Vuelve una de las iniciativas más esperadas por los consumidores gallegos para dar un respiro al bolsillo mientras se echa un cable a los negocios de toda la vida. La Xunta de Galicia ha puesto en marcha la primera fase de este año de los descuentos para compras de proximidad, una medida que ya se ha convertido en un clásico del calendario comercial. Con el objetivo de mover la economía desde abajo, se busca que el flujo de ventas en los barrios no se detenga y que los vecinos mantengan el hábito de comprar en establecimientos cercanos.
Desde las nueve de la mañana de este miércoles 27 de mayo, la plataforma digital ya permite obtener el código necesario para beneficiarse de estas rebajas. La idea es sencilla: repartir 2,5 millones de euros en ayudas directas que, según los cálculos oficiales, acabarán generando un impacto económico de 8,5 millones de euros en el sector. No es ninguna tontería, ya que desde que este plan arrancó allá por 2021, ya se han movilizado más de 122 millones de euros en transacciones por toda la comunidad autónoma.
Cómo conseguir y activar el descuento en el móvil

Para no quedarse fuera, lo primero es entrar en la web oficial y completar un registro que no lleva más de un par de minutos. Solo hace falta ser mayor de edad y residir en Galicia, aportando datos básicos como el DNI, un número de teléfono móvil y el código postal. Tras validar la identidad mediante un SMS, el sistema genera un código QR en formato digital que se puede guardar cómodamente en el monedero virtual del teléfono para enseñarlo en la caja en el momento de pagar.
Un detalle importante que no se debe pasar por alto es que cada usuario solo puede disponer de un único bono en esta convocatoria. El funcionamiento es muy transparente: al realizar una compra, el comerciante escanea el código y el descuento se aplica al momento. No hay que rellenar papeles ni esperar a que te devuelvan el dinero semanas después; el ahorro es instantáneo y el saldo del bono se va restando conforme se utiliza en distintos locales.
Escalas de ahorro según el gasto realizado

La cuantía de la rebaja no es fija, sino que depende de cuánto nos gastemos en cada visita a la tienda. Para compras pequeñas, de entre 20 y 30 euros, el sistema nos regala 5 euros. Si el ticket sube y se sitúa entre los 30 y los 50 euros, la rebaja escala hasta los 10 euros도. Por último, para todas aquellas adquisiciones que superen la barrera de los 50 euros, se aplicará el descuento máximo permitido por operación, que es de 15 euros.
Es fundamental tener en cuenta que estos bonos son incompatibles con otras subvenciones destinadas a la misma finalidad en una misma compra. No obstante, se pueden usar en una variedad enorme de establecimientos, desde zapaterías y tiendas de moda hasta herbolarios, ferreterías, mueblerías o incluso peluquerías. El abanico es tan amplio que incluye sectores como la puericultura, los electrodomésticos, las floristerías y hasta locales de bricolaje o sex shops, asegurando que casi cualquier necesidad cotidiana esté cubierta.
Presencia masiva de comercios en toda Galicia

La respuesta de los empresarios ha sido masiva, con más de 4.700 negocios ya apuntados en toda la comunidad. Por ejemplo, en la zona de A Coruña y su área metropolitana hay más de 600 establecimientos listos para aplicar los descuentos, mientras que en Pontevedra ciudad la cifra supera los 200 locales. Esta capilaridad por todo el territorio permite que tanto los vecinos de las grandes ciudades como los de municipios más pequeños puedan aprovechar la campaña sin tener que desplazarse lejos de su casa.
Para los dueños de los negocios, la Xunta ha simplificado los trámites de adhesión, permitiendo que un solo registro sirva para todas las ediciones que se lancen a lo largo del año. Esto reduce la carga administrativa para los autónomos y pequeñas pymes, que solo tienen que preocuparse de tener la aplicación instalada en su dispositivo para gestionar los cobros con descuento de forma rápida y sin complicaciones técnicas durante el día a día.
Premios extra a través de las redes sociales

Como gran novedad de este año, se ha introducido un componente lúdico para fomentar la interacción digital. Los usuarios que utilicen su bono y sigan las cuentas oficiales de la Xunta en redes sociales como Instagram o TikTok podrán participar en un sorteo especial. Se van a repartir cuatro premios de 250 euros cada uno para gastar en los mismos comercios adheridos, una forma de premiar la fidelidad de quienes apuestan por el producto local y de proximidad.
Esta acción busca no solo incentivar el gasto, sino también dar una mayor visibilidad a las tiendas gallegas en el entorno online. Los ganadores recibirán su premio en formato digital a través de un código QR, con un plazo de una semana para canjearlo. Es una estrategia que refuerza el vínculo emocional entre el cliente y el comercio de su calle, utilizando las nuevas plataformas para llegar a un público más joven y dinámico.
La importancia de ser rápidos antes de que se agote el presupuesto

A pesar de que los bonos se pueden descargar sin un límite estricto de personas, hay un tope de dinero disponible. Una vez que el contador de la administración llegue a los 2,5 millones de euros consumidos, los códigos dejarán de funcionar automáticamente. Da igual que lo tengas descargado en el móvil; si el presupuesto global se termina, el bono se desactiva. Por eso, los expertos y las autoridades recomiendan no dormirnos en los laureles y acudir a las tiendas lo antes posible.
Mirando lo que pasó en años anteriores, la velocidad a la que vuela el crédito es impresionante. En algunas ocasiones los fondos han desaparecido en menos de 48 horas, lo que demuestra el enorme interés que despierta la medida. Se trata de una carrera contra el reloj donde los consumidores más ávidos suelen agotar las existencias de ayuda en pocos días, especialmente en periodos donde el consumo suele estar más estancado y este empujón viene de perlas para reactivar las cajas registradoras.
Esta iniciativa se integra dentro de un plan más ambicioso de modernización y transformación digital del sector comercial para el periodo 2025-2030. Al final, lo que se busca es que el comercio gallego sea más competitivo y que la gente valore la atención personalizada que solo se encuentra tras el mostrador de un negocio local. Los ciudadanos tienen ahora en su mano aprovechar estos descuentos directos para realizar sus compras habituales con un ahorro significativo, siempre y cuando actúen con rapidez antes de que la partida presupuestaria llegue a su fin.