Cuenta de crédito

La cuenta de crédito va muy bien para empresas y autónomos

Como bien sabréis, los bancos ofrecen diferentes tipos de cuentas para adaptarse mejor a las necesidades de las personas. Eso sí, siempre cumpliendo con unos requisitos determinados por la entidad bancaria. En este artículo hablaremos concretamente sobre la cuenta de crédito. Esta le va muy bien a los autónomos y a los empresarios, pues les permite acceder a dinero para poder realizar ciertos pagos surgidos por imprevistos.

Si estáis pensando en abrir una cuenta de crédito, os recomiendo que sigáis leyendo. Explicaremos qué es este tipo de cuenta, para qué se usa, cuáles son sus ventajas y cuáles sus inconvenientes y en qué se diferencia de un préstamo. Espero que esta información os resulte útil.

¿Qué es una cuenta de crédito?

Por tener una cuenta de crédito se pagan ciertos intereses y comisiones

Antes de entrar en más detalles, primero vamos a responder a la gran pregunta: ¿Qué es una cuenta de crédito? Pues bien, se trata de un tipo de cuenta bancaria que permite al autónomo o a la empresa en cuestión recibir cierta cantidad de dinero para poder hacer frente a diversos pagos relacionados con las actividades comerciales. Esta cantidad se pacta previamente con la entidad bancaria.

El objetivo principal de este pacto entre el banco y la entidad en cuestión es que esta última sea capaz de resolver los problemas de liquidez que pueda tener cuanto antes, ya sea por falta de ingresos durante un período o por imprevistos económicos, que pueden hacer peligrar la estructura financiera de dicha compañía.

Intereses y comisiones

Claro está, las entidades bancarias no ofrecen este tipo de cuentas sin pedir nada a cambio. Para mantenerlas, hay que pagar diversos intereses y también comisiones. Vamos a comentar primero los tipos de intereses asociados a las cuentas de crédito:

  • Intereses acreedores: Los intereses acreedores se aplican en los casos en los que la cuenta en cuestión tenga un saldo positivo. Dicho de otra manera: Es lo que toca pagar si se utiliza más dinero del que se había pactado anteriormente.
  • Intereses deudores: Este tipo de interés se aplica por utilizar el dinero prestado por la entidad bancarias según el tiempo de disposición.
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A parte de los intereses que acabamos de comentar, también hay que pagar comisiones relacionadas a las cuentas de crédito, y estas pueden llegar a ser bastante elevadas. Habitualmente, las entidades bancarias cobran las siguientes:

  • Comisión de apertura: Por lo general, la comisión de apertura suele oscilar entre el 0,25% y el 2% del límite máximo pactado con el banco.
  • Comisión de disponibilidad: Se trata del porcentaje aplicado al dinero que se puede disponer cuando toca liquidar los intereses. En otras palabras: Es la cantidad que cobra el banco por dar la exclusividad del uso del importe solicitado. Durante ese tiempo, ese dinero no podrá ser utilizado por nadie más. Generalmente, esta comisión se encuentra por debajo del 0,1%.
  • Comisión por el saldo excedido: No todos los bancos cobran esta comisión, pero algunos sí. Es convenientes informarse previamente y leer bien todas las condiciones.

¿Para qué se usa la cuenta de crédito?

Como ya hemos mencionado anteriormente, la cuenta de crédito resulta muy útil para autónomos y empresas para disponer de dinero a la hora de hacer frente a gastos imprevistos o gastos iniciales, es decir, gastos que tienen antes de recibir ingresos. El funcionamiento de este tipo de cuenta es muy simple: El banco le concede una cantidad de dinero pactada al cliente, que suelen ser autónomos o empresas. Obviamente, el cliente tiene que ir devolviendo ese dinero en unos plazos estipulados. De manera habitual, el plazo suele encontrarse entre los seis meses y el año.

Pensándolo bien, la cuenta de crédito se parece bastante a una cuenta corriente, siempre y cuando su saldo se mantenga positivo. Al igual que con la cuenta corriente, también con la de crédito se pueden domiciliar ingresos o recibos, hacer transferencias, y otras operaciones frecuentes.

Ventajas y desventajas

Las cuentas de crédito tienen varias ventajas, pero son difíciles de abrir

A continuación vamos a hablar sobre un tema clave de la cuenta de crédito: Sus ventajas e inconvenientes. Claro está que su mayor punto a favor es que la empresa pueda disponer de dinero para cubrir gastos urgentes e imprevistos, como podría ser por ejemplo una reforma. Pero a parte de esta gran ventaja, hay otras que debemos destacar:

  • Mayor flexibilidad respecto a los intereses y a los plazos de liquidación.
  • Riesgo mínimo de impagos a los trabajadores.
  • Más probabilidad de pagar a los proveedores y evitar deudas.
  • Operativa básica: Se parece a una cuenta corriente. Mediante este tipo de cuenta se pueden gestionar también gastos diarios de la compañía.

Sin embargo, una cuenta de crédito también presenta una serie de desventajas que debemos tener en cuenta:

  • Resulta bastante más complicado abrir este tipo de cuenta que una cuenta corriente, por ejemplo.
  • Hay que demostrar tener una solvencia económica lo bastante elevada como para poder cubrir los gastos. Por este motivo, empresas de creación nueva o compañías que llevan con números negativos ya varios años, lo tienen bastante difícil para conseguir una cuenta de crédito.
  • Este tipo de cuenta no es indicada para aquellas personas que son poco previsoras (no debemos olvidar que cobran una comisión de disponibilidad, es decir, cobran únicamente porque esa cantidad de dinero esté disponible para esa persona en concreto).

¿Cuál es la diferencia entre un crédito y un préstamo?

Es normal que muchas personas piensen que un crédito y un préstamo son lo mismo, pero realmente no es así. La diferencia principal entre estos dos conceptos es el destino del dinero. Habitualmente, el dinero obtenido mediante un préstamo se suele utilizar para comprar un bien, como por ejemplo una casa o un coche, mientras que una cuenta de crédito va destinada a cubrir gastos generales pertenecientes a una empresa. También hay que destacar que se recibe el dinero de una sola vez si se pide un préstamo. En cambio, en una cuenta de crédito no tenemos por qué recibirlo todo de golpe.

Como podéis ver, una cuenta de crédito es una buena opción para empresas y autónomos. Asique si estamos pensando en montar una compañía, no está de más pedir información sobre las condiciones de este tipo de cuenta a diferentes entidades bancarias.


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