Una de las estrategias para invertir en bolsa sin exponerse se materializa a travĆ©s de los depósitos bancarios a plazo fijo ligados a los mercados de renta variable. Al fin y al cabo garantizan un rendimiento fijo todos los aƱos, pase lo que pase en los mercados financieros. A pesar de todo todavĆa es un producto que es muy poco conocido por parte de los pequeƱos ahorradores. No obstante, su contratación no supone que sean todas sus ventajas. Si no que por el contrario, conlleva una serie de perjuicios que deberĆ”s tener en cuenta a partir de estos momentos.
Las imposiciones a plazo fijo ligadas a la bolsa tienen un plazo de permanencia mÔs alto que en los restantes modelos de ahorro. Con periodos de entre 24 y 36 meses aproximadamente y que en todos los casos no tienen penalizaciones por su cancelación. No en vano, habrÔ que esperar a su vencimiento para recuperar las aportaciones económicas. Como consecuencia de esta tendencia, no habrÔ mÔs remedio que tener el dinero paralizado durante mucho tiempo.
Esta clase de productos se caracterizan por pueden ofrecer mayor interĆ©s si se cumplen ciertas condiciones en la valoración de los valores bursĆ”tiles. Pero en ningĆŗn caso, el interĆ©s serĆ” negativo ya que estas imposiciones garantizan una rentabilidad mĆnima del 0,3 %. Con la ventaja adicional de que su contratación no conlleva ninguna clase de comisiones ni otros gastos en su gestión o mantenimiento. Con aportaciones muy asequibles para todos los usuarios que se pueden formalizar desde tan solo 1.000 euros por depósito.
Menos riesgos en la exposición

Estas imposiciones te permiten abrir posiciones en la bolsa, pero eliminando todos sus riesgos desde el principio. Esta es la principal aportación de este producto destinado al ahorro y que es tan especial para buena parte de los pequeƱos y medianos inversores. Debido a que siempre se genera una rentabilidad, aunque los valores o Ćndices seleccionados se derrumben en los mercados financieros. Este es en cualquier caso uno de los factores positivos en su contratación y que incentivan a buena parte de los pequeƱos y medianos inversores a suscribirlos para proteger su capital por encima de otras consideraciones.
Mientras que por el contrario, en el aspecto negativo estĆ” el hecho de que estos productos no recogen las posibles revalorizaciones que puedan obtener en los mercados de renta variable. Es decir, que estarĆ”s muy limitado en cuanto a los intereses que puedas recibir en los escenarios mĆ”s favorables para las bolsas. Porque en efecto, nunca podrĆ”n conseguir la revalorización de los valores vinculados a los depósitos de estas caracterĆsticas. Esta es la principal seƱal de identidad de esta clase de imposiciones a plazo fijo.
CaracterĆsticas de estos depósitos
Esta clase de imposiciones tan atĆpicas se pueden contratar desde 1.000 euros con unos plazos de vencimiento que abarcan desde 2 a 4 aƱos y posee un perĆodo de suscripción Ćŗnico que finaliza en la fecha establecida o cuando se hubiera suscrito el importe total comprometido, siendo depósitos referenciados o garantizados que incluyen una ācestaā de valores que cotizan en los principales mercados bursĆ”tiles del mundo como fórmula para incrementar la rentabilidad que ofrecen estos productos, aĆŗn a costa de cumplimentar con una serie de requisitos.
Se constituyen en toda una alternativa mĆ”s segura que estar invertido directamente en la bolsa ya que la mitad de la inversión estĆ” relacionada con la renta fija y la otra parte vinculada, total o parcialmente, a la evolución de Ćndices, acciones, divisas o cualquier otro activo de referencia tanto del mercado nacional como internacional. Con el requerimiento que anteriormente hemos mencionado y que puede limitar las ganancias que se puedan generar las posiciones impuestas en los mercados de renta variable.
Rendimiento garantizado siempre

