La campaña de la declaración de la Renta ha terminado, pero miles de contribuyentes siguen esperando el ingreso de Hacienda. Aunque la Agencia Tributaria ha tramitado la mayoría de las devoluciones, todavía hay expedientes pendientes y retrasos. Algunos se retrasan por comprobaciones adicionales, pero en otros casos el dinero nunca llega a la cuenta bancaria del contribuyente.
El motivo no siempre es un error o una revisión. Existe una razón menos conocida que puede dejar la devolución en cero, incluso cuando la declaración ha resultado favorable. Se trata de la compensación automática de deudas, un mecanismo que Hacienda aplica cuando el contribuyente tiene obligaciones pendientes con la Administración.
¿Por qué Hacienda puede no pagar la devolución?
El asesor fiscal José Ramón López Martínez, conocido en redes como @tu_blog_fiscal, ha explicado que la devolución puede desaparecer si el contribuyente tiene deudas con Hacienda o con otros organismos públicos. En estos casos, el importe que debería ingresarse se destina a saldar esas obligaciones. El experto pone un ejemplo claro: un autónomo que solicitó un aplazamiento del IVA de un trimestre y aún tiene cuotas pendientes. Si su declaración de la Renta sale a devolver, Hacienda compensa esa deuda con el dinero de la devolución, y el contribuyente no recibe nada.

Para saber si este es el caso, lo primero es consultar el estado del expediente en la Sede Electrónica de la Agencia Tributaria. Allí, en el apartado «Estado de la tramitación», puede aparecer un mensaje indicando que su declaración está siendo comprobada o que el importe a devolver es cero. Esto suele significar que se ha aplicado una compensación. López Martínez recomienda revisar también si existen deudas con otros organismos interconectados, como la Seguridad Social o las comunidades autónomas.
Plazos e intereses de demora
Si no hay deudas pendientes y la devolución sigue sin llegar, Hacienda tiene un plazo máximo de seis meses para efectuar el pago. Este plazo se cuenta desde el final de la campaña de la Renta (30 de junio) o desde la fecha de presentación si la declaración se hizo fuera de plazo. Si la Agencia Tributaria supera ese tiempo sin ingresar el dinero, el contribuyente tiene derecho a recibir intereses de demora.
Los intereses se calculan desde el día siguiente al vencimiento del plazo hasta la orden de pago. Es importante saber que estos intereses deben declararse como ganancia patrimonial en el IRPF, según un cambio de criterio del Tribunal Supremo desde 2023. Para reclamarlos, el primer paso es comprobar que no hay deudas y que la declaración está correcta. Después, se puede presentar un escrito solicitando la devolución con los intereses correspondientes.
En definitiva, la clave está en revisar el expediente y asegurarse de que no existen deudas pendientes. Si todo está en orden y el plazo de seis meses ha pasado, el contribuyente puede reclamar los intereses de demora sin necesidad de hacer gestiones adicionales. La Agencia Tributaria notificará el pago con los intereses calculados de forma automática.