Con una amplia mayoría de 467 votos, la Cámara de Diputados de México dio luz verde a una reforma de la Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros que impacta de lleno en el uso de tarjetas bancarias. La meta es que las reglas para emitir y cancelar tarjetas sean más claras, rápidas y justas para cualquier cliente.
El núcleo del cambio es inequívoco: se prohíbe la emisión de tarjetas sin consentimiento expreso, se garantiza la cancelación sin costes ni penalizaciones por múltiples canales y se obliga a devolver cobros indebidos en un plazo breve. Con ello se busca atajar prácticas que, según cifras oficiales, afectan a miles de usuarios cada año.
Qué cambia en las tarjetas de crédito y débito
La reforma coloca el consentimiento del cliente en el centro y cierra la puerta a cargos opacos. Estos son los ejes prácticos que debes conocer para tus tarjetas de crédito y débito:
- Prohibición de tarjetas no solicitadas: cualquier plástico emitido sin autorización previa es nulo de pleno derecho; no genera obligación de cancelarlo ni puede provocar anualidades, comisiones o afectaciones al historial.
- Cancelación por todos los canales: será posible en sucursal, por teléfono y mediante banca en línea o app con un botón visible y disponible 24/7, sin trabas ni costes añadidos.
- Plazo máximo de cinco días hábiles: la entidad deberá cerrar la cancelación dentro de ese tiempo y entregar un comprobante físico o digital que acredite la terminación del contrato.
- Transparencia total en comisiones: no se podrán cargar servicios no autorizados (seguros, membresías u otros) y los cargos indebidos deberán reembolsarse en cinco días hábiles.

Cancelación: plazos, canales y comprobantes
La cancelación será gratuita y accesible en todo momento. En el canal digital, la banca en línea y las aplicaciones móviles deberán incorporar un botón de cancelación visible, operativo las 24 horas del día, los 365 días del año, para que el trámite no dependa de horarios de oficina ni desplazamientos.
Una vez solicitada, la entidad tendrá un máximo de cinco días hábiles para formalizar la terminación del contrato. Al concluir, deberá entregar un comprobante físico o digital que certifique el cierre definitivo del producto, de modo que el cliente cuente con un justificante claro y verificable.
Si durante el proceso existieran cargos indebidos, el banco estará obligado a reembolsarlos en un plazo de cinco días hábiles desde su reporte, y no podrán emitirse alertas negativas en el Buró de Crédito por tarjetas no solicitadas o derivadas de estas situaciones. Este blindaje reduce el riesgo de que una incidencia termine lastrando el historial crediticio de los usuarios.
Transparencia y supervisión: adiós a las comisiones encubiertas
Las entidades emisoras deberán proporcionar información clara, veraz y suficiente sobre todos los costos y cargos asociados al producto financiero, en línea con los principios de transparencia y buena fe. Además, se refuerza el requisito de consentimiento expreso en la contratación: si no puede acreditarse, no habrá cargos ni comisiones válidos.
Se prevé que el Banco de México elabore reglas más estrictas para erradicar comisiones encubiertas o servicios añadidos sin permiso, como seguros o membresías no autorizadas. Profeco y Condusef serán las responsables de vigilar el cumplimiento, con la facultad de actuar dentro de su ámbito para proteger a los clientes.
La dimensión del problema es significativa: según la Condusef, en 2024 se registraron 251.528 reclamaciones, de las cuales 7.594 estuvieron relacionadas con cancelaciones ignoradas o bloqueadas. La reforma busca precisamente eliminar esos obstáculos y asegurar un trámite ágil y efectivo.
Trámite legislativo y próximos pasos
El dictamen aprobado en la Cámara de Diputados fue enviado al Senado para su revisión. Si se avala sin cambios, se publicará en el Diario Oficial de la Federación y las entidades financieras deberán ajustar contratos y procesos internos para cumplir con las nuevas obligaciones.
El impulsor de la iniciativa, Ricardo Monreal, defendió que los cambios refuerzan los derechos de los consumidores y elevan la competencia y la confianza en los servicios financieros, al impedir prácticas de adhesión forzada, encubierta o engañosa que contravienen una contratación informada.
Con el nuevo marco, se elevan los estándares de protección al usuario: desde la cancelación sencilla y sin coste, pasando por la prohibición de plásticos no solicitados, hasta la devolución rápida de cobros indebidos y una transparencia reforzada en comisiones; un paquete que busca un sistema más claro, competitivo y confiable para quienes usan tarjetas bancarias.