Por otra parte, hay que tener especial cuidado con este tipo de productos ya que se distinguen porque el capital puede estar o no garantizado, pero en el caso de que no lo estuviese, el cliente podrĆa perder la totalidad de su inversión, dependiendo de las caracterĆsticas de cada depósito. Buena parte de los bancos de EspaƱa disponen actualmente de un producto de estas caracterĆsticas, ahondando cada uno de ellos en un producto que se basa en valores, Ćndices o cestas de determinados valores en función de la apuesta realizada. Los mĆ”s comunes son los que se basan en la bolsa espaƱola, pero no por ellos estĆ” desatendida la oferta internacional, que incluso alcanza a la renta variable. La oferta, por tanto, estĆ” muy bien diversificada en todos los casos.
Una de sus grandes aportaciones es que mantiene una bolsa de ahorro estable, aunque la cesta de acciones no se comportan tal y como deseaban los pequeños y medianos inversores. Aunque es cierto que el interés que perciben es prÔcticamente inapreciable lo que hace que se duda de la conveniencia en su formalización. Algo que queda contrarrestado por la exención de comisiones y otros gastos en su gestión o mantenimiento. En cualquier caso, es un producto impulsado por las entidades bancarias para incentivar la decisión de sus clientes en los productos destinados al ahorro.
Objetivos muy complejos de cumplir
De todas formas, uno de los grandes inconvenientes de este producto de ahorro es que es muy difĆcil cumplir. No en vano, imponen unos objetivos muy altos que casi siempre no se cumplen. Si asĆ fuese la rentabilidad que ofrece esta clase de depósitos a plazo fijo puede alcanzar el 5 % en el mejor de los casos, mientras que por el contrario, si se hubiese decantado por la compra y venta de acciones se conseguirĆa retornos al ahorro por encima del 10 %. Desde este punto de vista, estas imposiciones bancarias puede decirse que no son rentables.
Por otra parte, hay que indicar que es un producto destinado al ahorro que no siempre estÔ presente en la oferta de todos los bancos. Si no que por el contrario, emergen de una forma puntual y no siempre regular. Hasta el punto de que los propios usuarios pueden tener ciertos problemas para suscribirlo en el momento que desean realizar sus aportaciones económicas. Con una serie de condiciones que cambian sustancialmente mes a mes. Como uno de los efectos negativos en su contratación a partir de estos momentos.
CaracterĆsticas de este producto
Los depósitos ligados a los activos financieros procedentes de la renta variable es un modelo de inversión completamente igual a los formatos mÔs tradicionales. La única diferencia es esa vinculación a los valores o sectores bursÔtiles. Pero manteniendo en todo momento la misma estructura y sobre todo manejando los mismos mÔrgenes de intermediación. Sin apenas diferencias de cierta relevancia, se trata de un producto bancario que estÔ destinado a un perfil de pequeños y medianos inversores muy bien definidos. Es un usuario muy conservador o defensivo y que desea preservar sus importes monetarios por encima de otras consideraciones.
Por otra parte, no puede olvidarse que tal es su semejanza con los depósitos bancarios a plazo fijo, que no es considerado como un producto de inversión como tal. Si no que por el contrario, estÔ mÔs destinado al ahorro, ya que prevalece la seguridad por encima del posible interés que puede generar su contratación. MÔs allÔ de otras consideraciones técnicas y puede que también desde el punto de vista de sus fundamentales. Este es un aspecto que no puedes olvidarte a partir de estos momentos si no deseas tener alguna que otra sorpresa a partir de este preciso momento.
Ahora ya solo depende de tu propia decisión, el analizar si es o no conveniente la contratación de uno de estos productos destinados al ahorro. Ante la inestabilidad que presentan los mercados financieros de renta variable. En donde la volatilidad se constituirÔ en uno de sus denominadores comunes, al menos en este ejercicio en curso. No es de extrañar que se busquen refugios para garantizar los ahorros en el actual momento.
Temor a una recesión global

De cualquier forma, en los mercados de renta variable estĆ” presente el riesgo de que haya una recesión económica de especial relevancia. A pesar que desde la FED se incide en que estas opiniones tan negativas van por delante de los datos macroeconómicos que se estĆ”n dando en los Ćŗltimos meses. De todas maneras, es un escenario con el que tendrĆ”n que convivir los pequeƱos y medianos inversoresĀ a partir de estos precisos momentos. Porque podrĆan perder mucho dinero n sus operaciones en los mercados financieros y no habrĆa mĆ”s remedio que proteger el capital disponible para la inversión.
Por otra parte, no puede olvidarse que los Ćŗltimos datos e indicadores de la economĆa china no son muy positivos. Hasta el punto de que vienen anunciando una contracción en el nivel de crecimiento en sus sectores productivos. En este sentido, no queda mĆ”s remedio que estar muy atento a la evolución de estos parĆ”metros económicos para determinar si es buen momento para comprar acciones o si por el contrario es mejor estar en estado de liquidez para protegerse de los escenarios mĆ”s adversos de los mercados de renta variable. En especial, por la gran volatilidad que se puede instalar en la cotización de los valores.