Los pagos digitales viven un momento de transformación en España y Europa, con dos grandes focos que marcan la actualidad: la inminente puesta en marcha del euro digital y el efecto de los grandes eventos deportivos en el consumo sin efectivo. Mientras el Banco Central Europeo ultima los detalles de su moneda electrónica, la competición por dominar la infraestructura de pagos se intensifica entre gigantes como Swift y Stripe. Todo ello en un contexto de crecimiento imparable del sector, con previsiones que apuntan a mercados multimillonarios en la próxima década.
La combinación de innovación tecnológica, regulación y cambios en los hábitos de consumo está redefiniendo la forma en que ciudadanos y comercios realizan sus transacciones. El euro digital promete ser una alternativa soberana a Visa y Mastercard, mientras que la fiebre del Mundial ha demostrado cómo los pagos por aproximación NFC se convierten en el método preferido en bares y restaurantes. Al mismo tiempo, las grandes corporaciones financieras compiten por hacerse con el control de las redes que moverán el dinero del futuro.
El euro digital avanza hacia su fase de pruebas
La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo ha dado luz verde al proyecto de euro digital, una nueva forma de dinero electrónico emitida por el BCE. El objetivo es reducir la dependencia de proveedores no europeos y ofrecer una alternativa pública para los pagos cotidianos. El programa piloto comenzará en el segundo semestre de 2027 y durará doce meses, con una versión beta que aún no tendrá curso legal. Si todo sale según lo previsto, el euro digital podría estar disponible para el público en 2029.
Entre las entidades seleccionadas para participar en las pruebas figuran varias españolas: la alianza formada por Abanca, Ibercaja, Unicaja, Cecabank, Bizum y Deloitte, así como Uinku, filial de Sipay. También se han sumado grandes nombres del sector como Adyen, Revolut Bank, Stripe, SumUp y Worldline. La presencia de estas empresas garantiza un entorno de pruebas diverso y representativo de toda la zona euro. Los ciudadanos podrán usar el euro digital tanto online como offline, sin costes adicionales, y las funciones básicas serán gratuitas.
El Mundial impulsa los pagos sin efectivo en la hostelería española
La clasificación de España para la final del Mundial de fútbol ha tenido un impacto directo en el consumo. Según el estudio Mundial Cashless de SumUp, la jornada de la semifinal frente a Francia registró un incremento del 26,4% en los pagos sin efectivo respecto al día anterior. Los bares fueron los grandes beneficiados, con un crecimiento del 34% en pagos digitales, seguidos de los restaurantes (21,7%) y los food trucks (10%). Durante las primeras semanas del torneo, los pagos sin efectivo en hostelería crecieron un 21,3% en comparación con las semanas previas.
Valerio Corsetti, responsable de Ventas de SumUp en España, destaca que los grandes eventos deportivos generan picos de demanda tanto en grandes ciudades como en municipios pequeños. La rapidez en el proceso de pago se convierte en un factor clave para la experiencia del cliente, y contar con soluciones de cobro ágiles supone una ventaja competitiva para los negocios de hostelería. SumUp, que también participa en el piloto del euro digital, refuerza así su presencia en el mercado español.
La competencia por la infraestructura de pagos se intensifica
Mientras el euro digital avanza, la pugna por controlar las redes de pagos globales se acelera. Swift ha anunciado que su infraestructura basada en blockchain ya está lista para uso comercial, con 17 instituciones financieras participando en los primeros proyectos de pagos y depósitos tokenizados. Por su parte, Stripe busca adquirir PayPal para ampliar su base de usuarios y fortalecer su ecosistema de pagos. La prioridad ya no es solo desarrollar tecnología, sino controlar la distribución y convertirse en la plataforma de referencia para las transacciones digitales.
Analistas de Citi señalan que la ventaja competitiva recaerá sobre la stablecoin que logre ser la opción predeterminada para el mayor número de transacciones. La distribución se ha convertido en el factor clave, mientras las stablecoins evolucionan de un producto especializado a una herramienta integrada en los sistemas de pago. Todo ello configura un escenario en el que bancos, fintech y tecnológicas compiten por dominar la próxima generación de pagos globales.
El mercado de supervisión de pagos, que incluye la detección de fraudes y el cumplimiento normativo, también crece a buen ritmo. Según un informe de Spherical Insights, este mercado pasará de 19.770 millones de dólares en 2025 a 97.630 millones en 2035, impulsado por la inteligencia artificial y la regulación europea. La Autoridad de Lucha contra el Blanqueo de Dinero de la UE (AMLA) ya ha publicado directrices que fomentan el uso de modelos de riesgo para plataformas de pago. La combinación de tecnología y regulación está creando un ecosistema de pagos más seguro y eficiente, tanto para consumidores como para empresas.

