tirón bajista los precios estaban muy altos. Pero ahora han eliminado la gran sobrecompra que tenían  y es más factible el hecho de rentabilizarlos con mayores garantías de éxito. Aunque a pesar de que todavía tengan margen en las caídas. Desde este punto de vista de algunos de los mejores analistas, tanto nacionales como internacionales, hay que aprovechar este nuevo escenario para conformar una cartera de valores muy equilibrada de cara a los próximos años. En especial, al contar con una valoración más ajustada que invita a que los inversores puedan entrar en los mercados de renta variable.

Cartera anti virus

Las bolsas están atravesando días de sensibles caídas por culpa de la expansión del coronavirus (el Corvid-19) y el miedo entre algunos inversores. De fondo, el Departamento de Análisis de Bankinter recomienda sus clientes «no cambiar el posicionamiento ya que en experiencias pasadas ha sido un acierto». No obstante, como eso no significa que el impacto del Corvid-19 sea cero, han elaborado una cartera anti-coronavirus para aquellos que prefieran disponer de un posicionamiento adaptado a la situación y a los últimos resultados empresariales publicados.

En esta cartera de inversión se incluyen valores, como por ejemplo Microsoft (que este miércoles anunció un ‘profit warning’), Alphavet, Activision, Sanofi, Fresenius, Netflix, Videndi, Iberdrola, Endesa, Cellnex y Lar. Es decir, incorpora algunos de los sectores más defensivos, como eléctricas e inmobiliarias con algunas tecnológicas. Porque este segmento bursátil puede que sea uno de los que mejor resista esta corriente vendedora de estos días. En donde otra de las claves para salir airoso de este trance es la diversificación. Es decir, distribuir la inversión en bolsa entre varios valores en vez de uno o dos solo. Para protegerse con mayor eficacia de la inestabilidad en los mercados de renta variable.

Después de que esta, al menos semana negra en los mercados de renta variable de todo el mundo como consecuencia de la expansión del coronavirus haya llevado a la situación de pánico en los pequeños y medianos inversores. Hasta el punto de que todas las empresas, y sin prácticamente excepción, se hayan teñido de rojo en las sesiones bursátiles. Para llegar a un punto en que en que se han amortizado en una semana todas las ganancias generadas durante el principio de este año en curso. En algunos casos, de forma abrupta ya que algunas líneas aéreas del viejo continente han llegado a perder más del 50 %, como en el caso concreto de las noruegas. En lo que se ha convertido como el peor sector de la renta variable en las bolsas europeas. Al tener una depreciación media que está muy cerca del 20 %.

La bolsa negoció un 12% menos

De todas formas, los datos de enero ya indicaban un descenso en las operaciones realizadas por parte de los inversores en los mercados financieros de nuestro país. En donde, según los últimos datos de Bolsas y Mercados Españoles (BME) se pone de manifiesto que la bolsa española negoció 36.279 millones de euros en renta variable en enero, es decir un 12,4 % menos que el mismo mes del año anterior y un 10,8 % por debajo del dato de diciembre. El número de negociaciones fue de 3,36 millones, lo que significa un 5,9 % inferior al de enero del ejercicio anterior y un 20,2 % más que en diciembre.

Por otra parte, en el primer mes de este año, BME alcanzó una cuota de mercado en la contratación de valores españoles del 72,2 %. La horquilla media fue de 4,73 puntos básicos en el primer nivel de precios (un 15,8 % mejor que el siguiente centro de negociación) y de 6,46 puntos básicos con 25.000 euros de profundidad del libro de órdenes (un 38,4% mejor), según el último informe que se lanzado a la opinión pública.

Crecen las operaciones en renta fija

Mientras que por el contrario, en lo que respecta a la renta fija, el volumen total negociado en enero fue de 23.933 millones de euros, un 63,7 % más que en diciembre y un 28,4 % menos que en enero de 2019. Las admisiones a negociación crecieron un 49% respecto al mes pasado, para situarse en 42.452 millones de euros. El saldo vivo de valores españoles anotado en los mercados de renta fija de BME aumentó un 0,5 % respecto al cierre de 2019 y alcanzó los 1,56 billones de euros. En donde el estudio también  constata que el mercado de derivados financieros comenzó 2020 con un incremento en la negociación de contratos de derivados sobre IBEX 35 del 10,7 % respecto a enero del año anterior. El volumen en opciones sobre IBEX 35 creció un 51,8 %, mientras que el de las opciones sobre acciones se elevó un 64,1 %.

Para por último incidir en que el volumen negociado en los contratos de futuro sobre el IBEX 35 aumentó un 1,3%  en enero frente a diciembre, y en los Futuros Mini IBEX 35 se incrementó un 15,6 %. La posición abierta de los futuros del IBEX 35, Mini Ibex 35 y opciones sobre IBEX 35 creció un 2,7 %, un 35,2 % y un 10,6 %, respectivamente. En opciones sobre acciones aumentó un 14,2 %. En algunos casos, de forma abrupta ya que algunas líneas aéreas del viejo continente han llegado a perder más del 50 %, como en el caso concreto de las noruegas. En lo que se ha convertido como el peor sector de la renta variable en las bolsas europeas. Al tener una depreciación media que está muy cerca del 20 %.


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